Luego de la charla con Teo y de que ambos nos compusieramos un poco, salimos a buscar a los otros dos miembros de nuestro club de idiotas.
Actualmente me incluyo también, es difícil no ser parte de estupideces con esos tres cerca. Es casi imposible, diría yo.
Los encontramos en el patio, al cual ya tenía permisos para salir. Estaban jugando al básquet, pero sinceramente daban pena. Parecía que en cualquier momento iban a caer desmayados gracias a su pésimo estado físico.
Teo y yo, por otro lado, teníamos una buena condición. Según sé, él hacía boxeo, lo que lo requiere en buena forma. Y yo hacía muchos ejercicios para mejorar mi resistencia, eso para ser parte de las obras de teatro, ya que con una buena condición y aguante había más posibilidades de que me dieran un papel.
Mateo y yo nos incluimos en el juego, burlando hábilmente a los otros dos. A veces me daba pena hacerlo, pero los dos imbéciles hacían lo mismo en el póker, así que se lo tienen más que merecido.
Cuando Valen y Dani dejaron claro que su pulmones ya no daban para más, detuvimos el juego y nos sentamos en un espacio fuera de la pequeña cancha de básquet, para que ellos recuperaran la respiración.
- Dios, te ves tan bonito cuando juegas así, me dan ganas de casarme con vos- dijo Valen abrazándome cuando nos sentamos.
- ¿Por qué vos no podés ser así de tierno?- dijo Mateo pegándole al pobre de Dani-. Solo me decís cosas sucias y nunca nada lindo- le reprochó Teo golpeándolo con más ímpetu.
- No, Teo, pará- dijo Dani quejándose-. Y no sé que decís, además, vos tampoco sos tan cariñoso como Manuel, así ni quién te diga algo lindo, te la pasás pegándome.
- Eso no es cierto- dijo al tiempo que le pegaba un zape. Vaya ironía de la vida.
Valentín y yo solo nos reíamos en silencio al ver la escena, definitivamente la funcionalidad de la relación de esos dos es todo un misterio.
Pronto Mateo y Dani ya se habían reconciliado. Como siempre.
- ¿Quieren entrar? No quiero que el sol queme mi carita- dijo Teo con un puchero.
Todos lo vimos con los ojos entrecerrados. El cielo estaba completamente nublado, era más probable que su carita se mojara a que se quemara.
Pero nadie quiso decirle nada, discutir con Mateo era como hablar con una pared, así que todos asentimos y entramos al edificio.
Decidimos que lo mejor era ir a bañarnos, ya que todos estábamos sudados y sucios.
~~~
Valen y yo volvimos a subir juntos al techo esa noche. A diferencia de otras veces, en donde nos quedamos de pie cerca de la baranda o besándonos, nos sentamos en el piso, recostados a una de las paredes y abrazados.
Yo estaba en medio de las piernas de Valen, recostando mi espalda en su pecho mientras el me abrazaba y yo ponía mis brazos sobre los suyos.
- Me encanta estar así con vos- susurró en mi oído sacándome una sonrisa por su comentario.
- A mí también me encanta estar así con vos- le respondí, volteando mi rostro hacia él y dándole un beso corto.
Él sonrió y nos quedamos viendo, como los estúpidos enamorados que somos.
Volví mi vista al cielo cuando la situación empezó a incomodarme un poco. Porque puedo quererlo mucho, y puede gustarme con mucha fuerza, pero aún no me acostumbro a estar así con alguien. Valen es la primer pareja seria que he tenido, de hecho, es la primer experiencia que de hecho implica sentimientos que he tenido.
Y todo eso sigue asustándome, incomodándome. El hecho de tener a alguien que me quiera de esa forma, el querer a alguien de esa forma es malditamente terrorífico (a pesar de todo lo lindo que puede llegar a ser). Sentirme vulnerable, que alguien sea vulnerable por mí, es demasiada presión.
Y ni hablar de ser cariñoso. Con Valen me sale natural, pero aún así me siento extraño, como si no fuese yo, como si fuese ridículo el hacerlo. Es demasiado extraño, pero a la vez, cuando no pienso tanto, el estar con él se siente tan bien y tan correcto que me hace cuestionar mis propios miedos.
- ¿En qué pensás amor?- me dijo Valen al ver que hace rato estaba en otro mundo.
- En nosotros- le dije sin mentir.
- ¿Cosas buenas?- preguntó metiendo su rostro en mi cuello.
- Siempre cosas buenas- sonreí.
En parte es verdad, pero por el momento no quería contarle la otra parte de la verdad, donde yacían mis miedos e inseguridades.
- ¿Pensás en lo que pasó en el baño? Porque eso fue muuy bueno- comentó riéndose.
Yo solo pude reír por su comentario. En verdad fue muy bueno, eso no lo podía negar.
- ¿Valen?
- Decime.
- ¿En serio es tan malo consumir drogas?- pregunté.
Valen se quedó unos segundos en silencio, supongo que pensando en qué responder.
- Pues creo que no soy el más objetivo para responder eso, por algo estoy acá, pero si me preguntás si prefiero verte consumiendo o sobrio, te diría que mil veces sobrio.
- ¿Por qué?- mi curiosidad esa noche me estaba ganando.
- Porque no quiero verte como a todas esas personas que he conocido que terminan en las calles o muertos por su adicción- dijo muy firme. Yo iba a responder pero él continuó-. Sé que no es algo que le pasa a todo el mundo, pero no quiero arriesgarme a que vos seás uno de esos casos, eres demasiado especial para acabar así, y eres demasiado importante para mí, no podría soportar verte de esa manera. Así que prefiero verte limpio de cualquier droga.
- Valen- dije poco antes de darle un beso lleno de sentimientos.
Nunca nadie me había dicho algo así, nunca nadie me había hecho ver la situación así. Él se separó poco después y continuó hablando.
- Así que me encantaría verte avanzar en tus terapias, sé que es difícil, pero si vos lo hacés yo lo haré también, y cuando salgamos trataremos juntos de no recaer. Sos tan importante para mí que soy capaz de convertirte en mi motivo para permanecer limpio y sin recaer. ¿Harías lo mismo?
Yo solo asentí y volví a besarlo, esta vez volviendo mi cuerpo hacia él.
Ahora tenía dos grandes motivos para darle una oportunidad a la terapia y a la sobriedad, ya veremos que sale de esto. Mientras tanto, voy a disfrutar a mis amigos y a mi novio aquí. Y cuando salgamos lo haré también afuera. Porque esto no se va a acabar cuando salga del San Maximiliano.
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El capítulo es algo más corto que los usuales, pero es lo que salió.
Además es un complemento del pasado, para mostrar, finalmente, la voluntad del Manu para aceptar la ayuda que le ofrecen.
Y eso es todo por hoy, bai.
Xoxo.
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San Maximiliano (Wosplik)
FanfictionManuel es enviado por sus padres al hospital de rehabilitación San Maximiliano, luego de que estos descubrieran la marihuana que escondía en su habitación. Ahí conocerá a Valentín, un paciente "modelo", pero que recae cada vez que lo dejan salir. El...
