Hace dos días hice mi transferencia de psicólogo y hoy sería mi primera sesión con Elena. La verdad me sentía un poco nervioso, no quería que fuese un gran fallo como con Alejandro.
Cuando les conté a los chicos lo que decidí Teo pareció alegrarse mucho, aunque los otros dos apenas e hicieron algún comentario. Aunque era entendible, a Valen en realidad parecía agradarle el tipo, por alguna extraña e incomprensible razón.
Según lo que me dijo Mateo, Elena también sería su terapeuta, lo cual me pareció maravilloso, ya que ella parecía ser alguien paciente, y con Teo se necesita mucha paciencia. Muuuucha paciencia.
Él ya había tenido su sesión ayer, y por lo que dice, la mujer es una completa maravilla. Espero que sea así también para mí, porque quiero salir rápido de este lugar.
Sin duda Valentín y lo que tengo con él es maravilloso, pero quiero mi libertad de vuelta, quiero poder salir a ver una película, a jugar al play con mis amigos, a fumar hasta olvidarme de todo. Aunque esto último no me ayudaría a salir de aquí exactamente.
- Manu, psssttt, Manu- me llamó Valentín en un susurro mientras veíamos a Teo y Daniel jugar al ping pong.
- ¿Qué pasó Oliva?- dije en su dirección justo al tiempo que Teo empezaba a pelar con Daniel. De nuevo.
- Dani y Mateo están muy concentrados en sus cosas, no notarán si nos perdemos un rato- dijo con un tono pícaro.
A mí se me escapó una sonrisa, sabiendo más o menos por dónde iba el hilo de sus pensamientos. Giré mi rostro hacia él y susurré:
- ¿A dónde me llevarás esta vez?
Él solo sonrió y me hizo una seña para salir, lo hicimos bastante calmados, tratando de no atraer atención, pero una vez en el pasillo, Valen tomó mi mano y empezamos a correr por los pasillos hasta llegar a uno de los closets de limpieza.
Entramos entre risas suaves, el lugar era más amplio de lo que me imaginé, pero no tuve mucho tiempo para detallarlo con cuidado, ya que apenas la puerta se cerró, Valentín me empujó contra la pared para besarme.
Sus manos pasaban de mi cintura a mi rostro, mientras las mías jugaban con su pelo o masajeaban sus hombros.
Sus labios se movían desesperados sobre los míos, era un beso intenso, nada parecido a nuestro primer beso. Pero para mí fue igual de memorable, todo con él para mí era memorable.
Valentín empezó a bajar sus besos por mi cuello, mientras sus manos ahora me sostenían firmemente por las caderas. Un par de jadeos y suspiros se me escaparon al sentir sus labios sobre esa zona tan sensible.
Pero gracias al cielo pronto volvió a mis labios, ya que iba a perder la cabeza si seguía besando así mi cuello.
Afortunadamente, para mi salud mental, el resto del tiempo que estuvimos en ese armario se concentró solo a besar mis labios.
Cuando volvimos con los chicos, muchos minutos después, estos ni siquiera parecieron notar nuestra ausencia. Y si lo hicieron no dijeron nada acerca de nuestra desaparición.
Luego de un par de partidas de ping pong con los chicos, la tan esperada hora de mi terapia llegó. Espero que el cambio haya valido la pena.
Llegué y la puerta se encontraba cerrada, así que llamé a la puerta con un par de toques y, cuando se me dijo que entrase, lo hice. Ella estaba vistiendo una blusa rosa pálido con una enagua gris, que combinaba perfecto con la decoración de su oficina. Esta era mucho más acogedora que la de Alejandro, se veía mucho más iluminada y habían varias plantas, también estaba el típico sillón de psicólogo, pero además habían varios puffs alrededor. Fue en definitiva una buena primera impresión.
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San Maximiliano (Wosplik)
FanfictionManuel es enviado por sus padres al hospital de rehabilitación San Maximiliano, luego de que estos descubrieran la marihuana que escondía en su habitación. Ahí conocerá a Valentín, un paciente "modelo", pero que recae cada vez que lo dejan salir. El...
