Clarke
Cuando entramos a la casa de Lexa, ella, ella...
- ¿Ya te he dicho que me gustas demasiado? - dice besándome
- Muchas veces - Subimos a su habitación - Oye, ¿Esto está bien? - pregunto
- ¿A qué te refieres?
-No lo sé, bueno es la casa de tu madre y...
- Shh, sé a dónde vas y es como si una amiga viniera
- Espero que no trates así a todas tus amigas
- Solo a una y esta amiga me encanta
- ¿Ahora soy una amiga? - digo sacando una sonrisa
- No - dice masajeando mi pierna, pero claro con un límite. Ninguna de las dos quiere apresurar las cosas.
Después de unos cuantos besos, Lexa se recuesta a mi lado.
- ¿Alguna vez nos imaginaste así? - pregunto volteándola a ver
- Te voy a contar un secreto – Dice susurrando haciendo una cara muy tierna – llevas un tiempo gustándome, probablemente desde que eras una pequeña rubia hermosa de ojos azules berrinchuda, pero tenías algo, ese algo que, hasta hora, me vuelve loca porque no lo sé, no sé qué me diste - Dice y, a pesar de la obscuridad, logro ver como sus mejillas empiezan a sonrojarse.
- ¿Yo berrinchuda? - digo y ella asiente - perdona, pero ¿Quién fue la que lloró e hizo un mega drama porque cuando nuestras familias fueron a una feria no le compraron el lápiz de Halloween? – digo y ella suelta una pequeña carcajada.
Dios, me encanta escuchar eso.
- Ey! Era el lápiz de Halloween más cool que he visto en toda mi vida – dice intentando justificarse
- Si claro
- Pero no vida, yo no fui la única berrinchuda en ese viaje- dijo recordando lo que pasó en aquel viaje
- ¿A no? - dije sabiendo su respuesta
- No, ¿Olvidaste cuando literalmente te tiraste al piso cuando no te quisieron comprar esos dulces de piña? Oh, escucha esto - dijo riéndose - ¿Recuerdas que en ese mismo viaje en todo el paseo por el museo de cera le estuviste enseñando la legua a tus papás y haciendo caras solo porque te dijeron que no podías bajar a Camila? -
- Oh no, no, no, Camila es mi super mega mejor amiga y no se podía quedar en el carro sola con el calor que hacía además era una niña de cinco años que creía que las muñecas tenían sentimientos- dije intentando justificarme, ella comenzó a reír tras mi respuesta.
- Ya, pero yo le tenía celos a esa muñeca, no ibas a ningún lado sin ella y es por eso que en casi todo el viaje me ignoraste. No me hablaste más que para pedirme de mis dulces, tú y esa muñequita todo el viaje, me dejaste con Octavia y Harper, y créeme no fue muy encantador
- Bueno, ¿Hay algo que pueda hacer para compensarte eso?
- Mmm... Si, mañana tu harás el desayuno – dice sonriendo
- Perfecto, te voy a dar el mejor desayuno de tu vida
- Bien, pero fue un viaje largo sabes y no te voy a pedir solo el desayuno
- ¿Entonces? -
- Arriesguémonos, vámonos de aquí por... No lo sé, una semana o quizás más
- ¿A dónde vamos?
- Será una sorpresa, ¿Aceptas?
*Ring, ring* suena mi teléfono
- Hola amor, ¿Cómo estás? – dice mi madre del otro lado de la línea

ESTÁS LEYENDO
Eres Para Mi
RandomMejores amigos, risas, películas en familia, buenas notas, ¿Qué podría pasar? Nada podría cambiar la vida de dos chicas Lexa y Clarke ¿O si? Un amor que pasó muy rápido, una chica con un pasado que la persigue y la otra intentando entenderla. Lexa p...