Capítulo 31

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Extra.

Hanna

Era un lugar muy distinto al todo el departamento, alfombras cubrían todo el piso de la habitación. Paredes blancas al igual que el gran sofá que se hallaba en el centro del lugar, puertas corredizas de cristal que mostraban una vista exquisita a la cuidad, el olor a caoba y menta inundaba el lugar, esto gracias a los estantes de Caoba y Pino que acompañaban al lugar repletos de libros al igual que un mini bar donde se podía observar algunas botellas de vino al igual que de Tequila y Vodka.

Si alguna vez soñé en un lugar perfecto, ya lo tengo delante de mis ojos.

Me adentre al lugar sentandome en el Sofá, al lado de este se hallaba una mesita negra, que acompañaba el negro mate de las alfombras. Encima de esta se encontraba un cofre de madera oscura. Era lo suficientemente grande para guardar mis pares de botines.

Al abrirlo se encontraban varios perfectos cuadros de papel como hallé en la clase de introducción a la gramatica.
Tome uno de ellos y los nervios se apoderaron de mi, y la ansiedad de leer lo que contenía ya estaba al tope, no se por que, pero los sobres y cartas para mi últimamente eran malas noticias.

Al abrirlo mi aliento desapareció y mis lágrimas fueron las primeras en asomarse.

A mi madre
Recordarte es el sabor más agridulce que puedo saborear desde el día que partiste, que me dejaste, que te despediste, que en un aliento desapareciste.

Se que eres un ángel donde sea que estés y se que estarás conmigo aunque no te pueda ver, ni sentir, Ni tener.

Te extraño como a nadie, tu sonrisa, tu ser, tu voz, tu cuidado, tu querer. Daría lo que fuera por volverte a ver aunque se que de todas formas que lo pida no podrá ser. Te amo donde quiera que estés y soy feliz, feliz sabiendo que al fin día podré volverte a ver.

Las lágrimas empañaban mi vista y no pude seguir leyendo, las líneas en mis manos ya estaban empapadas de la misma.

En un instante escuche abrirse la puerta y Scott asomarse a la habitacion.

Lo observe y su rostro en blanco sólo me dio la intuición de hacer una sola cosa. Me puse de pie y corrí a sus brazos.

Un - lo siento.  Salió de mis labios.
Un - la extraño. Salió desde el fondo de su alma que destrozó mi corazón mientras me abrazaba.

💕❤💕


¿Quién es él?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora