Hanna
He perdido el aliento y aún así no me importa, tome a Scott de el cuello y profundice el beso en busca de más, hasta que se detuvo todo en un segundo con la respiración entrecortada.
- Hanna, no has sanado del todo, incluso deberías descansar tu operación es muy reciente para esto.
- Scott, necesito esto. No soy de cristal pero te necesito en todos los ámbitos, ¿estas dispuesto a esto?
No pude decir, más sus labios se estamparon contra los míos mientras quitaba mi chaqueta.
Unos minutos después me encontraba en tan sólo ropa interior.
La delicadeza en sus manos como recorrían mi espalda era un poema, que enviaba rafagas de placer desde allí hasta mi entrepierna.
Me tomo de las piernas y me hizo rodear su cintura mientras caminaba hacia la cocina. No entendía nada hasta que sentí en frío de la losa en mis glúteos y piernas, se separó de mi y me observó, no quería que lo hiciera, aquella marca me avergonzaba y no quería ser expuesta ante sus ojos. Levanto mi rostro y beso mis labios con tanta dulzura que me hacía sentir paz.
Sus besos pasaron de mis labios a mi cuello, del cuello a la V de mis pechos y me observó como si debiera pedir permiso y con un asentamiento de cabeza siguió su curso. Quito mi sujetador y mis cenos quedaron expuesto a su merced.
Besos húmedos dejaba al rededor de estos hasta que sentí su lengua saborearlos, un gemido salió de mi cuando sentí su mano juguetear con mi otro pezón.
Quería más, mi cuerpo pedía más, pegué mi cuerpo a él dándole más facilidad a sus caricias.
En un instante sus besos llegaron hasta mi ombligo, donde se hallaba aquella cicatriz y lo detuve.
Me observó por un segundo como si leyera mis pensamientos.
- Hanna eres hermosa, esa cicatriz no quita tu perfección, no debes de avergonzarte, eres única y exquisita, y con esta o con más que tengas te querré y te desearé igual, eres exquisita.
Sus ojos me observaban con deseo, con lujuria. Una sonrisa salió de mi y entre sus labios le daba permiso para que saciara todo lo que sentía.
- Hazlo.
Una sonrisa de mi parte hizo que volviera a mi ombligo. Mi piel se erisaba cada vez que lo sentía más cerca.
Tomo mi ropa interior entre sus dientes y me observó.
Alzé mi cuerpo dándole facilidad a retirarla.
Se detuvo unos segundos y sus pupilas dilatadas me indicaban lo excitado que se encontraba.
Quito su suéter y sus zapatos en una décima de segundo. Se acercó a mi lentamente y beso mis labios.
- ¿Me permites hacerte mía?
- Soy tuya desde el primer poema.
Y sentí uno de sus dedos dentro de mi.
Un gemido de placer salió de mi, sus dedos jugaban con mi centro dándome una placer exquisito, mis ojos fueron cerrados por instinto y el calor que su cuerpo emanaba hizo abrazarme a su espalda.
Abrí mis ojos cuando sentí que había parado y se hallaba sólo en ropa interior, su erección era tan notable que me daba ansias de sentirlo dentro de mi hasta que sentí su boca en aquel punto tan débil.
Mi aliento desapareció y sólo se escuchaban mis gemidos de placer mientras su lengua jugaba con mis pliegues.
Succionaba, lamia y mis nervios ya eran incontrolables, sentía mis paredes contraerse y como todo dentro de mi advertia la ola de placer que se avecinaba.
Unos segundos más y sentí como todo mi cuerpo estalló en una oleada de electricidad que llegó hasta mi entre pierna, me hizo sentir lo que nunca había experimentado.
Mi respiración era una montaña rusa y su rostro de satisfacción era perfecto.
Saboreo sus labios y me cargo entre sus brazos, se dirigió a la ducha de mi habitación, en donde me dejó en la fría tina mientra abría el grifo de esta, el agua caía en mi cabello y resbalaba por mi espalda, sentí su precencia detrás de mi y como sus dedos se paseaban por mi cabello.
- ¿Ya estás mejor?
- Creía que mi orgasmo te lo había confirmado.
- Más que comprobado.
Sus manos enjaguaban mi cabello con delicadeza mientras con una esponja de deslizaba por mi espalda llena de espuma.
Él es único, puede déjame sin aliento al leer un poema como sentir un orgasmo.
Cada caricia, cada palabra es única y exquisita. Quisiera que el tiempo se paralizará y poder quedarme en esta burbuja en donde sólo sólo nos acompaña el calor que emana nuestros cuerpos.
Autora
Gracias por su fidelidad, espero que les halla gustado este capítulo y espero sus comentarios.
Nos leemos en un próximo capítulo.💕
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¿Quién es él?
De TodoCrees posible enamorarse de una persona que no conoces? ...De un simple desconocido que puede llegar a enamorarte con sus versos y obsesionarte con su presencia? Jamás llegue a pensar que mis peores miedos se volverían mis fieles compañeros y que tú...
