Scott
Observar a Hanna es un deleite, su pequeño y corpulento cuerpo era un placer a la vista de cualquier hombre, caderas y piernas anchas y cintura extremadamente estrecha, cabello ondulado a mitad de su espalda.
Estaba tan embobado que ya ni cuidaba mis paso, detuvo su caminar y volteo su cuerpo, actúe lo más rápido que pude y me escabulli en una de las entradas de los tantos condominios que se encontraban en esta zona.
Un segundo después subió los escalones de el edificio 4 c5, el calor en mi pecho apareció en el instante, sólo quería observarla un instante más, pero nunca imaginé que me traería hasta donde vive.
-Punto para ti Scott- me dije a mi mismo mientras regresaba al estacionamiento de el campus para buscar mi auto.
Pasé horas y horas vagando y dando vueltas en mi habitación hasta que un mensaje llegó a mi teléfono
- fiesta en Tuinks. 8:00 pm. Te espero en mi depa con los demás chicos.
Kendall .
Una fiesta me distraeria y si que lo necesitaba.
Me di una ducha rápida y opte por un suéter gris, vaqueros negros y botas oscuras, necesitaba estar cómodo y esto encajaba a la perfección.
Salía media hora antes de la pactada, la puntualidad era muy valiosa para mi. Al adentrarme en el coche recibí un segundo mensajes
- Hanna vendrá pero no tiene coche, ni boleto de entrada, nosotras no adelantamos, Tony pasará por ella- tan sólo leer el mensaje el coraje subió a mi cabeza-
- Yo paso por ella estoy cerca-
- Pero no sabes donde vive Scott, ¿o si?
- Te dije ya que pasaría por ella Kendall, que vivas en los condominios lujosos no significa que quede lejos de los condominios de becados, así que no jodas.
- Calmate cariño, es sólo tuya aunque Tony trazó el camino primero y ella al parecer le gustó-.
Nisiquiera respondi el mensaje y lance el teléfono al haciendo trasero de el auto.
No tarde más que justamente treinta minutos para llegar a su condominio. Aunque sabía en cuál viva, no sabía en que piso se hallaba.
Sentado en uno de los sofá de la recepción se encontraba un señor no muy mayor, con semblante serio.
- Buenos noches, busco la habitación de Hanna Doupont -. Pregunte acercándome a él.
- ¿Quién la solicita?- pregunto este escudrillandome con la mirada.
- Soy compañero de Hanna y quedé de pasar por ella pero no se su número de habitación.
- Es el 202 en el segundo piso, jovencito.
Di las gracias y subi al segundo piso mientras el aparente mayordomo no quitaba su vista de mi.
Observe puerta por puerta los números plasmadas es estas, hasta que llegue a la puerta con el dichoso número 202. Sin pensarlo toque el timbre y unos segundos después la puerta fue abierta.
- Eyyy, llegaron a tiempo- escuche gritar a Hanna acercándose a la puerta-.
- ¿Ya estás lista?- pregunté con él entrecejo fruncido por su expresión.
Estaba embobada, sus ojos viajaban desde mi botas hasta mi cabello y ya me molestaba.
- Eeeyy!!! - dije pasando una de sus manos por su rostro, tal vez así salía de su imsonmio
- Si, vamos.- contestó en un carraspo, Sus mejilla habian tomado un tono rosa de la vergüenza, aveces puede ser algo tierna al parecer.
- ¿Dónde están Kendall y Kansas ? Scott. - Pregunto con curiosidad mirándome fijamente.
- Decidieron adelantarse y me pidieron pasar por ti.
Ella tiene que ir conmigo, jamás dejaría que Tony pasará por ella.
- Ummmm entiendo, pero...
- Si te molesta que pasará por ti, ¿qué tal si te vas en tu coche?
¿Acaso le molestaba que pasará por ella? Ya me estaba irritando.
- No tengo coche estúpido.
Es buena manipuladora, sabe usar sus encantos para calmarme, aunque ella no lo sepa. Pero lamentablemente ya han sido demasiadas mujeres que han pasado por mi vida y cada una de ellas me enseñó lo mismo, si te dejas caer en el encanto de una mujer, te estas dejando caer en el cajón de sus juguetes, así que no creo que sí voz imponente y su aura de autoridad me dobleguen.
- Lo se, así que decide, o vienes conmigo o te quedas aquí, encerrada y sola.- Tal vez me importaba que se viniera conmigo, pero tenía que parecer lo más frío, despreocupado y pesado posible.-
- Esta bien, iré contigo, pero...
- ¿Podrías guardar por favor un poco de silencio?, ¿Por qué todo lo argumentas o preguntas?
Hasta la madre, ¿por qué demonios es tan irritante con preguntas?
- ...
Note la intención de contestar mis preguntas pero una más no aguantaría, la observe fijamente hasta que junto sus carnosos labios.
Es una bruja que me tiene embobado, sus rabietas de niña, la dureza en sus palabras, todo es una mezcla agridulce para mi. No se que siento por que quisiera tomar una cinta adhesiva y sellar sus labios pero, por otro lado sólo quisiera sellar sus labios pero con los míos.
No se que demonios me pasa, pero algo que si se es, que es una bruja.
Autora
Holaaaa!!.
Scott es tan arrogante, cierto?
Pero esa mezcla de sentimientos lo trae loco o, embrujado?.
Gracias por elegir mi historia, comenten su punto de vista sobre la actitud de nuestro querido Scott y sus votos...
Besos 💕
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¿Quién es él?
De TodoCrees posible enamorarse de una persona que no conoces? ...De un simple desconocido que puede llegar a enamorarte con sus versos y obsesionarte con su presencia? Jamás llegue a pensar que mis peores miedos se volverían mis fieles compañeros y que tú...
