Buenas. ¿Me extrañaron en mi última entrada? Para los que si me extrañaron les tengo una sorpresa: no les escribí porque me puse a continuar escribiendo el segundo capítulo y ya lo termine, así que para celebrar que ya terminamos el primer capítulo y que yo termine el segundo, les daré la entrada adelantada. Aun que no hay mucha diferencia es hoy o mañana. Pero ando de buen humor. Así que no olviden comentar las fotos, los capítulos, lo que quieran, es un mundo libre y disfruten el capitulo, batalle demasiado para darle el aire de suspenso y no sé decir si lo logre.
P.D: El capitulo 2 es más largo que el primero pero lo he dividido para que solo sean 5 partes.
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Capítulo 2
Las almas de los muertos producen un naufragio
Una adivina asesinada… Una carta dirigida a Roxane… Noche de cajas de jardín en miniatura… Vinimos aquí por un impulso pero no estoy seguro de que fuera buena idea. Incluso la persona quien nos trajo aquí desapareció justo antes de que el barco dejara el puerto. Entramos a la primera puerta abierta que encontramos. El lugar está muy oscuro, solo unas cuantas velas iluminan la mesa de tal modo que no se pueden ver los rostros de los demás invitados. En el centro de la habitación hay una mesa con comida. Victorique se sienta en la última silla y llena su plato con comida.
― ¡O―Oye, Victorique!
― ¿Qué pasa, Kujo?
― ¡No es justo que solo tú consigas comida! ¡También tengo hambre!
― Vinimos aquí… usando la invitación de Roxanne. Solo hay un puesto para cenar.
― Olvídalo. Encontrare algo más para comer. ¿No trajiste bocadillos?
La pregunta la enfurece.
― Mi cerebro calculó todos los materiales que necesitaríamos. Los bocadillos estaban entre ellos. Un conjunto de provisiones de emergencia, además. Pero todos fueron dejados atrás en la academia… victimas de tu preocupación por cosas sin importancia. Solo tienes que culparte a ti mismo.
― ¿Estás diciendo que soy quisquilloso?
Me mete un pan a la boca.
― Sírvete un panecillo, quisquilloso.
― Está bueno.
Al terminar de comer todos en el comedor se quedan dormidos.
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― ¡Kazuya! ―es un sueño, lo comprendo de inmediato porque es mi padre quien me llama y él está muy lejos― ¡Levántate! ¡Kazuya!
La habitación esta oscura, la única luz entra por la larga ventana vertical, marcando en el suelo un camino. Estoy en el suelo, me duele el cuerpo. Duele levantarme pero lo intento porque mi padre sigue insistiendo. Logro levantar la cabeza y mirar a mi padre entre las sombras, es una figura impotente. Dos personas lo refuerzan por cada lado, observando todo lo que pasa.
― ¡Un verdadero japonés debe conseguir la fuerza para proteger al débil! ―sus palabras me duelen, los dos sabemos que yo nunca lograre lo que quiere― ¡Eres el tercer hijo de un soldado imperial! ¡Despierta! ¡Kazuya! ¡Kazuya!
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― Oye tú. Constantemente quisquilloso estudiante de intercambio. ¡Despierta! ―Victorique me empuja con su pie.
― ¡No tienes que decírmelo, ya me estoy levantando!
Recuerdo el comedor. Me sorprendo al ver que ya no estamos allí, ahora es una habitación diferente muy bien amueblada, con los sillones y sillas tapizadas de verde, el techo me recuerda a los restaurantes y la luz ahora si ilumina toda la habitación. Los demás invitados también se encuentran aquí, algunos levantados desde antes y otros apenas despertando. Todos bastante confusos o cansados.
― ¿Eh? ¿Dónde estamos? –dice un hombre.
― Parece que había droga en la comida. Desperté aquí en el salón, en un lugar distinto, como todo el resto.
Unos hombres en unas sillas al lado de nosotros se levantan confusos.
― Donde… ¡¿Dónde estamos?! ―pregunta uno de los hombres, el otro se restriega la cara con una mano intentando despertarse.
― ¡La puerta no abre! –grita una voz femenina. Intenta varias veces abrir la puerta en vano. Se gira hacia la habitación frustrada― ¿qué es esto?
Camina hacia el otro lado de la habitación pasando por en medio. Empieza a darle vueltas a su pequeño bolso mientras camina.
― ¡Ouch!
La bolsa me pego en la cabeza, tiene que haber rocas allí adentro.
― ¡¿Qué demonios?! ―digo mirando a la mujer alejarse.
― Kujo, hay algo extraño aquí.
― ¿Qué cosa?
Victorique ya se encuentra de pie y mira a todos los presentes.
― Anteriormente éramos nueve personas en el comedor. Incluyéndonos, once. Pero ahora hay doce personas aquí.
― ¿Eh?
― Hemos ganado una persona.
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Sigock
Aventura1924. Mi nombre es Kujo Kazuya y a partir de hoy voy a ser un estudiante más en la Academia Santa Margarita de Saubure donde las historias de terror son lo más importante. Victorique también estudia en la academia pero nunca va a clases, se la pasa...
