Hueco Mundo

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---Inoue, ¿estás segura de querer hacer esto? Hueco Mundo es un lugar muy peligroso, ni siquiera sabemos a qué nos enfrentaremos exactamente.

Ichigo hacía la pregunta más por inercia que por querer conocer la respuesta, que ya sabía de antemano. Era el mismo cuestionamiento con el que había confrontado a Sado y a Ishida, quien había recuperado sus poderes quincy mediante un entrenamiento especial con su padre. La respuesta de ambos fue tan firme como la que estaba a punto de dar la chica.

---Ya te lo hemos dicho, Kurosaki-kun ---habló Orihime con gran determinación en su mirada, la misma que reflejaban los ojos de Ichigo en los suyos---. Amaya-san también es nuestra amiga. La salvaremos, pase lo que pase.

---No lo dudes más, Kurosaki ---aportó Ishida.

---Así es, Ichigo ---añadió Sado.

Rukia y Renji, quienes se habían escapado de la Sociedad de Almas para ir a echarles una mano, asintieron en apoyo a esas palabras. Ahora que se encontraban en el terreno de entrenamiento bajo la tienda de Urahara Kisuke, quien iba a abrirles la Garganta que los conduciría hacia el Hueco Mundo, ya no había marcha atrás.

---Parece que ya están listos ---notó Urahara, e inició el conjuro para abrir la Garganta y la consiguiente explicación sobre ese camino.

Una vez todo estuvo en orden, los seis amigos saltaron hacia el oscuro agujero, que se cerró tras ellos.

---¿Está bien enviarlos a Hueco Mundo, Kisuke? ---cuestionó Yoruichi, apareciendo desde detrás de una de las rocas del lugar con los brazos cruzados sobre el pecho.

---Todo va acorde al plan ---respondió el tendero, más serio que de costumbre---. Amaya-san y Kurosaki-san deben estar juntos. Son dos personas cuyo verdadero poder aún estamos por descubrir, pero son propensos a extraviar su camino si pierden de vista aquello que quieren proteger. Sus corazones necesitan una contención para no ser consumidos por su propio poder y acabar convirtiéndose en personas como Aizen. Y el cariño que sienten el uno por el otro... es un contenedor más que suficiente.

Me encontraba en mi habitación, leyendo un libro para pasar el tiempo. De un momento a otro, escuché un inseguro y único toque a mi puerta, concediendo el paso a quien llamaba con un suave y distraído "Adelante". Cuando alcé la vista del libro al oír el sonido de unos pasos acercándose al sofá sobre el cual me encontraba medio tendida, me llevé la sorpresa de ver a Grimmjow frente a mí. Parecía estar a la defensiva, o mejor dicho, un poco retraído, algo nada común en el Espada, por lo que había podido observar. Al ver que le dedicaba mi atención, alzó las manos al frente con gesto de precaución.

---Oye, oye, solo vine a avisarte que Aizen quiere que vayas a reunirte con los Comandantes Ichimaru y Tosen para tratar no sé qué asunto ---farfulló con tono defensivo---. Ulquiorra está fuera en una misión de exploración y me tocó decírtelo. No me lances otra bola de fuego.

Conque se trataba de eso. Cerré el libro que leía y lo dejé sobre el brazo del sofá.

---De hecho, quiero disculparme contigo por mi repentino exabrupto ---expresé con suavidad, observándolo atentamente---. Yo no soy así. Es solo que me encuentro algo alterada por tantos cambios bruscos en mi vida. Sé que no era tu intención entrar en el cuarto de baño mientras yo estaba dentro; de lo contrario, no lo habrías hecho de una forma tan evidente. Así que, lo siento.

Por el rostro del arrancar cruzaron un sinnúmero de reacciones, entre las cuales las más distinguibles eran la confusión y la furia.

---¡¿Qué es esto?! ¡¿Por qué mierda me pides disculpas?! ---vociferó, pareciendo bastante ofendido por mis palabras---. ¡Eres la Comandante principal de Aizen, una líder! ¡No deberías disculparte con un subordinado! ¡¿O acaso... ---Sus dientes rechinaron con ira---, me crees tan débil que te sientes obligada a disculparte conmigo?!

Melodía salvaje, lluvia nocturna [Bleach- Fanfic]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora