Playa

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Era un día aburrido, sin duda. Aún cuando Rangiku-san me había invitado a un día en la playa en nombre de la Asociación de Mujeres Shinigamis, creí que sería mejor quedarme en la tienda de Kisuke-san. Seguía reflexionando acerca de las palabras de Byakuya-sama. ¿De verdad me habían encontrado? ¿O solo lo dijo para obligarme a hacer lo correcto? Si era cierto, ¿por qué no habían hecho su movimiento aún?

---Amaya-san ---pronunció Kisuke-san con su tono perezoso de siempre, interrumpiendo el curso de mis pensamientos---. Se te ve desanimada últimamente. ¿Por qué no vas a ese día en la playa?

---Pero... ¿no sería un riesgo para mí? ---objeté en un tono dudoso, pues la propuesta me había tomado por sorpresa.

---¡No, qué va, qué va! ---negó Kisuke-san, abanicándose con una sonrisa---. Según los datos que he obtenido, Isamu Kazue sabe que estás en el mundo humano, pero no conoce tu ubicación exacta. No corres peligro por el momento.

Incentivada por las palabras de Kisuke-san, salí a comprar un lindo traje de baño de dos piezas con estampados coloridos verdes y azules. Tras colocármelo bajo la ropa que traía en ese momento, me dirigí hacia la casa de Ichigo y lo encontré en su habitación. Antes de entrar, pude escuchar detrás de la puerta los acordes de una guitarra y una buena  voz cantando una particular melodía.

---¡Qué sorpresa, Ichigo! ---expresé al entrar con cautela en aquel espacio---. No sabía que tenías talento musical.

---¿Qué haces aquí, Amaya? ---preguntó con asombro el joven, haciendo a un lado la guitarra.

---¡Hola! ---saludé con animación---. Vine a saber si irás al día en la playa.

---Bueno... Creo que iré. ¿Tú también vas?

---¡Sí! De hecho, vine  a buscarte para que vayamos juntos.

---Claro, me encantaría.

Tomó algunas cosas necesarias para un día en la playa y nos pusimos en marcha. Cuando llegamos a la costa, nos cambiamos de ropa en una caseta que se había habilitado cerca de las arenas justo para ese propósito. Yo me coloqué una bata de baño por encima de mi traje playero, sin intención de utilizar este último más que para el torneo de voli de playa que, según me dijeron de acuerdo con el programa de actividades, se desarrollaría más tarde ese día; y a mí me encantaban los deportes. Al salir de allí, vi a Ichigo esperándome en la puerta, vestido con una chaqueta roja de media manga con estampados dorados, una cadena de plata de dije en forma de piedra roja con alas y una pieza de baño negra y roja. Durante unos minutos, recorrí su cuerpo con la mirada de una manera desfachatada que me hizo sonrojar cuando fui consciente de ello, pero no pude dejar de admirar su buen físico en ningún momento.

---¿Eh? ¿No vas a ponerte un traje de baño, Amaya? ---indagó Ichigo, arrancándome de mis vergonzosos pensamientos---. ¿Usarás esa bata?

---Ah... esto... sí... ---balbuceé con un nerviosismo demasiado evidente.

---Esta chica nunca cambiará ---reprochó una conocida voz femenina a mis espaldas---. ¿Ahora te avergüenza mostrarte en traje de baño?

---¡Yoruichi-sama! ---le reconocí, volteando a verla---. ¿Ya están todos aquí?

---Así es ---respondió ella---. ¿Seguirás haciéndote la mojigata aburrida?

---¡No lo soy! ---grité crispando los puños al frente, enojada por su acusación.

---Entonces, muéstrate en traje de baño como una persona normal ---me retó la mujer/gato.

---Está bien ---acepté, deshaciendo el nudo de mi bata---. Verás que no me avergüenza mostrarme en traje de baño.

Melodía salvaje, lluvia nocturna [Bleach- Fanfic]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora