Caro se despertó por el sonido de los noticieros en la pantalla de Manuel, al parecer el bobo tenía una alarma para el televisor. Buscó su teléfono sin éxito donde ella siempre lo guardaba pero no tocó la usual textura de madera de su gabetín.
Entonces recordó.
Había dejado el teléfono en el cuarto de Ania... donde se suponía que ella debía estar durmiendo.
¿Se había dado cuenta la hermana de Manuel que ella no estaba?
Le entró un sentimiento de vergüenza de repente. Todo lo que hizo en la madrugada había sido una locura, desde ver a Manuel masturbándose hasta tener sexo con él en su habitación con sus padres y hermana a metros de distancia. Era todo lo que se considera no profesional de su parte.
Acostarse con un alumno.
Pero un muy caliente alumno.
Se asustó cuando la mano pálida de Manuel empezó a hacer círculos sobre sus senos, volteó a verlo sobre la almohada y sus ojos cafés le devolvieron la mirada un poco adormilados.
Tenía unos ojos oscuros con aspecto inteligente y melancólico, ahora que podía verlos más de cerca. Eran profundos y no disimuló una sonrisa.
– Hey –susurró Manuel, tapando un bostezo con su mano.
Ella no supo qué decir, habían muchas cosas en su mente. Sólo sonrió otra vez de vuelta.
Él la observó, y se entretuvo haciendo círculos alrededor de todo su cuerpo. Desde esta perspectiva ella se veía gloriosa. Sus senos estaban hinchados por el sexo, perfectos círculos según él, además sabía que abajo de las sábanas estaba sin nada, ellos jamás se vistieron para dormir. Tampoco recuerdan haberse dormido. Todo fue tan salvaje, tan... diferente.
Esa era la palabra, había sido diferente.
Se preguntó por qué.
– ¿Tenes idea de qué hora es? –preguntó Caro finalmente, ajustando el plan de ir al cuarto de Ania.
– Las 5am, según mi tele – le respondió, paseando su mano por su cuello.
Caro sintió un escalofrío. La idea era irse antes que todos se dieran cuenta, no quedarse para tener otra ronda.
– Se supone que estoy en la otra habitación, Manu –le advirtió. Sin embargo ella no hizo ademán de alejarse. Tampoco quería.
– Todos se levantan a las 8.
Y nuevamente pasó su mano entre sus senos, deteniéndose en uno de sus picos, masajeándolo. Caro se mordió el labio, no podía creer la tensión sexual que existía entre ellos. Él la miró con hambre y redujo la distancia que quedaba entre los dos, haciendo que la sábana se separara de sus cuerpos. Comenzó a besarle la oreja, haciendo ruidos sordos que la hicieron reír y encojerse. Él río bajito al escucharla. Tenía una risa bastante contagiosa.
– Ya Caro, estamos en un momento serio –le susurró con una sonrisa de medio lado.
– Uy kieto.
Ambos soltaron una carcajada que se esforzaron por callar entre sus manos. No tenían que dejar que los demás se despertaran o sino estaban re jodidos.
Esperaron un rato a ver si nadie se movía y cuando estuvieron seguros, acortaron la distancia entre sus labios y empezaron una danza con sus lenguas. No podían creer que se sintiera tan bien.
Caro fue la primera en separarse y empujarlo hacia la cama para que él estuviera abajo de ella. Miró hacia abajo a su pene que ya estaba más que erecto y se dispuso a tomarlo de la base. Empezó a lamerlo como si de un helado se tratase con todas las ganas.
Manuel se mordía el labio para callar los gemidos que la felación le estaba ocasionando.
En todos los sentidos ella era buena con la lengua.
Antes de llegar al orgasmo él la separó y la atrajo para fundirse en el beso. Caro gimió en sus labios cuando sintió toda la longitud de Manuel entre sus piernas, y empezó a moverse de arriba a abajo sobre él. Ambos estaban más que extasiados.
Los movimientos empezaron a hacerse más rápidos mientras los dos contenían sus gritos en la boca del otro. Caro parecía ser la primera que iba a llegar, pero apretó sus músculos internos y eso hizo que Manuel llegara al punto de éxtasis máximo más rápido, haciendo que a su vez ella lo siguiera en un gemido bajo mordiendo los labios de su contraparte.
– Posta que es difícil cansarme de esto –añadió él dándole un beso antes de acomodarla en su lugar de la cama.
Ella tragó saliva, no tenía palabras y tampoco le salían en ese momento.
Aunque recordó que ninguno de los dos había usado forro.
–Eh vos, apurate luego a comprarme la del día después.
– Mierda –exclamó Manuel, mirando su pene lleno de semen con sorpresa– Jamás se me olvida algo así, te lo juro Caro.
Caro se rió.
– Calmate dale, sólo comprala, estas cosas pasan –le tranquilizó.
Ambos se metieron a bañar a escondidas para que Caro estuviera como nueva cuando todos despertaran. Se "despidieron" con un beso antes de que ella se escabullera a la habitación de Ania como si nada hubiera pasado.
¿Una definición de "se dió vuelta a la tortilla"? Definitivamente era esta situación.
***
Nota: Había tenido un lapsus de mente en blanco y también había desinstalado Wattpad como una salame y se me había olvidado la historia JAJAJAJA #ThatShitHappens.
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Tan jodida | Replik [COMPLETADA]
Storie brevi-Sé exactamente el tipo de chico que sos, pensás que todo a tu alrededor es estúpido menos vos. -¿Ah sí? Pues yo también sé el tipo de chica que sos, crees que con una mirada basta para juzgar a la gente. •••• ¿La primera impresión es lo que cuenta?
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