La fiesta ya casi culminaba. Jiang Cheng y Wei Wuxian llevaban un rato compartiendo con todos los invitados y los representantes, de vez en cuando cruzaban miradas, pero no se decían nada.
Nie Mingjue platicaba con su subordinado, el cual, por algún motivo, parecía inquieto de ver cómo Huaisang platicaba con Wen Ning. Después de cómo se llevó a cabo el enfrentamiento en aquella última prueba, temía que Huaisang estuviera albergando algún tipo de rencor. El general notó esto y se atrevió a preguntar.
—¿Qué sucede, Liu Fan? ¿Crees que ese alfa no puede estar bien sin tu escolta? —dijo sin ninguna mala intención, únicamente deseaba saber qué sentía su soldado.
—No, señor, no es eso. Bueno, realmente en parte... No dudo que pueda defenderse solo, sin embargo, me preocupa un poco lo que esté cruzando la cabeza del señor Huaisang —al ver el rostro serio de su general, creyó haber dicho algo equivocado e intentó cambiar sus palabras—. Perdón, señor, creo que fui imprudente. No quise insultar a su honorable hermano.
—No, no, Liu Fan, no pidas perdón. La verdad es que coincido.
Dicho esto, Nie Mingjue le indicó con un gesto al soldado para que lo siguiera y ambos caminaron hacia donde conversaban su hermano y el otro pequeño alfa.
—Huaisang, me permites un momento —Nie Mingjue se dio a entender, y Liu Fan sacó de ahí a Wen Ning, aprovechando el momento y de paso salvándolo de cierto modo.
Una vez solos ambos hermanos, Nie Mingjue habló.
—No sé qué podrías estar planeando, pero evidentemente no estabas sosteniendo una conversación amigable con el representante Wen. Por lo tanto, te lo advierto: si tienes en mente alguna mala intención, te prohíbo que la lleves a cabo o te frenaré yo —justo al punto y sin rodeos, así era el general.
—Espera, espera, hermano, no es lo que piensas —puso su mejor cara de inocente el menor de los Nie, intentando persuadir a su hermano—. No estaba teniendo una conversación hostil con el alfa de Wen.
—Siendo así, explícame por qué lucía tan incómodo e inquieto.
—Pues... tal vez la pregunta que le hice lo hizo sentir un poco contrariado —respondió, sabiendo que de hecho sí había sido ese el caso.
El general le sostenía la mirada con firmeza, una mirada escrutadora que, desde niño, siempre generó en Nie Huaisang una especie de fuerza que le impedía ocultarle algo. Era un arma horrible para él si cometía el error de mirarlo directamente, y esta no fue la excepción.
—La verdad es que le pregunté acerca de lo que habrían hablado él y el joven Wei Wuxian en privado. Solo... tenía curiosidad.
Aquello era completamente cierto, sin embargo, lo que no reveló fueron los métodos que utilizó para hacerlo hablar. Y Wen Ning cayó redondo en su trampa. Nie Huaisang se acercó a él con gran amabilidad y comenzó, de a poco, a llevar la conversación en esa dirección hasta que le preguntó sobre lo que habrían estado hablando en privado tanto tiempo. Y ante el nerviosismo del pequeño alfa, Nie Huaisang, tomándolo completamente por sorpresa, lo acusó de haber hecho un pacto con Wei Wuxian para todo el asunto del cortejo. Aquella acusación podía parecer simple, sin embargo, para un evento como ese, podía significar incluso una acusación de proporciones mayores, ya que se hablaría de falta de transparencia entre imperios, y aquello podía llevar a una disputa incluso de un nivel mayor. Al verse acorralado, Wen Ning, desesperado por evitar un problema, se precipitó y, sin pensar, habló con la verdad y soltó la intención de Wei Wuxian de hacer un viaje con propósitos personales y, además, iniciar una especie de movimiento social para abolir la discriminación por razas.
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Wei WuXian, el omega más deseado.
RomancePor convencionalismos sociales además de tradición, cuando un omega resaltaba sobre los demás por distintos atributos como belleza, astucia, inventiva, personalidad, elegancia u otras habilidades difíciles de encontrar en un omega. Estos se volvían...
