Los cinco pretendientes

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Se encontraban reunidos en Lotus Pier los representantes de todos los clanes. Una vez cada año se organizaban juntas a las que acudían los líderes más prominentes: Lan Qiren de GusuLan, Nie Mingjue de QingheNie, Jin Guangshan de LanlingJin, Jiang Fengmian de YunmengJiang y Wen Ruohan de QishanWen.

—Bien, convenimos entonces que, debido a la prosperidad de este año en cuanto a las siembras, todo el comercio bajará sus valores. Una vez que cada líder tenga las conversaciones pertinentes con sus mesas directivas, se hará válida esta declaración. Por favor, todos firmen. Ahí están los detalles numéricos y puntos detallados —Nie Mingjue dejó un pergamino sobre su mesa con gran solemnidad.

Un tema más fue zanjado. Llevaban ya tres horas reunidos. Aquel pergamino pasó por las manos de los líderes, sentados alrededor de una elegante mesa que, a propósito, no era demasiado grande para permitir una comunicación cercana, pero lo suficientemente amplia como para contener deliciosos platillos y una botella de vino. Todos los líderes tenían una relación tan formidable en lo concerniente a gobernar, que habían logrado establecer una perfecta utopía y alianza. Estas cinco sectas se protegían con una hermandad tan fuerte que, ni aunque el resto del mundo se uniera para destruirlas, lo lograrían. Si un clan era atacado, en realidad se estaban metiendo con los cinco imperios.

Así pasaron dos horas más. Se proponían las problemáticas, se debatían los temas, se tomaban acuerdos y se formalizaban las decisiones de forma contractual.

La reunión había casi alcanzado su término. Ya todos estaban más relajados, estrechando sus manos y hablando banalidades. Para ese momento, la conversación había tomado un rumbo inevitable: cada año, el fin de aquellas juntas lo marcaba alguna noticia concerniente a las relaciones de los miembros importantes de cada clan. El año pasado, la gran noticia había sido que la médico más importante del clan Wen, Wen Qing, contraería matrimonio con un guerrero admirable de su misma secta. Este año, sin embargo, ocurría un suceso muy esperado: se cumplían los veinte años del joven más anhelado, Wei Wuxian. Un chico tan espléndido que era difícil creer que era un Omega. Poseía una belleza única, su habilidad con el arco superaba a la de los profesionales de esa disciplina, su agilidad en batalla era sobrenatural, su personalidad avasalladora era admirada por todos y tenía un sentido de la justicia tan peculiar que asombraba. Cualquier cosa que intentaba prometía ser un éxito. Poseía tan innumerables virtudes que no podían ser siquiera opacadas por los defectos que tenía, como su holgazanería, su irreverencia y su eterna actitud traviesa.

—Hemos esperado desde sus diecisiete años para hablar sobre su hijo menor. Estoy seguro de que es una opinión compartida el hecho de que el joven Wei es objeto del interés de muchos. ¿Podemos abrir la discusión al respecto? Con su permiso, claro, Líder Jiang Fengmian.

—Adelante, Líder del Clan Wen. Escucharé a quienes deseen hablar sobre Wei Wuxian.

Wei Wuxian perdió a sus padres siendo tan solo un niño. Luego de ello, Jiang Fengmian lo adoptó, recogiéndolo de las calles. Lo crió como si fuera un hijo más. El pequeño siempre fue muy bien protegido, sobre todo por su pseudohermano mayor, Jiang Cheng, dos años mayor.

Jiang Cheng y Wei Wuxian tenían una relación muy estrecha: eran confidentes y lo compartían todo. El instinto alfa de Jiang Cheng era especialmente detonante si las cosas involucraban a Wei Ying. El omega dedicaba mucho de su tiempo a probar los límites de la paciencia de Jiang Cheng —que no era mucha, pero pese a todo ello, jamás se dormían si no habían arreglado las cosas.

—Jiang Fengmian, todos hemos visto crecer al joven Wei. Esperamos a esta instancia para poder conversar sobre esto. Para ser franco, deseo ser bastante directo. Con todo el respeto que tengo hacia usted y la prudencia que merece el tema, lo que quiero decir es que le tengo una oferta de compromiso. Mi hijo Zixuan, actualmente con veinticuatro años, es un erudito en el arte de la espada, destaca por su aspecto, es un joven con una personalidad protectora. Posee cualidades que seguramente usted podría considerar para ser el compañero del joven Wei —luego de todo aquel discurso, el líder Jin dedicó una respetuosa reverencia hacia Jiang Fengmian, esperando una reacción.

Wei WuXian, el omega más deseado.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora