Despertó con los primeros rayos de sol dorados que empezaban a acariciar cálidamente su rostro. Parpadeando sus ojos azules, contempló soñoliento y desconcertado los alrededores. Sobre las ramas, Kakashi y Shino -quienes habían dormido toda la noche allí- estaban ausentes. Habían desaparecido, como era de esperarse. Sabía, de antemano, que Kakashi era un madrugador pues habitualmente visitaba la tumba de todos a quienes había conocido y todos a quienes había amado (como le había explicado el tercero) y, aunque desconocía los hábitos diurnos y nocturnos de Shino, no le sorprendía verdaderamente saber que el miembro del clan Aburame también era un madrugador. Shikamaru, por otro lado, no lo era y parecía estar disfrutando de su sueño; e Ino, quien tenía demasiadas energías -incluso a tan tempranas horas de la mañana- parecía planear despertarlo de la forma más brusca que pudiera ocurrírsele. Y se le ocurriría una, su mente maléfica llegaría a un plan. De eso, Naruto no tenía duda alguna. Por otro lado, Neji no parecía estar presente en ningún lado. Y Tenten aún dormía relajada contra el tronco de un gran árbol. El mismo en el que había dormido el miembro del clan Hyuuga pero ahora solo había un espacio vacío junto a ella, y Neji no aparecía por ningún lado. Aún así, aquello no lo alertó; Neji también era un madrugador y probablemente estuviera haciendo algún reconocimiento del terreno por su cuenta. Si ese fuera el caso, como efectivamente creía que era, no se sorprendería de verlo regresar en cualquier momento. Tal y como supuso, en ese preciso instante, apareció de entre el espeso follaje, cayendo suavemente sobre la punta de sus pies. El Byakugan de sus ojos completa e indudablemente activado.
Sonriendo, giró levemente su cabeza y se dispuso a cerrar los ojos una vez más (pues él, a diferencia de la gran mayoría, no era un madrugador. De hecho, amaba dormir por las mañanas y hasta pasada la hora del mediodía. Eso era, si no tenía ninguna misión). Sin embargo, su cabeza se detuvo en seco, así como lo hicieron sus párpados antes de cerrarse, y su aliento pareció atraparse en lo profundo de su garganta. Allí, a no más de unos centímetro de su rostro, estaba el completamente relajado semblante de Sakura. Ojos cerrados y labios levemente fruncidos, húmedos y rosados. Y, por un instante, deseó cometer una travesura de la cual -seguramente- saldría brutalmente lastimado, pero eso poco le importó. Aquella era una posibilidad única, una en un millón. Sakura jamás le permitiría acercarse tanto a ella y, no obstante, allí estaba, a centímetros de él, recostada gentilmente sobre su hombro; dormida. Si tan solo dejaba caer unos centímetros su cabeza, podría besarla. Tal y como había deseado hacerlo desde que estaban en la academia. Aún si luego terminaba bestialmente golpeado, no importaba. Naruto estaba convencido de que valía la pena, aún si Sakura se enfadaba posteriormente por ello. Naruto sabía que valía la pena.
Por lo que, cerrando tentativamente los ojos, descendió una pulgada su cabeza, luego se detuvo. Allí, a un instante de presionar sus labios con los de ella; pero, cuando abrió los ojos para asegurarse de que Sakura no estuviera despierta, se sorprendió de verla mirándolo fijo, confundida. Desconcertada, parpadeó una, otra vez; y luego su sereno semblante se transformó en uno de plena furia.
Naruto, tragando saliva con cierta dificultad, intentó explicarse; estableciendo la distancia inicial que habían mantenido -¡Sakura-chan, puedo explicarlo!
Pero ella no lo oyó. Simplemente se incorporó, dejándolo a él sentado torpemente en el piso, e hizo sonar todos y cada uno de sus nudillos. Una y otra vez. La vena de su sien vibrando sutilmente contra su piel, sus labios firmemente apretados en una pequeña línea. Cuando habló, su voz sonó como un rugido -¡Naruto!
Éste, aterrado, retrocedió aún sentado en el piso, sus manos rápidamente interponiéndose entre él y ella en señal de paz. Sabiendo, de antemano -y tristemente-, que aquello no funcionaría con Sakura. Desde que la conocía, nunca lo había hecho -¡Sakura-chan, yo no-
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4X: Un nuevo comienzo
Fanfiction"Porque todos ellos habían entendido, que la cosa más dolorosa que existía, era no ser necesitado por nadie en el mundo. Aún así, seguían buscando... eso que los salvara de la soledad"
