En carne propia

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Un dedo se movió sobre la sábana blanca, el bip constante de la máquina dio un saltito aún más agudo; lo que la forzó a petrificarse en su lugar. Al primer sonido, le siguió otro y luego otro que continuaban rompiendo con la constante. Tras unos segundos, otra voz (que no era la suya) resonó en la habitación, pronunciando su nombre —Sakura...

Los ojos verdes de ella se abrieron desmesuradamente. No lo había creído. No había podido creerlo, pero contra toda posibilidad, contra todo pronóstico, Sasuke había vuelto. Había despertado. A pesar de que no habían creído que tal cosa necesariamente sucedería —¡Sasuke-kun!

Exclamó, aún insegura de si debía moverse o no, si debía acercarse o no. En otra época, habría corrido hacia él y se habría inclinado sobre su cuerpo y habría llorado sobre su pecho como había hecho en aquella misión al país de las olas; pero ahora todo era diferente. Sin embargo, al parecer, no todo lo era tanto.

—Hmp. Siempre llorando —lo oyó decir con frialdad.

Era cierto, no lo había notado hasta el momento, pero estaba llorando. Había rastros de humedad en su rostro y pequeñas gotas muertas en el suelo y en sus largas pestañas colgaban cristalinas lágrimas que continuaban cayendo. Una a una. Bajando la mirada, las vio finalmente soltarse y dejarse ir en dirección al suelo, cayendo con un mudo "splash" que nunca oyó. Sasuke-kun esta vivo...

El Uchiha ladeó la cabeza y la miró fijo sin siquiera parpadear. Sus ojos negros vacíos y perdidos en la distancia, su rostro estaba bastante demacrado y oscuras ojeras yacían bajo su mirada. Estaba muerto, o eso parecía, y aún así Sakura pensaba que era lo más hermoso que había visto en su vida. De alguna manera, aún a pesar de los años y de la frialdad, Sasuke seguía siendo capaz de doblarle las rodillas y robarle el aliento. No hacía falta decir que enterrarle la mano en el pecho y arrancarle el corazón con los dedos era igual de fácil, pero Sakura sentía el agujero tan real aún si no lo tuviera.

Vacilante, dio un paso hacia él y Sasuke solo la observó acercarse en silencio; analizando cada movimiento y las facciones de ella. Sin embargo, en un instante la figura de él desapareció de la cama entre sonidos de sábanas flameantes, el "bip" agudo, continuo y constante de la máquina que ya no registraba latido alguno y una ráfaga de aire, solo para reaparecer detrás de ella minutos atrás. Cables y agujas aún enterrados bajo su piel y colgando —Deberías haberme matado cuando pudiste, Sakura.

Los vellos de la nuca de ella se erizaron ¿Cuándo había llegado allí? ¿En que instante se había puesto de pie y había abandonado la cama? No lo sabía, todo había ocurrido demasiado rápido y se preguntaba como hacía para mantenerse en pie ahora que no estaba conectado a las máquinas que lo mantenían allí. Más aún, intentaba concentrarse en el hecho de que sus piernas parecían haberse debilitado aún más y su aliento había quedado atrapado en su garganta y todo parecía dar vueltas. Era la súbita proximidad, el aliento gélido en su nuca, los ojos negros perforándole hoyos y la forma lenta en que había dicho su nombre; separándolo en sílabas y arrastrándolas y prolongándolas.

—¿No querías matarme? —susurró tras unos segundos de aguardar una respuesta que sabía no recibiría—. Hmp. Tu y Naruto son iguales. Son una molestia.

—¿Entonces porque no cortaste los lazos cuando pudiste? —le reprochó ella, aunque el reproche no era tal cosa pues a su voz le había faltado fuerza. De hecho, había sonado estrangulada y vacilante, y se había quebrado ligeramente al final.

Sasuke observó insensiblemente una solitaria lágrima caer al suelo delante de ambos —No es que no haya cortado los lazos, simplemente no los necesitaba. Como dije, son una molestia.

Los puños de ella se cerraron y tuvo que contenerse de no dejar escapar un sollozo de entre sus labios apretados, aún así, las gotas de sal y agua cayeron —Pudiste habernos matado, pudiste haber destruido la aldea aquella noche.

4X: Un nuevo comienzoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora