Capítulo 8.
Martes 13 de Marzo.
- Mamá, ¿estas escuchándome? –dijo por tercera vez.
- No, lo siento, ¿Qué sucede?
- No es nada, ya nos vamos al instituto –dijo Cecilia.
La muchacha salió de su casa con un sentimiento de culpa, pero al ver a su hermano parado junto a sus bicicletas, no pudo evitar sonreír.
Ambos emprendieron viaje, pedaleando derecho hasta llegar al instituto.
- Perfecto, termina lo antes posible.
- Tenemos una hora –dijo Cecilia mirando su reloj.
Cada uno se fue por un pasillo distinto, tenían exámenes importantes. El plan era simple, terminar el examen lo más rápido que se les hiciera posible para llegar a tiempo al hospital y poder visitar a Fletcher, antes de que termine el turno de las visitas. Luego, se reunirían con Judas para hablar sobre Olivia, como hacían desde hace algunos días, ambos hermanos sabían del trabajo de su tío, entonces comprendían a la perfección que, si había alguien que podía encontrar a su prima, Judas era esa persona.
Cecilia tenía examen de Literatura, una de sus materias favoritas. Al sentarse toda la clase, el profesor empezó a repartir los exámenes. Una vez que terminó, dio una última vista general para asegurarse de que ninguno este sin una hoja en su pupitre y tomó asiento, cruzó sus piernas, como de costumbre, y levanto los brazos en forma de reverencia, dando por empezado el examen.
Como si de una carrera se trátese, la muchacha leía y respondía a una velocidad ganadora.
Timothy tenía examen de Matemáticas, una asignatura que no era su fuerte, pero aun así podía defenderse de la pelea que le generaban los números. El profesor de matemáticas, el señor Walker, o como todos le decían, el señor walkie talkie, entregó los exámenes y les deseó suerte a todos sus alumnos.
Cada examen duraba una hora, si no estaba terminado para entonces, era el fin. Tendrían una mala nota y, en el último año, no es algo que todos los que buscan una buena universidad quieren. Ninguno de los hermanos Mayers tenían malas calificaciones, no eran unos niños prodigios, pero tampoco eran enemigos del estudio.
Cecilia miró por tercera vez las dos hojas del examen, levantó la vista y solo habían pasado veinte minutos, tendría media hora esperando a su hermano. Guardo las cosas en su mochila y se dirigió al escritorio para entregarle las hojas al profesor.
- Recuérdame hacerlo más extenso la próxima, siempre tardas lo mismo –se burló el profesor.
- Señor Pitcher, cuando llegue el momento, le apuesto su sueldo a que tardare lo mismo, adiós –dijo sonriendo.
Colgando sus pies en la banca, Cecilia los movía como suele hacerlo una niña de cinco años. Volvió a mirar su reloj, solo habían pasado diez minutos, no le gustaba esperar, en lo absoluto. Levantó la vista en busca de su hermano, pero solo vio a Oliver caminado hacia ella.
- Lo que me faltaba –dijo susurrando –Hola –sonrió sarcásticamente.
- Hey, ¿Iras a la fiesta?
- No sé de qué fiesta hablas...
- Oh, la fiesta de Sandra –Cecilia negó –Oh, ya veo...
- Tengo cosas más importantes que asistir a la fiesta de Sandra, diviértete Oliver –dijo levantándose.
Timothy corría por los pasillos tratando de cerrar bien su mochila, al llegar con su hermana, ambos fueron a buscar sus bicicletas.
- Lo siento, walkie talkie quería discutir como multiplicar fracciones, algo que ya sé, pero los demás no.
ESTÁS LEYENDO
Sunflower
RomanceTodas las historias suelen tener un final feliz, averigüemos si este es el mio.
