°•☆ Donde Jimin es un típico omega que sólo se dedica a su esposo y a sus hijos.
Pero su sueño de una familia feliz se rompe cuando ve que ha estado luchando por un amor que ha estado roto desde hace mucho, mucho tiempo. ☆•°
ADAPTACIÓN AUTORI...
Advertencias: Jungkook alfa/Jimin omega. Drama y angst.
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Sin embargo, los planes de Yejun no resultaron una vez la cena terminó en un incómodo ambiente, Jimin recogió los platos y se fue a lavarlos, sin dirigirle ninguna mirada a otra persona. Jeongsan y Jisung se escabulleron a su cuarto en tanto Jungkook, molesto y refunfuñando, se puso a ver televisión.
Ya era tarde y la verdad es que Yejun estaba algo cansado, así que fue a ponerse el pijama, dirigiéndose después a la cocina, viendo a su mamá de espaldas a él. Recordó todas las palabras hirientes que le dirigió semanas atrás, sintiendo vergüenza de sí mismo porque lo escuchó llorar después, solo en la cocina, pero estuvo tan molesto que no le dio importancia.
-Um... ¿mamá? -dijo llamando la atención de Jimin, aunque no era necesario que lo hiciera, porque el mayor le sintió desde hace mucho.
-¿Qué ocurre, Junie? -preguntó Jimin sin observarlo.
El pequeño vacíló.
-Mmm... yo que-quería... um, pedirte perdón por lo de la otra vez -dijo, su voz apenas un hilo-, no fue... no fue mi intención decirte todo eso. Perdóname, mami.
Jimin cerró la llave de agua, agarrando el trapo para secar los platos y poniéndose en ello, sin voltearse hacia él.
-No importa -dijo el mayor-, no tuve que haber reaccionado asi. Jaehyun es un alfa y yo no debo meterme en su relación.
Eso no era lo que quería oir, sintió Yejun, mordiendo su labio inferior, queriendo que mamá volteara y le diera un abrazo de esos que tanto le gustaban. De esos que le hacían saber que no importaba qué hiciera, él siempre le iba a amar.
Tragó saliva.
-Tú... uh... ¿pu-puedes ir a arroparme después? -preguntó, su tono temblando.
Jimin bajó los hombros, derrotado, pero no quiso voltearse. Si se volteaba, rompería a llorar y ya estaba harto de eso, de sentirse tan débil, tan patético.
-Tú mismo lo dijiste -respondió Jimin, firme aunque su omega temblaba por dentro-, ya estás grande y no me necesitas.
Yejun escapó de la cocina, dejando un rastro de feromonas tristes tras sí.
Jimin suspiró, sin dejar de secar los platos. En ese momento se sentía algo entumecido como el resto del día, haciendo todo de forma automática, sin dejar de pensar en las palabras que Chaewon le había dicho.
"Estoy segura de que has sacrificado mucho por tus tres hijos y tu alfa. Y ellos no te lo agradecen como mereces porque creen que así es como tienes que ser".
Jimin se recordaba con quince años, siendo algo así como la vergüenza de la família porque ningún alfa le cortejaba ni le coqueteaba, soltero y sin marca alguna. Sus padres solían criticarle todo el tiempo, diciéndole que permanecía así por su rostro poco amigable y actitud grosera, que si fuera más amable coqueto y dulce, los alfas estarían detrás de él todo el tiempo. Jimin lo intentó bajo todos los medios, el ser el omega perfecto pero no podía fingir actuar asi.