Bromas Pesadas

5.6K 214 247
                                        

Si hay algo en lo que nos parecemos con Satan y nos hace compatibles es el hecho de que nos divierte molestar a la gente. No hay nada más divertido que ver a alguien caer en una simple trampa y admirar como su expresión pasa de sorpresa a enojo.

El blanco de Satan era casi exclusivamente Lucifer, mientras que yo elegía a cualquiera de los otros hermanos. Debo admitir que a pesar de haber pasado tanto tiempo conviviendo en la casa de los lamentos, Lucifer todavía me intimidaba un poco.

Un día mientras pensábamos en diferentes bromas junto con Satan, se nos ocurrió lo que podría ser la mejor forma de molestar al avatar del orgullo hasta el momento. Para lograrlo deberíamos trabajar en equipo. La idea era simple, llamar a Lucifer por otro nombre, no importaba el nombre mientras que sea diferente.
En cuestión de minutos ya teníamos casi todo en mente, lo único que faltaba era mi parte.

-¿Hay algún límite que no haya que pasar? - le pregunté una vez terminó de explicar su parte del plan.

-No, puedes hacer lo que quieras con tal de enfurecerlo- Ya tenía algo en mente, pero necesitaba su permiso para no enojarlo más tarde.

-Solo para que no hayan malentendidos, me estás dando permiso para hacer lo que sea necesario y no hay límites para eso.

-Exactamente - se acercó a mis labios y susurro sobre ellos- se lo que quieres hacer y sé que va a funcionar mil veces mejor a comparación de cualquier cosa que yo haga- me deshice de la casi inexistente distancia con un beso sintiendo sus manos recorriendo mi cintura acercándome más a él e invitándome a sentarme en su regazo.

No pasó mucho tiempo antes de que el beso una vez lento se convirtiera en uno más apasionado y rápido. Mis dedos jugaban con su cabello, sus manos acariciaban los lugares correctos y de no haber sido por Asmo quien entró repentinamente podríamos haber llegado a mucho más.

-No es justo Satan, también quiero participar~

-Ni lo pienses Asmo- dijo mientras nos separábamos.

- ¿Así que esto es lo que pasa cuando a uno no le enseñan a compartir? ~

- Cómo sea ¿qué es lo que necesitas? - estábamos en la habitación de Satan, no había muchas razones para que Asmo esté ahí.

-Quería saber si me podías prestar tus apuntes para ponerme al día

Satan se levantó de la cama y lo seguí- Como ya sabes, no presto mis apuntes, pero te puedo dar libros de referencia.
Ambos se dirigieron a la biblioteca mientras que yo volví a mi habitación.

Ya habían pasado un par de días desde que empezamos pusimos el plan en marcha. Logramos convencer a Belphie y Solomon de llamar a Lucifer por diferentes nombres, hasta ahora los nombres más populares habían sido Michael y Lucy Lu. Era gracioso ver la frustración en su rostro, pero no era enojo puro.
Para lograr ese nivel de enojo entro yo. En estos dos días fingí una pelea con Satan y empecé a pasar mas tiempo con Lucifer bajo la excusa de "Me siento tan mal, no quiero estar sola". Hasta el momento no sospechaba nada, no porque sea buena actriz, sino porque Solomon conocía un hechizo para que los demás no duden de ti. El hechizo tenía sus limitaciones como por ejemplo que hay que estar cerca de la persona en todo momento ya que si te alejas no tiene efecto.

Antes de ir a dormir fui a la habitación de Lucifer y toqué la puerta para ser bienvenida con la serenata de TSL y una versión de Lucifer que no había visto hasta ahora, la voy a llamar "Cara de almohada con peinado de cama". Claramente estaba en el noveno sueño.

-Lucy, La puerta de mi habitación está sellada con magia... ¿Puedo dormir acá?

-¿Satan sigue enojado?- asentí con lágrimas de cocodrilo en los ojos y lo abrace con todas mis fuerzas- está bien, puedes dormir aquí.

Me guió a su cama y nos acurrucamos. Sabía que le gustaba, me lo había dejado bastante claro en muchas ocasiones y sabía que en el fondo se estaba controlando, pero para el plan no se necesita control.

-Muchas gracias por dejarme pasar la noche acá- le di un beso en la comisura de los labios- oh, perdón, no veo nada.

-No hay de que disculparse- dijo acariciando mi cabello suavemente.

Un segundo después volví a besarlo, pero esta vez si en los labios a lo que el correspondió de inmediato. Con cada movimiento de nuestros labios podía sentir como perdía sus inhibiciones volviéndolo cada vez más apasionado mientras me apegaba a su cuerpo.
No había comparación, Satan seguía siendo mucho mejor.
Cuando el aire empezó a hacer falta nos separamos unos centímetros y los besos bajaron a mi cuello y clavícula causando que deje salir algunos suspiros.

-He estado esperando tanto tiempo- susurro en mi piel antes de empezar a hacer marquitas. En ese momento lo di por terminado, no era fan de tener que cubrir marcas.

Sonriendo deje salir un suspiro que se seguro arruinaría su noche- mhh Satan~- lo que hubiera dado por ver su expresión. Se detuvo de inmediato y me miró en la obscuridad de la habitación.

-¿Que? ¿Puedes repetirlo? - creía haber escuchado mal pero no le iba a dar el gusto de decir su nombre.

Lo mire tratando de mantener un rostro serio- Satan

En menos de un segundo se transformó en su forma demonio- ¡Era parte de su broma! - lo había logrado, estaba furioso, pero ahora tenía que escapar- ¡Ambos fueron demasiado lejos! - salí corriendo de la habitación en dirección a la de Satan para informarle de nuestro triunfo, pero antes de poder entrar a la habitación Lucifer me tomó fuerte del brazo. Sentía como si se me fuera a quebrar como un palillo en cualquier momento.

-¡Hey si seguís apretando se va a romper! - dije tratando de zafarme del agarré.

-Ese sería el más leve de los castigos que ambos merecen.

-¡Lucifer, suéltala ya! - Era Satan quien tranquilamente se acercaba a nosotros- Me pregunto qué cara pondrá Diavolo cuando le muestre cómo tratas al estudiante de intercambio.

Una mirada asesina después me dejó ir y Lucifer simplemente volvió a su habitación dejándome con solo un moretón en el brazo- Gracias Satan - lo abrace un momento.

-¿Estas bien? - dijo observando la marca que había quedado- debo tener algo para que no duela y el color vuelva a la normalidad.

-No es necesario, es solo un moretón- le sonreí- valió la pena viendo lo mucho que le molestó.

-Hiciste un muy buen trabajo- sonrió satisfecho- Sabía que eras la única que podía causar una reacción así.


N/A: Esto surgió de los comentarios del libro de myachoi

Escribí la mayoría a las 5am así que yaiks. Como sea espero que les haya gustado

Edit: pescando errores de ortografía

Obey Me!/ OneshotsHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora