La Saga del Abrazo (Parte Final)

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N/A: En el de asmo se menciona dismorfia corporal. Si eso les molesta pueden saltearlo 


Mammon

-A esto te referías con salir a caminar un rato?

Claramente, no había tomado en cuenta que Mammon tiene la costumbre de llamar las cosas por lo que no son. En idioma Mammon, encontrar es 9 de 10 veces robar, "no me acuerdo" es Fue mi culpa, pero no te enojes y ahora salir a caminar equivale a caminar hasta la puerta del casino más cercano.

-¡Es mi oportunidad, tengo un amuleto de la suerte! -sus ojos brillaban como una montaña de Grimm.

Sin ánimos de discutir el humano suspiró y siguió silenciosamente a Mammon que estaba tan emocionado como un niño en una juguetería. Era extraño ver como el peliblanco podía caminar a saltitos despreocupadamente entre un abanico de expresiones que oscilaban entre entusiasmo y completa miseria sin siquiera pensar en la posibilidad de terminar en el segundo grupo.

-Es esta! ¡Vamos! -el ruido de las máquinas y el bullicio de la gente disimulo el grito que pego al encontrar una mesa que le gustaba.

-¡No grites, estoy al lado! Jugas una partida de esta cosa y seguimos camino

-Una partida de cada uno y es trato- con eso dicho se adentró en la ronda de personas y desapareció.

-Hasta mañana no lo veo- susurro para si misma y decidió buscar algún lugar no muy alejado para esperar.

Ella jamás había entendido el atractivo de ir a un lugar a perder dinero, era demasiado ilógico para encontrarlo divertido. Por otro lado, las luces titilantes, el ruido y el olor a alcohol mezclado con humo la aturdían como si fuera una densa niebla para sus sentidos. La única razón por la que decidió seguir a Mammon al casino fue que aun quería pasar tiempo a solas con él.

A unos metros de donde Mammon estaba, había un bar con un manojo de personas repartidas en los sillones y la barra. Estas almas en pena se veían como oficinistas que perdieron mucho más de lo que ganaron y ahora solo podían tomar hasta perder la conciencia o llorar hasta empapar la mesa. Era una vista deprimente, pero reconfortante en el sentido de que nadie se veía peligroso, podía bajar la guardia un poco y relajarse hasta que Mammon decida aparecer nuevamente.

El humano tomo asiento en la barra cerca de una mujer vestida en un elegante traje de dos piezas, su maquillaje estaba corrido y veía fijamente su copa como si estuviera recordando algo.

-Se puede ir a la mierda! -gritó luego de un rato sin decir nada- Y su anillo también! ...Tu! -señalo a Mc quien la veía sorprendida sin entender- Quédatelo, no quiero volver a verlo- La intoxicada mujer le lanzó el anillo y salió a tropezones del bar

-Emm debería devolvérselo? - miro al bar tender en busca de respuestas

-No va a ser necesario, hace meses que habla de dejarlo- parecía que estaba al tanto de toda la situación- Su novio era uno de los guardias de seguridad, estaban comprometidos. Por lo que ella menciono, él ya no era una atento y cariñoso como antes. Finalmente, hoy se enteró que la estaba engañando con una de las Croupier desde hace meses.

-pobre... cómo se enteró?

-Alguien la vio con su novio y creyó que ella era la amante y la acusó de intentar robarle el hombre a alguien más. Lo vi todo mientras llegaba a trabajar.

-Que horrible manera de enterarse, ahora entiendo por qué estaba tan alterada

-Es común ver este tipo de cosas. Tengo una teoría de por qué pasa- Mc lo miró interesada esperando a que continue- Las personas apuestan porque necesitan sentir un golpe de adrenalina y una aventura proporciona la misma sensación que buscan.

Obey Me!/ OneshotsHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora