"Good Omens es propiedad de Terry Pratchett y Neil Gaiman"
Los demonios recordaban algunas veces su caída al infierno.
Lucifer había condenado a varios de sus colegas angelicales, pero entre ellos Crowley era el que sufrió más, el no estaba en el momento oportuno, y se cruzo con las personas equivocadas en el cielo, se preguntó demás las cosas y cayó.
Aun lloraba ciertas noches el recuerdo amargo de su trabajo que ahora yacía abandonado debido a su cabezonería.
Recordaba con amor cuál era su misión en el cielo, la de crear estrellas, miles y brillantes, era un serafín, uno de los más amado y estaba casi tan cerca de dios, como un elevado.
Pero fue condenado rápidamente por algo tan simple como hacer preguntas, y ahora era un caído, sintió el dolor de nuevo, el fuego que quemaba sus alas y lo consumía en un vórtice donde sus bellos ojos ámbar ahora eran de una serpiente.
Aquello que tanto lo aterraba.
Aziraphale no lo recordaría, vio sus ojos azules palidecer al notar como se precipitaba hacía el suelo. Y observó la mano que intentaba tomarlo, pero era tarde, era un ser infernal ahora.
¿Qué era lo que más extrañaba Crowley?
Definitivamente eran sus poderes como serafín, en el infierno a pesar de ser de los preferidos, no contaba con el mismo rango que en el cielo, Lucifer nunca confió en él. Pero aun así le dio trabajos notables dentro de los suyos, aunque siempre con un ojo vigía en él.
Extrañaba ciertas cosas del cielo, el odio que sentía hacia si mismo era muy grande, pero sin duda lo peor de caer era que Aziraphale estaba prohibido.
Aunque, como demonio, lo prohibido era permitido, sonrío con malicia ante eso.
Que fuera un caído, no significaba, que no fuera detrás del principiado, quien astuto, aun lo reconoció después de la primera muestra del pecado.
Sin duda, aun podría ser algo con Aziraphale ¿No?
Cuando el rubio no lo rechazó, supo, que una parte de él, había vuelto al cielo.
Ahora, con miles de años a cuestas, y observando la fría noche en Londres, desde su caro departamento, supo con algo de horror, que aun deseaba no poseer el peso de ser un "demonio" por que realmente Crowley era pésimo en ese trabajo.
Tenía ciertos estándares en cuanto a sus maldades, no profería tantas almas al amo, como los duques que lo acechaban, miró al cielo, y con tristeza en sus bífidos ojos exclamó:
— Somos aun parte de tus juegos, ¿eh? — se rio de su ingenuidad, estaba intentando charlar con el todopoderoso, como si ella escuchara a un pecado como él, después de que no quiso escucharlo antes de que la espada de Gabriel se enterrara en su pecho.
Lanzó un suspiro, intentando mejorar su decadente pensamiento ¿Cuáles eran las cosas que le beneficiaban de ser un demonio?
En definitiva, la libertad de pensamiento, la segunda posiblemente fuera el hecho de que podía vestir de ropa menos "recatada" a diferencia de Aziraphale que se la pasaba lleno de tartán.
La tercera era el hecho, de, aunque fuera poca cosa, aun podía seguir como una sombra a su ángel, y darle lujos con su dinero ilícitamente conseguido, seguir cumpliendo alguno de sus caprichos.
Extrañaba el cielo, no, definitivamente un poco sus poderes, pero esa horda de estirados no eran algo que añoraba, solo había uno en específico, que le interesaba.
N.A. HC cortesía de la queria Freedom Attack. Amó mucho su personaje de Zebkiel en su comic "secret Omens"
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Palabras.
FanfictionCrowley tenia una serie de palabras que le recordaban a su ángel, sera lo suficientemente valiente para hacerle saber sus pensamientos. Serie de One shot relacionados con la actividad del Fictober del Grupo GO LAT. Fan art @ruushes Portada hecha por...
