CAPITULO 13: LA CHISPA

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* A la bruja la imagino como Eva Green. =)


Esta vez, la bruja no era la cosa horrenda que había enfrentado en la noche de brujas. Si no todo lo contrario. Era una mujer hermosa, de piel tan blanca como la nieve y el cabello más oscuro y perfecto que él hubiese visto jamás. Pero aun con toda esa belleza, Demian no se permitió distraerse.

— Tu... – trato de avanzar, pero ella no lo permitió. Levanto una mano y Demian se quedo petrificado en su lugar.

— Ah ah, no tan rápido pequeño. Solo vine a hablar.

Demian forcejaba contra la fuerza invisible que no le dejaba avanzar. 

— ¿Hablar? ¿De qué demonios podría yo querer hablar contigo?

— ¿No quieres regresar a casa? – pregunto, la mirada de Demian no pudo ocultar su interés en ello y ella sonrió, complacida. — SI, no puedes ocultarlo. Incluso cuando este mundo es bastante similar al nuestro, no podrías adaptarte a vivir en el. . . No sin tus preciados poderes.

— Tengo poder aquí. Idiota.

— Pero no como en nuestro mundo. . . Aquí no eres tan especial, solo eres un vampiro mas y ni siquiera uno completo... Aun tienes vida, pero eso podría arreglarse fácilmente. – y entonces apretó su puño, haciendo que la garganta de Demian sufriera el mismo efecto.

Demian se golpeaba en el pecho, tratando de que el aire entrara de vuelta a sus pulmones o que la bruja se detuviera. Lo único de lo que estaba seguro era del horrendo dolor y ardor que sentía en sus pulmones secos. Por suerte, la bruja soltó su agarre y el pudo volver a respirar.

— Jaja... ¿Lo ves? No eres tan mágico aquí.

Demian seguía jadeando, luchando por obtener de vuelta el aire en sus pulmones. Aun así, se las arreglo para responderle.

— ¿Qué quieres de mi?

— Un trato. – dijo ella sin demora. — Lo creas o no. Yo nunca fui tras de ti, lo único que quería era enviar a ese maldito bastardo de Ángelus aquí, donde finalmente podría quitarle todo su poder y matarlo. Pero tú interviniste, no debiste hacerlo niño. . . Pero como soy misericordiosa, voy a olvidarlo y a regresarte a casa.

— ¿Así? — Demian no le creía ni una palabra de lo que decía, pero igual decidió seguirle la corriente.

— SI, de verdad. Y solo tendrás que hacer una insignificante cosa por ello... – dijo, Demian no respondió, aun que se podía hacer una idea bastante buena de lo que ella quería. Lo mismo que cientos antes de ella querían. – Solo tienes que entregarme la cabeza de Ángelus y podrás volver a tu hogar.

— ¿Solo la cabeza? ¿Segura que no quieres todo su cadáver? – pregunto lleno de ironía. Pensó en lo que Ángel había dicho sobre no usar sus poderes de rayos, pero en ese momento, no parecía haber otra opción.

— Niño tonto ¿De verdad piensas que tienes otra opción?

— Siempre hay otra opción... – no dudo en decirlo, pues esa era la lección más valiosa que Ángel, su padre, le había enseñado. Se concentro en reunir energía en sus manos, como solía hacer en casa cuando quería encender un rayo de luz, solo que esta vez no fue luz, si no chispas lo que brotaron de sus dedos. – Como esta. – dijo y dejo que la energía fluyera con por sus manos. Liberando un rayo eléctrico que choco contra el pecho de la bruja, ella grito y cayó de rodillas.

Demian se miro entonces las palmas, sorprendido. De verdad que no se esperaba que sus rayos en aquella tierra fuesen eléctricos. Era algo bastante cool pero no tuvo tiempo de celebrarlo, pues el grito de la bruja había atraído a un grupo de dos buenos samaritanos al callejón.

THE TWILIGHT ZONE (Angel & Demian X La Saga Crepusculo)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora