Hermana Menor Del Sushi

941 92 3
                                        

— Bienvenida ¿Qué puedo hacer por usted? — Dijo amablemente la recepcionista.

— Estoy buscando la Agencia Armada de Detectives tengo entendido que están en este edificio pero no se que piso es. — Dije apenada.

— Es el ultimo piso, frente usted abra una puerta siendo esa la entrada.

Agradecí retomando mi camino hacia el elevador.

No puedo creer que esto esté pasando, digo de todos los lugares a los que pude ir tuve que llegar a Bungou Stray Dogs. Siendo una civil en todo el significado de la palabra, yo no tengo habilidad alguna mas la de ser torpe e inocente y eso solo porque es hereditario.

Lo que no es hereditario es ser un bastado que abandona a su hijo en un orfanato en donde es maltratado... Odio a mis padres pero mas odio no haber podido renacer como otra persona y ayudar a mis chicos favoritos.

Suspiré cuando el elevador abrio sus puertas dejándome frente a la puerta de la Agencia, con todo el valor que no poseo al ser tímida toque la puerta.

Ni siquiera conozco las habilidades sociales japonesas, siendo que mis padres me vendieron cuando era una bebe y yo no había pisado Japón en toda mi vida.

Preferiría ir a comprar mangas y figuras idiotas a tener que enfrentarme a este lugar e incluso enfrentarme a la Port Mafia.

— Hola bienvenida a la Agencia Armada de Detectives
¿En que puedo ayudarte? — Dijo Naomi hermana de Tanizaki que tienen todo menos una relación de hermandad.

— Hola. — Me sonroje levemente recordando algunas escenas del anime. — Estoy buscando a alguien que tengo entendido trabaja en este lugar.

—¿A quién buscas? — Preguntó curiosa.

— Estoy buscando a Nakajima Atsushi. ¿Se encontrará por aquí?

La chica me miró sorprendida y algo curiosa para después sonreír de lado. — Dame un momento para llamarlo, mientras tanto puedes esperar en aquella sala.

Tome asiento en donde me había indicado tratando de ponerme nerviosa y entrar en pánico.

Conocer a tu hermano es demasiado extraño, siendo hija única nunca pase por eso.

Frente a mi había un chico de pelo café con vendas por todo su cuerpo y una gabardina larga color café claro cantando una canción sobre doble suicidio.

— Etto... — Lo mire emocionada.

¡Wey! ¡Es Dazai Osamu! Poder indigno de ser humano.

Mantuvo sus ojos cerrados mientras yo lo escudriñaba de pies a cabeza hasta que el abrió uno de sus ojos mirándome.

— ¡Hola señorita! — Dijo emocionado. — Usted es una joven muy bella ¿Le gustaría divertirse conmigo? — Dijo contento.

— ¿Un suicidio doble? — Pregunté divertida.

— ¡En efecto hagamos uno en donde el dolor no exista y sea tan romántico que terminaría rápidamente! — Tomo mis manos.

— Sería fantástico pero no puedo.

— No le temas a morir, te prometo que no habrá dolor.

— No es por eso, es porque mi vida no me pertenece por lo que no puedo tomar decisiones así sobre mi misma.— Sonreí apenada. — Si mis amigas se enteraran que hice eso harían lo posible por revivirme.

Me miró divertido. — Podríamos invitarla a ellas también y hacen un super suicidio.

Alguien carraspeo. — Disculpa me dijeron que había una señorita buscándome. Soy Nakajima Atsushi.

One - ShotsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora