Sentía ansiedad, y en parte un poco de desesperación, era sábado medio día casi, movía sus dedos sentado en el sofá, mirando en el televisor las noticias de ese momento.
Desde el viernes de la semana pasada había estado con los nervios destruidos, aquella noche Killer se quedo a cuidarlo, se sentía mal por ser aun una carga para su amigo y expareja. Ese día no pudo hacer algo mas que llorar y gritar, como se atrevía a venir y derrumbar las murallas que tanto tiempo le había costado construir en su ausencia, como se atrevía a pedir perdón.
––como te atreves a volver––murmullo sintiendo como unas finas lagrimas caían por sus pómulos.
Se levanto y se dirigió a su cuarto para sacar debajo de su cama una caja que al abrirla rebosaba de pétalos ya marchitos, tomo la caja y bajo con ella hasta la calle y la boto en uno de los basureros cercanos de donde vive. Subió de nuevo ya un poco más tranquilo, para volver esta vez a cocinarse algo de comer...un poco de pasta estaría bien.
Pasaron las horas, no le ansiaba pero le aliviaba, sabia en su interior que Error no iba a venir, no después de la forma en la que lo trato, quería pensar que lo destruyo, quería pensar que lo alejo de su vida, no lo quería ver más, lo quería lejos, lejos de él, le dolía el simple hecho de recordarlo, su cabeza le dolía tanto que lo hacia llorar, casi tres años sin verlo y aun así no podía superarlo, era como si su amor fuera un tatuaje que aunque logra borrarlo de la piel aun quedaría la cicatriz.
Aun comiendo la pasta que cocino, que se hacia aun mas salada por las lágrimas, en parte le hacia llorar, y por otra parte le hacia reír el hecho de cómo se estaría viendo, comiendo pasta y llorando a la vez por los nervios.
No quería mentirse, lo extrañaba, extrañaba todo de él...pero en su mente solo se mantenía la idea de que la única razón por la que venía a pedirle perdón era para que Error pudiera seguir con su vida...y ya no ser un estorbo en ella. No quería ilusionarse no quería ninguna razón, ningún escenario ficticio en el que Error le pida perdón porque lo ama.
El recuerdo amargo de esa tarde lo acecho...el accedió, no detuvo a Error y amo estar unido a él, aunque fuera de una manera carnal y tan dolorosa para su corazón
El más consiente de los dos era él, y aun así se preguntaba de que forma hubieran estado su relación si él hubiera detenido a Error y no lo hubiera dejado seguir, si él no hubiera pensado solo en el hecho de sentirse amado...de ser correspondido.
Masajeo un poco sus hombros para alivianar el estrés y la ansiedad que sentía en ese instante, un golpeteo en la puerta lo despertó de la poca tranquilidad que había logrado conseguir, miro al reloj de la pared de la cocina, eran las tres casi cuatro de la tarde.
Se acerco a la puerta, no quería abrirla, ni siquiera quería verlo a la cara––¿Quién es? ––dijo pensado que sabía la respuesta.
––Soy yo...Error––dijo el moreno detrás de la puerta. ––Hola...¿Cómo estás? ––
––Estaba bien...¿y tú?––
––supongo que normal––medito el moreno...¿enserio no le iba a dejar pasar?.
––¿A qué viniste esta vez? ––dijo Ink recostándose en la puerta, así tal vez sus piernas no flaquearían.
––yo quería saludarte...y saber cómo estabas––
––pues si eso era todo puedes irte––corto la conversación al moreno
Error se recostó en el lado de la puerta correspondiente ...quedando espalda con espalda junto con Ink al otro lado, solo los separaba cinco o siete centímetros de madera.
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––¿Que debo hacer para ganar tu perdón? ––se cuestión en silencio el de cabellos azabaches, acariciando el ramo de flores que tenía en sus manos. ––¿Cómo quieres que te vuelva a enamorar? ––lastimosamente, la voz del moreno fue tan baja que el albino no pudo oírle...aun así las lagrimas resbalaban por ambas caras de la moneda.
Ink limpio sus lágrimas, e intento desvanecer el nudo que se formaba en su garganta––¿Sigues ahí? –– cuestiono intentando sonar seco.
––si––contesto el moreno levantándose de su puesto. ––Dejare algo junto a la puerta...tú puedes tomarlo si quieres––murmuro desviando la mirada a las escaleras del pasillo para luego dejar las flores en el suelo junto al lugar dicho. ––vendré la otra semana...espero al menos me abras la puerta––dijo un poco burlón cosa que causo un breve sonrojo en Ink.
El silencio se formuló, ni un adiós ni un hasta pronto, Error se fue, e Ink al escuchar el sonido de los pasos alejarse, abrió la puerta con cuidado, y tomo las flores para luego cerrar la puerta.
Las miro por un momento, y las abrazo, sintiendo como de estas brotaba un roma dulce...y como desprendía un poco el olor de Error, eso hizo que las lagrimas salieran lenta y paulatinamente...
––Te odio––dijo Ink. Aun sabiendo, que era mentira...porque aún lo amaba, y eso era lo más le dolía...y que ese era tan solo un te odio con amor.
"Mas no importa cuantas veces te diga frases hirientes...no las digo con ese sentimiento, las digo por temor"
Los que se dieron cuenta que apareció la portada del libro en este capitulo: 👁👄👁
Los que saben que soy fan de morat y leyeron el "cómo te atreves" : 👁👄👁