⚠️PROHIBIDA COPIA Y/O ADAPTACIÓN⚠️
Mackenzie vive en una vieja casa a las afueras de Madrid, bajo las ordenes de un respetado vendedor de vienes raíces pero nadie sabe lo que pasa detrás de esas puertas.
Con un pasado tormentoso, Mackenzie trata de...
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—Tu...
¿Han vivido el sentimiento de querer desaparecer? ¿El miedo de que las mentiras que has dicho salgan a la luz dejándote como una persona mentirosa? Yo lo sentí en el momento en que abrí esa puerta y ví a la persona al otro lado.
No creí que volvería a ver al chico de ojos verdes, si tal vez deseaba volver a tenerlo frente a mí pero no así, no en la situación de que cualquier cosa que saliera de su boca podría afectar mi estadía en esta casa porque ¿Quién quiere a una mentirosa cerca? Exacto, nadie.
Puede que tenga una razón para no haberle dicho la verdad pero una mentira es una mentira y si Johan se enteraba estaría perdiendo su confianza.
—¿No me invitas a pasar, "Mónica"?—preguntó recalcando la última palabra.
Estaba en shock. Parecía que el mundo había dejado de avanzar. ¿Qué se suponía que debía hacer? Podía suplicarle que guardara mi secreto pero dudaba que estás personas fueran de las que se guardan secretos entre ellos.
—En el pueblo no te veías tan tímida. ¿Dónde dejaste a tu hermano?—dijo mientras se recargaba cerca de la puerta acortando la distancia entre nosotros.
—No...no sé de qué me habla...yo...yo creo que me está confundiendo con otra persona—mentí descaradamente porque sabía perfectamente que él no me estaba confundiendo.
Sonrió dejando a la vista sus hoyuelos.
—Vamos a ver Mónica, eres una chica muy guapa y aunque estés vestida de forma diferente sería imposible no reconocerte.
No sabía si sentirme alargada o avergonzada por haber mentido.
—Mira yo...
—Pero bueno, mira a quien tenemos aquí. Llegó el primo no deseado.
Estaba tan atenta al chico frente a mí que no escuché los pasos de Darragh. Sentí como se pegó a mi espalda y por alguna razón estando cerca de él no sentía miedo pero si sentía como cada vello de mi cuerpo se erizaba. Puso su mano en mi cintura y todo el aire en mis pulmones desapareció por arte de magia. Por primera vez en mi vida el toque de un hombre fuera de mi familia no me molestaba ni me incomodaba, me gustaba la cercanía de Darragh. El problema es que no sabía si me gustaba esa cercanía por amistad o por otra cosa.
—Veo que ya conoces a Mackenkie. Es la protegida de Johan pero aquí entre nosotros, es igual de aburrida e irritante que tú—dijo Darragh sonriendo.
—Mucho gusto Mackenkie, soy Adam primo de este idiota. Es curioso, siento que ya te conozco—dijo haciendo que mi corazón se detuviera—Perdón, creo que te estoy confundiendo.
El pecho de Darragh vibró cuando esté comenzó a reír.
—Creo que es imposible confundirla, no todas las chicas son así de molestas y feas como ella.