⚠️PROHIBIDA COPIA Y/O ADAPTACIÓN⚠️
Mackenzie vive en una vieja casa a las afueras de Madrid, bajo las ordenes de un respetado vendedor de vienes raíces pero nadie sabe lo que pasa detrás de esas puertas.
Con un pasado tormentoso, Mackenzie trata de...
-Bien es hora de poner las cartas sobre la mesa-Azotó la puerta.
Me volteé asustada y la cara sería de Johan me dió escalofríos, ya no estaba el señor amable que me llevó por donas y que estaba bromeando sobre su edad, en su lugar había un señor con una cara que prometía una muerte lenta y dolorosa.
Con cada paso que Johan daba yo retrocedía hasta que choque contra el escritorio evitando que siguiera alejándome. Levanté las manos frente a mi haciendo una barrera entre él y yo para evitar que siguiera acercándose.
-Por favor no me hagas daño, prometo pagarte todo lo que gastaste en mí-Supliqué.
Cuando pensé que la situación no podía ser más rara una escandalosa carcajada salió de Johan. ¿Qué mierda estaba pasando? ¿Qué le daba risa?, le di una miraba a Darragh para descubrir que este estaba tratando de no reír aunque no lo estaba consiguiendo por completo.
-Lo...siento-Mencionó un agitado Johan-¡Ay! Mac, debiste ver tu cara.
Se dobló agarrándose la panza mientras seguía riendo.
«¿De qué me perdí?»
Pasaron 5 minutos antes de que Johan pudiera calmarse y con cada minuto mi enojo aumentó, se estaba burlando de mí.
-Perdón Mac-Limpió unas lágrimas que le salieron a causa de la risa-He visto muchas películas donde dicen esa frase y tenía que intentarlo, lamento si te asusté.
-Pareces un niño chiquito Johan-Dijo un muy divertido Darragh-Aunque debo admitir que fue muy gracioso ver como está chica casi se orina del miedo.
Levanté mi dedo de enmedio en su dirección.
-Que fina eres mocosa-Contestó a mi gesto.
-Ya está bien los dos-Intervinó Johan-Ahora los que parecen niños son ustedes.
Johan camino hasta su escritorio para sentarse en su silla donde cruzó las piernas y con un movimiento de cabeza me invitó a tomar asiento en una de las sillas frente a su escritorio. Obedecí y espere a que empezará a hablar.
-Linda sé que tú no querías robarme el celular, no pareces esa clase de chica y dudo mucho que tu plan fuera robarlo para después venderlo por lo que debo suponer que lo que buscaban era información y si ese fuera el caso a ti no te serviría mucho esa información que creían que encontrarían-Explicó-Así que dime, ¿quién está detrás de tus acciones?.
No podía contarles.
-Johan...has sido muy amable conmigo pero no puedo decir nada-Susurré bajando la mirada.
-Y un carajo que no puedes-Darragh se puso de pie molesto y se sentó en la silla que estaba a mi lado-Deberías hablar como agradecimiento de que no estás en prisión, maldita malagradecida.