Mis clases pasaban como si nunca hubiera tal momento, me sorprendi a mi misma con una sonrisa en el rostro y algo distraída.
Cada vez que cargaba mi bolso, el peso del toper con bagels hacía un peso exquisito.
Hace que muerda mi labio inferior cada que pienso en ello. Era divertido ver que Thomas se ponía histérico por unos bagels.
Intenté con toda mi estrategia no toparlo por el resto del día para así no tener que correr. Incluso en una de mis clases saque uno para probar, aún estaban tibios y déjenme decir que hubiera matado por otra taza de café, de su café, para poder acompañar esta cosa suave que hacía que la baba se me caiga.
Al final de la clase ya me había comido dos, eso nos dejaba con tres bagels, era una golosa, en el buen sentido de la palabra.
Para cuando llego la hora del segundo descanso, solo quedaba un bagel, sentí mi vientre hinchado, a este paso iba a quedar obesa.
Encontré a las chicas en los pastizales, entre los edificios A y B, que eran los más grandes de la universidad. El sol se pegaba a mi quemando cada parte, gracias al cielo que había un poco de viento y no era tan horrible. A pesar de la blusa holgada, un sudor bizcoso bajaba desde mi nuca, recorriendo mi columna. Hice de mi cabello un moño, -no muy bien echo- acomodé mis lentes y caminé hacía ellas, estaban bajo un gran árbol en una de esas mesas de picnic.
Nicol alzaba los brazos de manera exagerada y Amy la veía atenta echándose aire con un cuaderno. Miré al rededor, chicos sentados bajo otros árboles, unos cuantos jugando con balones y chicas pavoneandose frente a ellos. Todo normal, cero Thomas. Bien.
Dejé caer mi bolso sobre la mesa y me sente en una orilla junto a Niki.
-Hey- dice ella. Un segundo, ¡Lo había olvidado por completo! Esta sabandija hurto mi auto.
-Nicol de la santísima Trinidad. O me dices ahora ¡¿Por qué cojones te has llevado mi auto sin decirme?! O comienza a correr.
Amanda me vio con terror pero Nico ni siquiera se inmuto.
-Tranquila ahí, fieresilla- dijo apuntando me- En serio, lo siento. Fue una gran emergencia. Al tío Javi le dio uno de esos ataques y no había nadie con él, no sé como le hizo pero me llamó a las siete de la mañana y bueno si tomaba un taxi iba a ser imposible. Toqué en tu habitación como loca pero no constestaste, temí que estuvieras muerta.
-Dios. - digo ignorando lo último- ¿Esta bien el tio Javier?
-No lo sé, tengo que ir a ver lo saliendo de aquí. Al parecer tiene algo así como parálisis facial- decía "aquí" como si fuera un reclusorio.- Toma las llaves - dice sacandolas de su mochila.
-No, no. Ve en el auto a verlo, saludalo por mi. Y dile que deseo que se mejore.
-También saluda al tio por mi, iremos a verlo tan pronto este de vuelta a Moe's.
Pero claro, ahí estaba Caleb. Además no había mencionado para nada a Bryan.
-¿Segura? Digo, con lo del auto.
Recordé que hoy tenía que ir por la pintura que había encargado y tampoco amaba ir en taxi pero se trataba de Javier y lo estimaba mucho.
-Seguro- le sonrió con aliento.
-Puedo decirle a Thomas que te lleve a casa.
-No, no. -Digo rápido y recordando mi "pequeño" desliz de hace unas pocas horas. - Tuve suficiente de él por hoy.
Amanda abre mucho los ojos y hace ese gesto gracioso que conozco mucho, ese gesto que dice "Chica, la has CAGADO"
Niki se ríe estrepitosamente e intenta taparse la boca. ¿Pero qué demonios? Frunzo el entrecejo.

ESTÁS LEYENDO
Mala suerte con él.
Teen FictionSus ojos me miraron detrás de aquella cortina enorme de pestañas, ¿Cómo podía nunca haberla visto antes? Mordió su labio inferior hasta tornarse blanquecino y retorció sus dedos en forma de nerviosismo, eso me hizo sonreír como un tonto pero antes...