Sentimientos

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Lucy desapareció sin previo aviso entre la negrura del bosque junto con el dragón. 

Todos se miraban unos a otros perplejos y arrepentidos.

-La hemos seguido hasta aquí para nada, ni siquiera pudimos convencerla o entablar una conversación en condiciones con ella.- dijo Gajeel molesto.

-No tenemos que darnos por vencidos aún. Tenemos más oportunidades y....- intentó alentar Erza.

-Pero Yukino le dio las llaves a Lucy, ¿como la localizaremos ahora?- dijo Juvia. Miraron a Yukino en busca de una explicación, pero ella se encogió de hombros.

-Lo siento, pero era necesario.- musitó.

-¿Para qué?- bufó Gajeel, que de inmediato Levy lo codeó por su comentario.

-En el Mundo Celestial, hay jerarquías y ahora Lucy está en unos de los más altos rangos de todos.- empezó a explicar.- Como maga celestial que soy, debía mostrarle mis respetos y para ayudarla a subir aún más en la jerarquía, le cedí mis llaves. También para que viese mi lealtad como Princesa que es ahora, le ofrecí la treceava llave. Y creedme, es mejor así.- finalizó con una sonrisa.

-¿Cómo la encontraremos ahora? No tenemos nada con qué seguirla...- susurró Juvia apenada. Pero un gemido los sobresaltó a todos antes de que pudieran decir nada más.

Era Natsu que se intentaba levantar del suelo a pesar de sus magulladuras y de estar prácticamente destrozado, en todos los sentidos. Se acercaron para ver como estaba y preguntarle que había pasado, pero él solo miraba hacia otro lado, ocultando su vergüenza y su dolor.

-Quiso llevar a Lucy de vuelta a la fuerza, pero no le salió muy bien. Los celos al final lo dominaron y actuó por instinto.- dijo Sting mientras veía como levantaban a un desolado Natsu que murmuraba el nombre de Lucy constantemente. Gajeel y Levy se ofrecieron a llevárselo donde estaba Lissana y que allí lo curara Wendy, quedando solo Gray, Erza, Rogue, Yukino y Sting.

-Deberíamos volver a Magnolia o ir a un gremio cercano para curar a Natsu.- comentó Erza preocupada.

-Vale, nosotros seguiremos con la búsqueda por estos bosques. Tomad.- Rogue les lanzó una lácrima de comunicación. Era una esfera morada y trasparente, no era mayor que el puño de una mano.- Cuando hayaís acabado enviad alguna corriente de magia y os daremos nuestra posición através del de la lácrima.- les dijo Rogue tranquilamente.

-Bien, dentro de unos días nos vemos.- se despidió Erza, pero Gray se negaba a marcharse.- ¿Gray?- 

-Voy con vosotros.- miró a Erza un poco triste.- Lo siento Erza.- pero ella asintió y le restó importancia a ese gesto. La pelirroja estaba totalmente enterada de los sentiemiento de Gray por Lucy, además de ser la confidente del mago de hielo. 

-No te preocupes Gray.- se dió la vuelta y gritó.-Nos vemos en un par de días.- y desapareció entre el follaje.

Los cuatro presentes se miraron entre ellos y asintieron.

-Iré con Rogue a buscar un sitio donde pasar la noche, en un par de horas oscurecerá.- dijo Yukino.

-Iré a cazar algo por allí-dijo Gray.- Puede que encuentre una mísera pista.- y dicho esto fué por donde desapareció Lucy materializando una lanza con su Ice Make. 

Sting miró a sus compañeros de soslayo y se excusó diciendo que iría a por leños secos para hacer  una hoguera y se marchó en dirección contraria a la Gray. Casi al momento, una imagen inundó su mente. 

Era la de un gran claro con un río de por medio. El sitio donde estaba Lucy esperándolo.

Sin más dilación empezó a seguir el mapa metal que le estaba dando Lucy a través de telepatía. Cruzó un par de veces por algunos pequeños claros, además de que sus ropas terminaran un poco más rotas. Pero siguió corriendo hasta que al fin tuvo que ir en camino recto y empezó a correr aún más rápido, casi desesperado. Esquivaba las ramas afiladas de los árboles y sorteaba los distintos obstáculos que había en el suelo con gran facilidad.

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