Por la mañana Hades despertó tranquilamente, quizás él estaba de acuerdo con que YiBo fuera de campamento con Wen Han...¡ja! No nos hagamos realmente estaba muy molesto pero aprovecharía su ausencia para investigar ese pequeño detalle que le faltaba a su mente.
El dios fue hacia la parte más olvidada del castillo, algo le decía que podía encontrar algo ahí, quizás porque era una zona que nunca visitaba. Al entrar vio los espejos cubiertos con sábanas blancas, parecía la habitación de alguien, decidió abrir el ventanal y se dio cuenta de que daba directo al jardín del Eliseo.
La vista era hermosa, el paraíso de las almas incluía un jardín precioso y esa habitación olvidada disfrutaba de ese paisaje. "¿Cómo es que ha estado abandonada ésta habitación?" pensó Hades mientras empezaba a curiosear los cajones...
Abrió el cajón de la mesita de noche y encontró unos envases de lubricante. "Este...ups es de granada...creo que en algún momento los pude haber dejado aquí...espera... ¡ésta era la habitación que compartía con mi esposo!".
El dios comenzó a revisar más a fondo las mesitas de noche pero no encontró nada interesante por lo que comenzó a revisar el tocador. Encontró peines, ropa interior, pijamas a juego, los calcetines que su esposo amaba que usara (unos blancos con el borde azul celeste y un pequeño conejito bordado por Perséfone), al verlos Hades los tomó entre sus manos dejando caer una pequeña nota:
"Amado Hades ruego porque algún día puedas perdonarme, me dijiste que no lo buscara pero quizás pueda ayudarnos. La decisión fue mía pase lo que pase no te culpes. Siempre tuyo Perséfone".
Un par de lágrimas abandonaron los ojos del dios estampándose con el pequeño trozo de papel. Esa letra era idéntica a la de YiBo, pero seguía sin saber el detalle que fue a investigar. Ahora tenía nuevas preguntas: ¿A dónde fue Perséfone?, ¿acaso su salvador fue el posible causante de que jamás haya regresado?.
Desalentado el dios se dejó caer sobre la cama la cual desprendió un aroma peculiar "Mmm...huele a la esencia de YiBo...Perséfone", de pronto una ráfaga de recuerdos llegaron a su mente:
Su castillo lleno de vida, atendía sus juicios pero desesperado esperaba que su esposo se colara a la cohorte para hacerle pucheros a lo lejos, a Perséfone le encantaba jugar con las llamas de Hades, al cual no le hacía mucha gracia porque tenía que controlar que no quemaran. Sus tiernas mañanas ...sus tardes llenas de juegos y sus noches llenas de pasión...
–Mmm...YiBo...
–Dime Ge Ge.
Hades abrió los ojos totalmente sorprendido. –¿¡Qué haces aquí!?
El mortal le brindó una sonrisa y le tendió la mano. –No podía irme y dejarte.
–Tu novio se va a molestar –respondió el dios poniéndose de pie.
–No importa que se moleste, no somos nada y yo quiero a alguien más –dijo caminando hacia el gran ventanal, situándose en el balcón. –Oh que linda vista...
Hades siguió sus pasos. –¿A quién quieres?
El mortal tomó la mano del dios y la colocó sobre su pecho. –¿Sientes esto Zhan Ge?
ESTÁS LEYENDO
HADES
FanfictionTic Toc marca el reloj, Tic Toc suena otra vez, Tic Toc te jalan los pies. ¿Alguna vez te contaron la historia de que si te portabas mal el boogyman saldría debajo de tu cama? ¿Del clóset? ¿O del rincón más oscuro de tu habitación? Pues damas y caba...
