Inuyasha Taisho, jefe de Corporaciones Taisho, tiene como amante a Kagome Higurashi, una mujer aplicada que trabaja en una filial dos pisos debajo de su oficina.
Kagome siempre ha sido una mujer libre. Ama experimentar, tomar sus propias decisiones...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
°°°
— ¡Ya llegué! — se anunció Kagome al entrar al interior de su casa en donde vivía con su esposo y con Inuyasha como invitado.
No recibió la bienvenida pero avanzo hasta llegar a la sala en donde ya se escuchaba el ruido de la televisión encendida mezclada con las carcajadas de Bankotsu e Inuyasha.
— Hola — saludo Kagome caminando hasta ambos hombres que ya se encontraban cenando. Inuyasha detuvo su acción de ayudar al moreno a comer, ambos la miraron sonrientes.
— Hola Cielo.
— Hola preciosa.
Saludaron ambos a la par para luego mirarse con molestia.
— Hola a los dos — apresuro la azabache a responder antes de que esos dos hombres empezaran a discutir — ¿Cómo les fue? — tomo asiento al lado de Inuyasha con Bankotsu al costado en su silla de ruedas.
— Bien — respondieron una vez más los dos.
— ¿Bien? — Kagome frunció su ceño — Puedo decir más que bien...
— ¿Por qué lo dices? — indagó Inuyasha viendo al frente la televisión.
— Pues...porque en las antiguas secciones de quimio Bankotsu siempre terminaba agotado, dormía hasta el día siguiente y ahora...
— Ahora estoy mejor — completó Bankotsu encogiéndose de hombros — Si me siento cansado Cielo pero no lo suficiente como para dormir y menos que perderme este loco estreno en Netflix.
— ¿Enserio estás bien?
— Enserio Kag, estoy mejor que nunca — sonrió el moreno — ¿Y tú cómo estás?
— ¡Yo sí que estoy cansada! Ponerse al día después de días de ausencia es estresante.
— No te esfuerces de más preciosa — dijo preocupado Inuyasha tomando su mano.
— Tranquilo los dos, ahora estoy muy bien. Iré a darme un baño, vuelvo enseguida — sonriente se puso de pie, ambos hombres esperaron a que desapareciera de su vista para suspirar de alivio.
— Esto está mal Bankotsu.
— Shh, ya lo dijiste todo el camino después de salir del sanatorio. Ya te dije que es lo que quiero...
— ¿Y no piensas en los que los demás quieren?
— Ya he hecho todo lo que ellos querían por años, ahora es mi turno...
°°°
Inuyasha empujaba la silla de ruedas con Bankotsu sobre ella, se dirigían hacia la empresa Taisho's de la sede que estaba encargado Inuyasha.
— Espero que en el edificio haya elevadores Inuyasha — dijo Bankotsu al estar ya dentro de la empresa.
— Por supuesto que sí, nuestras empresas son alabadas por la comodidad en ellas...oh, oh...