Inuyasha Taisho, jefe de Corporaciones Taisho, tiene como amante a Kagome Higurashi, una mujer aplicada que trabaja en una filial dos pisos debajo de su oficina.
Kagome siempre ha sido una mujer libre. Ama experimentar, tomar sus propias decisiones...
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— ¿Cómo les fue hoy? — la voz melodiosa de la azabache se escuchó por el alta voz del celular. Había llamado a Inuyasha para saber cómo estaba su esposo después del tratamiento de quimioterapia.
— Yo creo que hoy... — Inuyasha miro a su lado a un Bankotsu medio dormido en el asiento de acompañante del auto — Yo creo que hoy sí terminó agotado, está durmiendo.
— Ah... debió de ser fuerte ¿Están en casa? — sonó preocupada.
— Estamos por llegar preciosa.
— Muchas gracias por todo Inuyasha — el no respondió, no se sentía bien al ocultarle el secreto de Bankotsu — Nos vemos en la casa.
— Nos vemos.
Se estaba arriesgando mucho por Bankotsu, cuando Kagome se enterará que su esposo canceló el tratamiento de las quimioterapias ella se molestaría, con Bankotsu sí seguía con vida y con él, principalmente con él por haber seguido la voluntad del moreno y por no haberle dicho nada a su azabache.
Se estaba arriesgando a perderla.
Pero no se estaba arrepintiendo de ayudar a su nuevo amigo Bankotsu con lo que después de tanto años, el realmente quería.
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— Al parecer sí fue un día pesado — dijo Kagome regresando a la sala después de ver como su esposo dormía en su habitación.
— Sí, el médico nos dijo que la sesión de mañana pasa para la semana que viene — informó Inuyasha sin apartar la mirada del televisor.
— Oh...entonces mañana me quedaré con ustedes en la casa — dijo Kagome, había pedido el día libre en el trabajo.
— Yo...mañana necesito ir a la empresa a ponerme al día y a realizar el balance mensual con Sesshomaru.
— Que bueno que tengo el día libre entonces para acompañar a Bankotsu — Inuyasha la miro con culpabilidad en sus ambarinos ojos — ¿Pasa algo?
— ¿Alguna vez le preguntaste a Bankotsu sí las quimioterapias son lo que el realmente quería?
— ¿Lo que él quería? Por supuesto que lo querría, esos tratamientos son los que lo mantienen todavía aquí con vida, con nosotros ¿Por qué no los querría? — indignada respondió Kagome a la pregunta de su enamorado.
— Hable con Bankotsu...tal vez él, nunca quiso eso — murmuro Inuyasha de manera sería.
— ¿Qué? — Kagome se puso de pie con su mirada llorosa — Inuyasha yo lo conozco más que a nadie, él quiere vivir ¿Por qué me dices esto ahora? — sollozo llevándose una mano a su boca.
— Nada, tranquila... lo que dije son estupideces. Perdóname preciosa — Inuyasha la atrajo hacía él y la abrazo consolándola de lo que él mismo había causado.