Hayden se sentó a la orilla del muelle. Se quitó el cabello de la cara, revelando una sonrisa contagiosa. Volteó a verme y hacer gestos para que lo acompañara a ver las estrellas. Con timidez, me senté junto a él. Me volteó a ver de nuevo y se recostó en el muelle. Los dos miramos las estrellas, absortos en la magia de la noche.
— Me encanta esto. — Dice inesperadamente.
— ¿Qué cosa?
— Esto. Me encanta aislarme del mundo. El silencio... Puedo escuchar con claridad mis pensamientos.
Me recosté junto a él y coloqué mi cabeza en sus hombros.— ¿Y en qué piensas?
— Nada.
Pero la pesadez en que lo dice su voz me indica lo contrario. Los dos nos quedamos recostados, mirando el cielo sin hablar durante varios minutos. Finalmente Hayden volteó su cuerpo hacia mi.
— Eres una chica leal, Naty. Me siento relajado cuando estás cerca y eso no pasa muy seguido.
— ¿De verdad?
— Si. —Sonríe vagamente y continuó observando mi cara.
— Te quiero decir algo.
— Claro. Puedes contar conmigo para lo que sea.
— El problema es que hay un chico que quiere salir conmigo, pero no se que decirle... Todos piensan que hacemos una buena pareja.
Sus cejas se arquearon. Se acercó a mí para acomodar mis cabellos detrás de la oreja. Las puntas de sus dedos rozaron mi piel sensible a su tacto.— ¿Te gusta?
— No sé. Es complicado... A veces sí y a veces no.
— ¿A qué te refieres?
— Lo que pasa es que Elijah es mi mejor amigo del mundo. Siempre me apoya en lo que sea.
— ¿Pero? ¿No te gusta de la misma manera en la que el te quiere?
— Si... Supongo que es eso
— No te menosprecies, Natalie. No tienes porque quedarte con algo que no quieres. Tienes que decirle la verdad.
— No puedo. No quiero arruinar nuestra relación.
Acarició mi barbilla con su pulgar.— ¿Así que prefieres ser su novia solo para hacerlo feliz?
— No. Eso no es lo que quiero decir.
— ¿Entonces qué es lo que quieres decir?
— No se...
— Dile la verdad, Naty. Dile que conociste a alguien más. Un chico que se está esforzando mucho en ser todo un caballero para darte todo lo que te mereces. —Hayden me siguió acariciando, pero sus ojos se posaron en mis labios finos.— ¿Te han besado antes, Natalie?
— ¿Por qué quieres saber?
— Porque si es tu primera vez, quiero que sea inolvidable.
— No se Ned... Me acabas de decir que no querías tener una relación...
Se recargó en su codo y me sonrió ampliamente.— No tienes idea, ¿verdad?
— ¿Disculpa?
— De lo guapa que eres...— Se acercó cada vez más. Su cara estaba encima de la mía. Sentí su respiración y sus palpitaciones.— No suelo preguntar este tipo de cosas pero tu eres diferente... Te quiero besar, Naty. Déjame hacerlo. No voy a dejar que nadie se interponga entre nosotros.
Sus labios se acercaron hacia los míos con lentitud para generar suspenso. Se acercó cada vez más hasta que nuestros labios se juntaron. El tacto de su boca era suave y húmedo. No quiero que nadie nos separe. Es el beso más hermoso que he vivido en toda mi vida. A pesar de la inexperiencia, puedo ver que estaba tan conmovido como yo...
— Natalie...
Su cuerpo se estrelló contra mi. Sus dedos se entrelazaron contra los míos mientras me acercaba a él, rodeando sus labios a los míos. Antes de que siga disfrutando el beso bajo la luna de medianoche, escuchamos unas risas. Sin pensarlo dos veces, lo empujé del pecho y me senté lo más rápido posible. Intenté limpiar mis labios con las manos. Las chicas que caminaron al otro lado del lago hicieron contacto visual con nosotros. Las risas de las chicas desaparecieron conforme avanzaban por el sendero. Menos mal que no era Carina...
— ¿Estás bien, Natalie? Podemos parar si es lo que quieres.
— No sé... Nunca he estado...
Hayden se levantó del muelle. Me ofreció una mano. La tomé y me levanté. Mis piernas empezaron a temblar, pero no sabía si era por el frío o por el miedo...
Hayden entrelazó sus dedos entre los míos.
— Deberíamos irnos antes de que te metas en problemas, Naty.
Ambos caminábamos hacia el muelle para recuperar nuestra ropa. Hayden se paró enfrente de mí y agarró mi playera negra para que me la pusiera de nuevo.
Al cabo de poco tiempo, regresamos a la cabaña de los Montgomery. Hayden avanzó hacia las escaleras del porche y me miró en silencio mientras me dirigía hacia el. — Gracias por tu hermosa compañía, Natalie.
Los dos entramos a la cabaña. Todas las luces estaban apagadas. La cara de Hayden se vio tensa mientras cerraba la puerta detrás de sí. Antes de que pudiera decir algo, subió a su cuarto sin despedirse de mí. Me quedé unos minutos en la sala pensando en el beso. Hasta que decidí subir las escaleras.
Sin hacer mucho ruido, tomé mi pijama de la maleta y me la puse. Me siento en la cama antes de que una voz ronca me llame.
— ¿Qué hora es? —Pregunta Carina.
— Casi la 1 de la mañana.
— Unas chicas vinieron a casa está noche... —Carina prosigue.
Lo único que pude pensar fue en la posibilidad de que esas chicas le hayan contando a Carina sobre lo qué pasó con Hayden en el muelle...
— Solo me trajeron un caldo de pollo. —Apuntó hacia una lata de sopa que estaba en su mesita de noche.— ¿Quieres adivinar cuánto tiempo se tardaron en preguntar por Hayden? ¿Creen que soy estúpida para no darme cuenta de lo que están haciendo? Estoy harta de que la gente sea amable conmigo para coquetear con mi hermano. Al menos te tengo a ti, Nat... La única persona en la que puedo confiar.
— Siempre podrás confiar en mí.
— Gracias... Buenas noches
— Buenas noches, Cari...
La verdad de lo que pasó con Hayden me está consumiendo por dentro. Nunca le he escondido nada a Carina pero si le digo todo va a dejar de ser mi mejor amiga del universo. Podría perder su amistad para siempre, pero se que necesito decirle la verdad... Se lo merece.
Trato de tragar saliva para encontrar las palabras correctas. En fin de cuentas la traicioné. Traicioné su confianza. Las lágrimas recorren mi cara.
— Te quiero, Natalie.
Sus palabras son tan suaves. No le puedo hacer esto. Al menos no en este momento. Lo siento, Carina.
— También te quiero...
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El chico que odio
RomancePara llegar a la boda de su mejor amiga, Natalie tiene que manejar desde California hasta Nueva York con Hayden, el hermano de su mejor amiga y tiene prohibido enamorarse de él. ¿Podrá volver a amarlo como antes? O ¿su mejor amiga interferirá?
