Capítulo 15

18 6 0
                                        


Dentro de una hora, llegamos a otra gasolinera donde tienen una farmacia pequeña. Me pregunto cómo va a reaccionar Carina en cuanto sepa que me estoy acostando con su hermano... ¿Nuestra amistad está por arruinarse? ¿Qué pasará con Hayden? Ni siquiera sé si vamos a tener un futuro. ¿Quiere tener una relación seria conmigo? ¿Estará jugando conmigo otra vez? ¿Qué tal si está buscando divertirse durante el viaje? ¿Lo volveré a ver después de la boda de Carina? Debí haberle preguntado todo esto antes de besarlo y tener una tarde alocada con él. ¿Estoy segura de que quiero una relación con él? Acabo de terminar con Elijah e inmediatamente besé a Hayden. No puedo creer lo que hice. Lo único de lo que estoy consciente es que no hay vuelta atrás. En la tienda de la gasolinera, agarro una botella de agua y unas barritas. En ese momento, siento unos brazos fuertes que rodean mi cintura y un cuerpo musculoso que se presiona contra mi espalda.

— ¿Qué haces? —Hayden pregunta con una sonrisa pícara.

— Estoy tratando de decidir entre unas barritas de granola y unas barritas de chocolate.

— Difícil elección.

— Así es.

Inesperadamente, Hayden produce un leve gemido y me jala hacia su cuerpo. Lo golpeo en el brazo para que se comporte.

— Lleva los dos tipos de barrita, así no nos vamos a morir de hambre.

Al momento en que salimos de la tienda, la noche cubre el cielo. Me subo al coche y aviento las cosas que compramos en el asiento trasero. Hayden está por encender el coche. Justo en ese preciso momento, suena su celular. Frunce el ceño y me hace una seña para decirme que se va a tardar un minuto.

— ¿Hola? —Hayden contesta. Logro escuchar la voz de una mujer a través del teléfono pero la conversación desaparece en cuanto Hayden se aleja del coche. ¿Quién será la mujer misteriosa? Espero que sea una familiar o una amiga... Sé que chicas como yo no tienen futuro con chicos como él. Necesito proteger mis sentimientos... Hayden regresa un momento después sin su teléfono a la vista. Se sienta en el asiento del conductor sonriendo.

— ¿Qué deberíamos comer primero, las barritas de granola o las barritas de chocolate?

— Las barritas de granola.

— Buena elección.

Cada quien abre su paquete de barras y empezamos a comer a gusto. Me lamo los labios para provocar a Hayden, pero él solo se empieza a reír. Hayden enciende el carro y nos incorporamos a la carretera. Mientras platicamos animadamente, las horas parecen minutos. Cada vez estamos más cerca de Vermont. Justo en ese momento, Hayden detiene el coche. No lo puedo creer. Estamos a cinco horas de Vermont. Actualmente estamos entrando a Nueva York.

— ¿Necesitas gasolina de nuevo? —Pregunto.

— No... Pensé que a lo mejor podríamos pasar una noche en Nueva York para descansar.

— De acuerdo. —Comento. Hayden acaricia mi pierna. Estoy feliz que dentro de pocas horas estaremos en Vermont a tiempo para la boda. Eso significa que esta es mi última noche con Hayden... Cuando lleguemos a la boda, todo esto tendrá que desaparecer. Volveremos a ser las personas que se odiaban mutuamente. Hayden se dirige hacia un hotel enfrente de Central Park.

— Voy a extrañar nuestro viaje... —Comento.

— Yo igual.

Pocos minutos después, Hayden estaciona el coche y nos bajamos. El hotel que eligió Hayden es hermoso. Camino hacia el lobby apreciando la bonita fuente que se encuentra al centro de la habitación. Debería llamarle a Carina para avisarle que estamos en la ciudad en la que vive, pero mi celular se echó a perder y aparte no podré ver a Carina aquí porque está en Vermont preparando las cosas para su boda... Aún así decido llamarle. Tendré que pedirle a Hayden su celular. Me acerco hacia él, quien está parado en el mostrador y lo agarro del brazo.

— No he hablado con Carina durante días. ¿Puedo usar tu celular para llamarla? —Le dedico una de mis sonrisas tiernas. Hayden desbloquea su celular antes de entregarme su celular. Nuestros dedos se tocan durante un breve instante. Hayden me guiña el ojo.

— Dile que le mando un saludo.

No tengo ni la menor idea de lo que le voy a decir a Carina... ¿Por qué me siento culpable? Para empezar, no es su asunto saber con quién me acuesto pero al mismo tiempo es mi mejor amiga del universo. La última vez que le escondí un secreto, casi me mata. Marco el número de Carina, pero me manda al buzón.

— Hola, Cari... Soy yo, Natalie. En pocas palabras, mi celular se descompuso. Mañana por la tarde llegaremos a Vermont finalmente. Cuando te vea te contaré todos los detalles. Si necesitas algo, llama a Hayden, ¿vale? Te veo mañana. Bye. —Cuelgo y me dirijo hacia Hayden. En ese momento le llega una notificación. Trato de voltear hacia otro lado para ignorar el mensaje, pero es demasiado tarde. El daño ya está hecho. Las palabras están grabadas en mi corazón: "No puedo imaginar mi vida sin ti." 

El chico que odioHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora