Bakugou Katsuki jamás pero ¡Jamás de los jamases! Se había sentido tan humillado en toda su vida.
Haber despertado en el privado de un antro, sólo y siendo él único en el lugar, lo hizo sentirse tan, pero tan usado, que lo único que quería era golpear a alguien.
Más preciso a un pecoso de cabello verde, pero con sólo recordar como este lo cabalgo, lo chupo y mordisqueo por doquier, lo hizo sentirse tan pero tan bien.
Sacudió la cabeza ante los morbosos recuerdos, además tenía que trabajar. Lo único malo es que tenía la ropa del día anterior y lo más seguro es que el cuchicheo se los empleados no se haria esperar cuando lo vieran llegar.
Y vaya que tenía razón, porque cuando estos lo miraron de pies a cabeza sin disimular tantito, empezando a murmurar.
Apretó los dientes hasta hacerlos rechinar y miro a todos con odio reprimido, eso basto para que todas las miradas se fueran de su persona.
Aunque no era tonto, sabía que sería el chisme del día. Bueno, no era la primera vez que se iba a coger toda una noche, pero si la primera en llegar con la misma ropa del día anterior.
Subió por el elevador, lo bueno que ningún empleado lo ocupó. Así pudo llegar hasta el último piso sin golpear a alguien y caminar hasta la puerta que decía vicepresidencia.
La abrió de golpe y camino hasta estar frente a su amigo pelirrojo. Quien ni se inmuto al saber quien era el único que entraria asi a su oficina.
--¡Tú maldito pelos de mierda!..¡Traidor! -- Bakugou no dudo en encarar a su amigo y agarrarlo del cuello de su planchada camisa blanca, arrugandola en el proceso. --¡Eres un malnacidos hijo de perra! -- y los insultos no pararon, hasta que Kirishima le sujeto las manos y alejó con cuidado, porque si lo hacía con fuerza, al estar su amigo tan enojado, seguro recibiría un buen golpe en la cara.
-- Se a que te refieres bro, pero déjame explicarte por favor -- pidió con una voz tan calmada, que Katsuki asintió y se sentó en la única silla que estaba libre, mientras intentaba calmarse ante la según tonta excusa de su amigo. --Iba a buscarte cuando desperté, pero me llamaron por la entrega que íbamos a dar hoy en la mañana a los Tsuyu, resulta que se equivocaron de lugar. Lo bueno que llegue antes de que descargaran todo, sino, perderíamos el doble de tiempo y triple de dinero. Y en las condiciones que anda la empresa, no podemos darnos ese lujo --.
Katsuki escuchó todo de manera atenta, dándose cuenta que su amigo le salvó el cuello por mucho.
--¿Todo se arreglo? --. Pregunto ya más calmado ante la situación.
--Si, no pagamos penalización por llegar 3 horas tardes. ¿Sabes por que? Cuando nosotros llegamos, ellos recién lo habían echo, entonces dije que estamos a punto de irnos por ver que no había nadie para recibir --.
--Bien echo -- soltó al ver lo que hizo su amigo pelirrojo ante tal situación. Ambos sumergidos ya en un ambiente pacífico, después del malentendido por parte del rubio.
--Por cierto, que tal te fue con tu cita de anoche, se ve que te la pasaste bien, ¿oh me equivocó? -- pregunto al referirse a la ropa y el aroma a manzana con canela, seguro del perfume de aquel joven.
Logrando con esas palabras que Bakugou frunciera el ceño y mirara a otro lado.
--¿Tan mal estuvo? --. Se atrevió a preguntar Kirishima ante la inesperada reacción. Imaginando ya mil escenarios donde su amigo fue despojado de todo su dinero y llaves del auto.
--¡Carajo que no! -- Katsuki no pudo evitar gritar --¡Todo fue de la puta mierda! --. Kirishima tuvo muchos deseos de preguntar más, pero la mirada de su amigo se lo evitó. Logrando que una pausa de 10 minutos se adueñara del lugar, hasta que el rubio volvió a hablar -- nunca en mi puta vida me ah pasado. Me cogí a un virgen -- ante la declaracion, Kiri se cubrió la boca para no exclamar algo por miedo a que su amigo ya no dijera mas. -- Pero eso no es lo peor, ¡lo peor es que ese puto Deku me hizo correrme antes de tiempo y no sólo la primera vez, fueron todas las veces que lo hicimos!...¡Fui un puto precoz en todo orgasmo y con un virgen! -- azotó las manos en la mesa del escritorio de su amigo y reventó una copa que había en ella con la mano, logrando que está sangrara por los vidrios incrustados, pero la verdad eso poco le importaba por el momento. -- Me pago el puto privado como si de una puta se tratará --.
En esa última oración Kirishima no pudo suprimir una fuerte carcajada, logrando que Katsuki lo mirara mal.
--¡No jodas! -- fue lo único que pudo decir el pelirrojo. Viendo que su amigo sacaba flamas por los ojos por el gran coraje. --bueno, al menos ahora sabes que sienten tus parejas nocturnas cuando despiertan solas y con dinero a un lado de ellas --.
-- Eso es diferente -- intento excusarse el rubio.
--Porque, ¿por qué está vez fuiste tú y no ellas? -- ok, con esas palabras, Bakugou ya no dijo nada, sólo salió de la oficina de su amigo dando un fuerte portazo. --Estoy seguro que ni tu nombre o número pidió -- susurro al recordar que esas cosas las pedía la chica en turno, pero jamás Katsuki.
.
.
.
.
.
.
.
Aquí está el cap
Muchas gracias a quienes leen y siguen está historia
Gracias por votar y comentar
Nos vemos y se me cuidan
Adiós!!
ESTÁS LEYENDO
MI JODIDO COMPROMISO
De TodoLa amabilidad se paga de muchas maneras, unas de manera buena y otras no tantas, al menos eso lo sabe Masaru Bakugou, quien por confiar en sus empleados de hace muchos años, estos le pagaron de una manera horrible. Le robaron una gran cantidad de di...
