La amabilidad se paga de muchas maneras, unas de manera buena y otras no tantas, al menos eso lo sabe Masaru Bakugou, quien por confiar en sus empleados de hace muchos años, estos le pagaron de una manera horrible. Le robaron una gran cantidad de di...
Katsuki no podía dejar de ver su reflejo en aquel espejo, uno que solo mostraba su cansado y estresado rostro.
El día de conocer a la mujer con la que se casaría por fin había llegado. Era obvio que él no quería estar ahí, pero al recordar lo que hizo en la mañana solo le dió una fuerte cachetada a su patética y estresante realidad.
Por lo que inhaló hondo y salió del baño, ya había estado mucho tiempo ahí y lo más probable es que sus padres se empezarán a preocupar de que no se haya arrepentido y se hubiera ido al mínimo descuido.
Aunque ganas no le faltaban, pero aún así prefirió seguir con el plan acordado. Pero todo escaso valor que haya podido reunir se esfumó cuando vio que a lo lejos estaba un hombre alto y robusto al lado de sus padres y un rubio menor los acompañaba.
Katsuki sabia que debía caminar pero sus piernas no le respondían como quería, por eso a pasos lentos llegó hasta el lugar, llamando la atención de sus padres y de aquellos rubios.
—Hijo que bueno que llegas, quiero presentarte a quien será tu futuro suegro —. Katsuki de inmediato extendió su mano en forma de saludo al señor que su padre mostraba.
—Bakugou Katsuki — dijo al presentarse a ese hombre de porte imponente de más de 1:90 de altura.
—Yagi Toshinori y él es mi hijo Denki — dijo con voz grave al señalar a aquel rubio de unos impactantes ojos dorados.
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Katsuki al ver a Denki solo hizo una leve reverencia mientras repetía su nombre al joven, quien miraba a ese atractivo rubio de ojos granate como si nada.
Masaru al ver que su hijo estaba tenso y temblando ligeramente, supo que era mejor continuar para terminar de una vez por todas esa presentación.
—Que les parece si nos sentamos y ordenamos algo — pidió al señalar los asientos.
Dónde Denki, Katsuki y la misma Mitsuki se sentaron sin decir algo, el único que se quedó de pie fue Yagi quien miraba con dirección a la entrada de aquel restaurante.
— Ya se tardó — murmuró Yagi al ver su reloj que tenia en la muñeca y notar que su hijo estaba atrasado ya bastante.
— Tranquilo padre, seguro llega — soltó como si nada Denki al sujetar el menú del restaurante y ver qué podía pedir.
Todo siendo ignorando por Katsuki, quien solo apretaba con fuerza su mandíbula y miraba al suelo en un intento de encontrar algo bueno que ver.
Hasta que Yagi sonrió al ver que su hijo menor por fin había llegado, quien al ver a su padre a lo lejos no dudo en caminar hasta él.
— El es mi hijo menor, quien será el esposo de tu hijo Katsuki — presento Yagi cuando su hijo estuvo cerca de él, tanto Masaru como Mitsuki al ver al joven se sorprendieron de lo atractivo y joven que era.
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Mitsuki al notar que Katsuki no se levantó de la silla y se presentó ante quien sería su futuro esposo, le dió una patada por debajo de la mesa, lo que logro regresar a Katsuki a la realidad.
Quien estaba por quejarse de tal fuerte golpe a su espinilla, pero al notar que alguien estaba detrás de él, se levantó rápido de la silla y se giró, solo para quedar estupefacto ante quien tenía ahora frente a él.
—El es mi hijo menor, Izuku — presentó Yagi al señalar a su pequeño pecoso ante los Bakugou — Y él será tu futuro esposo — aclaro por si Katsuki no había escuchado antes.
Sin saber que ni Katsuki ni Izuku le habían puesto atención, ya que ni bien se vieron ellos dos quedaron en shock.
Katsuki porque no creyó jamás volver a ver a Izuku y este porque no podía creer que su futuro esposo fuera el rubio.
—Bueno ahora sí vamos a sentarnos — dijo Masaru al señalar las sillas, dónde Izuku se sentó entre Denki y su papá, quedado frente a frente de Katsuki, quien no dejaba de verlo.
Pero Izuku no sabía cómo se sentía en ese momento, la ira, la molestia, la decepción eran sentimientos que estaban revoloteando en su interior, por lo que prefirió mirar el menú del lugar en vez de ver al rubio, quien estaba igual de sorprendido que él al estar los dos frente a frente en aquel lugar.
—Realmente no sabía que habías tenido dos hermosos hijos, Yagi — la voz de Masaru fue la que rompió el tenso ambiente que se estaba empezando a crear en la mesa.
— Hace años que no nos juntamos, es obvio que han pasado muchas cosas, ¿Verdad? — pregunto Yagi al ver a su amigo, quien asintió con una gran sonrisa antes de empezar a relatar un poco de las cosas que le habían pasado, dónde Yagi decía otras.
La única que miraba todo sin decir algo era Mitsuki, quien noto que su hijo estaba desesperado, aún no sabía porque pero así lo sentía ella.
—Dime Izuku, ¿Cuántos años tienes? —
El pecoso al escuchar la pregunta, dejo de ver el menú y vio a la mujer, quien le estaba sonriendo.
— Tengo 18 años — confesó sin dudar, ignorando la mirada que Katsuki le estaba dando.
—Vaya, realmente no lo parece — aclaro Mitsuki al verlo y luego a su hijo —¿Verdad Katsuki? —.
El rubio al ser metido en la charla solo pudo asentir sin dejar de ver a Izuku, quien al verlo desvío con rapidez el rostro.
—Bueno, aprovechando el hecho de que estamos reunidos, ¿Por qué no ponemos fecha para la boda? — pregunto Yagi a Izuku al tomar el tema del porque se habían reunido.
— Porque no decides eso como todo lo demás — soltó Izuku con seriedad antes de levantarse de dónde estaba para irse.
Yagi se quedó perplejo al ver que Izuku se estaba llendo del lugar, pero lo que lo enfureció más fue la risa nada disimulada de Denki, por lo que se levantó de su asiento con la intensión de ir tras su hijo, pero Katsuki se levantó antes.
—Por favor permítame hablar con él — Yagi no estaba seguro pero al ver que Masaru también intercedio, asintió sin ganas — gracias — fue lo último que dijo Katsuki antes de ir tras Izuku.
Quien ya estaba en la calle con la intensión de detener un taxi eh irse lejos de ahí.
—¡Izuku por favor detente! — suplico el rubio al lograr alcanzar al pecoso antes de que este detuviera un taxi —¡Por favor espera! — suplico, sin ver la cara de Izuku porque este le estaba dando la espalda.