LINDO BICOLOR (24)

3.7K 499 58
                                        

Había pasado una semana lenta, tortuosa y estresante para Izuku y Ochako. Quienes tuvieron que acomodar sus horarios para ir a la escuela, trabajar y estudiar en la noche para poder sacar buenas notas y seguir conservando su beca.

- Como te fue - quiso saber Ochako al mirar que su amigo pecoso ya tenía los resultados de su examen en la mano.

Izuku levanto la mirada y con pulgar arriba demostró que excelente.

-¿Y tú? - Ochako mostró su propia hoja y sonrió cuál zombie, al estudiar hasta altas horas de la noche su rostro estaba con notables ojeras y piel pálida al igual que Izuku.

-¿Ahora que hacemos? - pregunto Izuku al ver que su amiga estaba caminando a la salida de la Uni. Ya que por ese día las clases habían terminado.

- No se tú pero yo quiero irme a dormir - aviso antes de soltar un gran bostezo, siendo imitado por Izuku.

Ambos al estar super cansados, cargando con una semana de estrés y desveladas, lo único que querían era llegar a casa y dejarse caer en la cama para poder dormir al menos por dos días seguidos.

Pero antes de llegar al estacionamiento Ochako freno sus pasos, Izuku de inmediato la miro para ver cómo los ojos de su amiga se llenaban de lágrimas.

El pecoso busco la causa de ello y cuando noto a ese par de imbéciles cogiendo en aquel árbol hizo que Izuku sujetará la mano de su amiga y la llevará para el auto de esta.

Ochako había quedado en shock en todo el trayecto hasta su auto y casa, no había dicho nada, no miraba a nadie, solo veía un punto inexistente mientras lágrimas gruesas recorrían sus mejillas.

Izuku se bajó del auto cuando llegaron a su casa, fue a abrir la casa y dejo que Ochako pasará primero para después sentir como su amiga lo abrazo con fuerza y lloro a todo pulmón.

Izuku solo acarició sus cabellos castaños con dulzura mientras dejaba que su amiga se desahogara cuánto quisiera en su hombro.

No supo cuando tiempo estuvo así pero tampoco le importo, hasta que Ochako dejo de abrazarlo. Los ojos hinchados y nariz mocosa dijeron todo, era un horrible dolor que ya había visto en su amiga varias veces producida por la misma persona.

-¡Porque lo hizo, porque! - Ochako al sentirse estúpida y herida otra vez por la misma mujer hizo que se soltará de Izuku y empezará a aventar todo lo que tenía cerca en un arrebato de ira. -¡Que tan estúpida puedo llegar a ser! -.

Izuku dejo que su amiga se desahogara como quisiera, él solo estaba ahí para apoyarla porque en ese momento no sabía que decirle para que se sintiera bien.

Hasta que después de un par de minutos la castaña se tranquilizó y se dejó caer con rudeza sobre el sillón. Izuku fue por una botella de licor y dos vasos de vidrio para sentarse cerca de su amiga y servirle un vaso y dárselo, algo que Ochako acepto con gusto.

- Bueno si lo pensamos mejor puede que Momo cuando vio que Iida está dando clases en la Uni se habrá asustado -.

-¿Por qué cree que regresaré con él? - pregunto con amargo, al ver que Izuku asintió ella solo bufo - jamás regresaría con ese imbécil de mierda -.

- Eso es lo que tú dices pero creo que Momo piensa diferente ya que tú estabas a punto de dejar todo y casarte con él -.

- Si pero eso fue antes de ver cómo a una semana de casarme, Iida se revolcaba con Momo en la misma cama que él y yo lo hicimos varias veces - recordó con asco.

- Quizás eso mismo pensó Momo, que al verlo de nuevo recuperarían ese tiempo perdido, así que le entró pánico eh hizo lo que hizo -.

Ochako miro su vaso y se trago todo de golpe mientras extendía de nuevo su vaso para que su amigo le sirviera más.

Ok ahora sí habían encajado las piezas muy bien, y si Izuku tenía razón de una u otra forma Momo se encargó de evitar una reconciliación entre ella y el imbécil de Iida.

- Que te parece si en vez de andar llorando por esos dos imbéciles, mejor nos preparamos para ir de reventón -. Ofreció Izuku al llevarse del sofá y ver a su amiga, quien sonrió ante la idea.

- Tienes razón, una semana sin sexo me a puesto sensible, vamos a preparnos y beber hasta que las nalgas nos desobedezcan - soltó con risa, logrando que Izuku se riera también.

.
.
.
.
.
.
.
.
.
Unos pasos dentro de ese antro y ya tenían a varios chicos alrededor, y no era para menos cuando a su lado estaba su guapa y bien dotada amiga.

Aunque él no se quedaba atrás, porque lo que no tenía de tetas (al ser chico) gozaba de una buena retaguardia.

- Vamos a buscar una mesa y pedimos algo para beber - la sugerencia de su amiga solo lo hizo asentir con la cabeza ya que por la música a todo volumen no sabía si sería escuchado.

Por eso se dejó guiar por la castaña hasta una mesa que les sugirió un mesero. Uno muy guapo que no dejaba de verle las piernas a su amiga y está no dudaba en coquetearle. Se rió al ver que rápido paso su amiga de la depresión a la lujuria.

- ¡Vamos Zuchan ya no tenemos exámenes, así que a gozar! - al escuchar eso solo sonrió y más al ver que rápido fue el mesero por sus tragos. Al parecer el joven quería ver a su amiga más borracha y fácil de manejar. - Por cierto se me estaba olvidando - de su escote saco una pastilla que Izuku conocía muy bien - vamos a entonarnos -. Izuku vio como Ochako se trago esa pastilla con licor para luego pararse y empezar a bailar sensualmente a su lado al ritmo de la música.

Él solo agarro la pastilla y la observó, sabía que era y para que servía pero la verdad está vez prefirió no consumirla. Ochako al ver la duda de su amigo, se acercó a él y lo abrazo del cuello, estando Izuku sentado fue fácil.

- Se que sigues confundido amigo mío, pero no puedes estancarte en ese sentimiento, sabes que si formalizan un noviazgo tarde o temprano Katsuki sabrá que estás comprometido y puede que jamás te perdone porque lo engañaste - Izuku bajo la mirada a su trago mientras las palabras de su amiga resonaban en su cabeza - ¿O te crees capaz de olvidar el matrimonio si Katsuki te lo pide? -.

Ante la pregunta Izuku se mordió el labio con fuerza al saber perfectamente la respuesta. Su padre sería capaz de destrozar a Katsuki si eso significaba quitarlo del camino y no podía permitir que por tonto lastimaran al rubio.

Ochako no lo había dicho de mala manera, pero ella conocía al papá de su amigo y sabía que ese señor era de temer y más cuando se trataba de Izuku. Por eso no quería que su amigo sufriera por amor, ella mejor que nadie sabía que doloroso era no estar con quien amas por la presión del padre.

- La mesa 6 les invita esto - dijo el mesero a acercarse hasta los dos y darles una botella sellada, de inmediato Izuku y Ochako buscaron la mesa y notaron a un bicolor que miraba al pecoso intensamente.

.
.
.
.
.
.

MI JODIDO COMPROMISODonde viven las historias. Descúbrelo ahora