Tanto Katsuki como Izuku estaban agotados pero satisfechos por lo que acababa de pasar, ambos sumergidos en un muy tranquilo silencio. Solo pequeños jadeos y espasmos que soltaban de vez en cuando. Olvidando por completo el agua que seguía cayendo de la regadera.
Bakugou retiro despacio su pene ya flácido y sonrió al ver que cuando Izuku se giró, mostró en sus ojos una expresión llena de satisfacción.
El mirarse mutuamente hizo que se acercaran poco a poco para luego fundirse en un suave beso. Se había formado un ambiente de lo más romántico bajo el chorro de agua tibia, pero lastimosamente fue roto por el inesperado timbre.
- Al parecer la comida ya llego - susurro Izuku sobre los labios de su amante rubio, quien no dejaba de abrazarlo por la cintura. Pero al saber que si no se apuraban, el repartidor no dudaría en irse, por lo que tuvo que soltarlo.
Izuku tomo eso como a qué se apurara, así que sin perder más tiempo salió del baño no sin antes agarrar la camisa del rubio y correr a abrir la puerta.
Dónde el vendedor de comida volvió a tocar el timbre al creer que quizás no se oyó la primera vez. Pero a los segundos la puerta se abrió y de ahí salió Izuku con la camisa mal abotonada, dónde su pecho y piernas se veían en su mayoria, mientras la tela de la camisa se pegaba a su aún húmedo cuerpo.
- H-Hola - saludo nada más al ver al repartidor, quien no dejaba de ver sus piernas, las cuales escurrían gotas transparentes, obligándolo a tragar saliva por la tentativa vista.
-¿Eh? - pregunto el pobre repartidor al ver que Izuku le dijo algo y no pudo oírlo por pensar en cosas nada decentes que quería hacerle a ese bombón.
- Que cuánto es - volvió a decir Izuku con una sonrisa de lo más inocente al ver que nervioso había dejado al pobre repartidor con solo la camisa que tenía.
El repartidor al notar como Izuku agarro las cajas de pizza, lo hizo dar un paso hacia enfrente con la intensión de besar a ese pecoso con lujuria mientras restregaba su erecto pene y apretaba esas nalgas con deseo.
Lastima que un billete fue impactado con fuerza en su pecho y lo siguiente que vio fue la puerta ser cerrada en su nariz.
Un ¡Auchs! Fue lo que Katsuki escucho del otro lado, lo que hizo que se sintiera satisfecho. Pero es que aunque no lo iba a admitir jamás, el ver como ese imbécil se devoraba con la mirada a Deku, lo hizo fruncir el ceño y sentir en cierta forma celos.
Izuku en cambio era alguien muy despistado en ese sentido, por lo que ignoro todo lo que pasó hace nada con el repartidor y Kacchan. Él solo tenía hambre y nada más.
-¿Te gusta la pizza? - pregunto sin más mientras mostraba las dos cajas, para luego caminar a su habitación.
- Con cerveza caería mejor - agrego Katsuki mientras caminaba al refrigerador de su amante y buscar lo mencionado. Pero al ver dos botellas de licor intactos, no dudo en agarrarlas y caminar al cuarto donde su Deku ya lo estaría esperando.
Y no estaba equivocado cuando entro a la habitación y noto a Izuku sentado en la cama mientras comía una rebanada de pizza. No perdió el tiempo así que se acercó hasta él y se sentó a su lado. Importandole poco que la pequeña toalla blanca que tenía se abriera.
Izuku en cualquier otra situación hubiera aprovechado para ver eso y más, pero está vez tenía hambre. Así que sin pensar en nada los dos solo comieron en la tranquilidad de la intimidad que la habitación les daba.
Hasta que Bakugou abrió las dos botellas y una se la paso a Izuku, quien la agarro mientras alzaba su ceja en señal de no entender mucho.
-¿Quieres jugar? - hasta que Katsuki pregunto aquello mientras el daba el primer sorbo de licor y miraba a Izuku.
- Verdad o reto - soltó Izuku ya animado de ver qué eso podría ser divertido. Por lo que se acomodo frente al rubio y sonrió para luego darle un gran trago a la botella y empezar con el juego.
- Verdad -. Katsuki casi suelta una gran carcajada al ver que Izuku casi suelta un gritillo de alegría por lo que dijo. Vaya que si era predecible.
-¿A qué edad perdiste la virginidad? - Izuku tenía curiosidad y la saciaria ahora que tenía la oportunidad, oh sí, claro que lo haría.
- La verdad no se, creo que cuando tenía 14 años - al ver que Izuku le ponía suma atencion, prosiguió - mis amigos y yo fuimos a un antro a festejar no se que mierda, me emborrache por primera vez y cuándo al fin reaccione, estaba desnudo en un pequeño privado con una rubia súper operada-. Al decir eso nego con la cabeza aquellos horribles recuerdos de su primer cruda.
Izuku en cambio sonrió al imaginar la cara que tendría Katsuki al despertar con una mujer en un lugar que quizás olvidó.
- Verdad o reto - así como Izuku, Katsuki también estaba demasiado interesado en saber muchas cosas de su amante. ¿Aprovecharia ese juego? Como no tienen idea.
- Verdad - Izuku sabía que apenas estaban iniciando, así que los retos los dejaría para cuando la cosa se pusiera más intensa o borrosa.
- Porque perdiste tu virginidad hasta hace poco - directo y sin pelos en la lengua, así era él.
Izuku en cambio no se espero aquello por lo que quedo un tanto desconcertado. Pero al recordar lo que le había confesado a Katsuki la primera vez lo que vio, supo del porque su interés o duda.
- Bueno, lo que pasa es que cuando salí de la casa de papá, él me hizo prometerle que mientras fuera menor de edad no tendría sexo con nadie, no hasta que cumpliera los 18 - está vez Katsuki era quien tenía una expresión de asombro y shock si es que se podía. - Así que digamos que soy legal ahora para disfrutar del sexo -.
"Y vaya que si" fue el pensamiento fugaz que Katsuki tuvo al mirar el buen cuerpo y lo rico que se lo había pasado al estar con él.
- Verdad oh reto -. Katsuki no tenía que dudar nada, así que lo soltó rápido.
- Verdad -.
- Con cuántas mujeres u hombres has estado -. Al parecer esa noche solo sería de saber cosas vergonzosas oh muy privadas el otro.
-¿La verdad? - cuando Katsuki pregunto eso, Izuku no dudo en asentir de manera enérgica - no se, eh estado con tantas que deje de contar cuando llegue a las 10 - soltó como si eso fuera la cosa más simple de su vida, como si dijeran cuántos pares de calcetines has tenido en toda tu vida.
En cambio Izuku se quedó viendo el líquido de su botella, intentando entender porque tenía poco aguante en el sexo si se supone tenía bastante incluso más que él experiencia sexual.
- Verdad o reto -
- Reto - cuando Katsuki escucho eso, miro un tanto sorprendido a Izuku. No iba a admitirlo pero pensó que seguirían con eso de saber verdades del otro, pero al parecer Izuku no lo pensó igual.
.
.
.
.
.
ESTÁS LEYENDO
MI JODIDO COMPROMISO
SonstigesLa amabilidad se paga de muchas maneras, unas de manera buena y otras no tantas, al menos eso lo sabe Masaru Bakugou, quien por confiar en sus empleados de hace muchos años, estos le pagaron de una manera horrible. Le robaron una gran cantidad de di...
