Aunque había tenido una buena mañana al lado de Izuku, así como el haber desayuno algo rico, eso no le quitaba el sabor amargo que sentía en la garganta.
Por eso al llegar a la empresa con la misma ropa de ayer, con el ceño fruncido y expresión sería, hacía que sus empleados al verlo llegar, corrieran para otro lado o desviarán el rostro para no toparse con la mirada de su jefe.
Cuando Katsuki subió al elevador, los empleados que estaban dentro salieron a tropezones con la que excusa de que olvidaron algo.
Eso era algo bueno porque la verdad el rubio quería un poco de paz en su mente, se sentía confundido, molesto, irritable, feliz, pero más que nada frustrado.
Cuando las puertas del elevador se abrieron, Katsuki vio a Kirishima, quien tenía una sonrisa de oreja a oreja.
—No lo vas a creer, ayer puse en venta mi departamento y mi auto y ya tengo dos personas que quieren ver mi depa hoy a medio día — expreso feliz, pero borró su sonrisa al instante que vio que Katsuki asintió antes de empezar a caminar rumbo a su oficina —Que pasa amigo, ¿Mala noche? — pregunto a tientas al ver que Katsuki camino hasta su escritorio y se sentó en su silla.
—No lo sé, realmente no se que me pasa. Ayer cuando ví a Izuku en la foto que me mandaste yo me enoje mucho — confesó al ver a su amigo, quien en ese momento estaba azul del miedo por la estupidez que no pasó pero pudo pasar. — Cuando me invitó a su casa, lo hicimos — aclaro antes de soltar un gran suspiro — con Izuku estoy sintiendo cosas que jamás eh sentido con nadie, él es apasionado, cuando lo hemos hecho no tengo que hacer todo el trabajo, es participativo eh incluso muy lujurioso para lo inocente que se ve, me encanta verlo sonrojarse, gemir, soltar sus suspiros y cuando me besa, joder cuando me besa — susurro al recargar todo su peso en el respaldo de la silla y soltar un gran suspiro de frustración.
— Pero no puedes acceder ni dejar que eso que estás sintiendo se adueñe de lo que sabes que no debe ser, porque estás comprometido — soltó con pesar Kirishima al ver a su amigo por primera vez en toda su vida así de mortificado.
— Al principio solo buscaba sexo casual, como siempre lo eh hecho, pero ahora que conocí a Izuku yo — no pudo terminar la oración al saber que siquiera plantear la idea estaba mal.
— Pero no quieres emocionarte ni emocionarlo, porque puede que él al enamorarse de ti no te perdone que sepa que estás comprometido — Katsuki asintió con bastante molestia.
— Le di mi número para que me llamara, pero al mismo tiempo tengo miedo de que lo haga — confesó al ver a su amigo — por primera vez siento algo diferente, quiero saber hasta dónde podemos llegar pero —.
— La demanda, los millones que tú padre debe, las cuentas que debes pagar a fin de mes, el salario de los empleados es lo que te detiene — Katsuki asintió con amargura. — Date un tiempo amigo, quizás solo estás confundido, buscas una manera de sobrellevar todo lo que estás cargando en tus hombros, quizás si te relajas un poco puede que tú mente se despeje y pienses mejor las cosas —.
Katsuki jamás iba a admitir pero le gustaba y se confortaba cuando hablaba con Kirishima, porque sabía que este por muy idiota que parecía la verdad es que era muy inteligente.
— Creo que tienes razón, solo debo darle tiempo al tiempo — susurro al sentir un punzante dolor en la cien.
— Por cierto, aquí están los recibos de los servicios de tu casa, ya están pagados — aviso el pelo rojo al mostrar las facturas.
— Gracias por eso también — susurro antes de ver qué su amigo se despidió de él para irse a trabajar. — Concéntrate Katsuki, hoy más que nunca no puedes desviarte de lo que puede ser la salvación a las empresas y la de tu padre — se dijo él mismo al verse solo. Porque hoy mismo no debía ser caprichoso con algo que por primera vez a anhelado tanto.
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— ¿Aún sigues triste por el precoz? — Izuku dejo de ver por la ventana del auto para ver a su amiga, quien estaba manejando rumbo a la escuela.
— Ya vienen los exámenes y estaba pensando en dónde vamos a estudiar — la indirecta y desviada respuesta le dejo en claro a Ochako que su amigo no quería hablar del rubio, por lo que ella murmuró cosas intendibles.
— Odio la semana de exámenes, no puedo divertirme, beber ni mucho menos disfrutar del sexo — soltó con enojo.
— Sobre todo el sexo — aclaro Izuku al ver cómo su amiga frunció su ceño.
— Por eso los odio — volvió a decir antes de girar y meterse al estacionamiento de la escuela.
— Si pero cuando terminen podemos ir por ahí a divertirnos — ofreció Izuku con una sonrisa.
— Entonces a esforzarse aún más — soltó la castaña con alegría al ver que su amigo lo tenía más difícil por su situación..
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MI JODIDO COMPROMISO
Ngẫu nhiênLa amabilidad se paga de muchas maneras, unas de manera buena y otras no tantas, al menos eso lo sabe Masaru Bakugou, quien por confiar en sus empleados de hace muchos años, estos le pagaron de una manera horrible. Le robaron una gran cantidad de di...
