Capítulo 2

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Ambos salieron de la tienda, Emma se subió a un taxi seguida por el niño que ya le había dado la dirección de la casa de su madre para llevarlo con ella. Tras veinte minutos de camino por el tráfico infernal entraron a un lujoso residencial. Emma pagó al taxista y bajo tras el chico observando como su madre debía ser una mujer con mucho dinero. Henry ya le había contado gran parte de la historia de su vida, como su madre lo había adoptado cuando tenía seis años y como ahora eran una familia aunque su madre trabajaba mucho y a veces le costaba compaginar su vida profesional con él. Entraron en una de las casas, y fue entonces cuando una mujer se encaminó hacia Henry cogiéndolo entre sus brazos y depositando una infinidad de besos en la mejilla y la frente del niño.

¿Dónde te has metido, cariño? Estaba muy preocupada por ti, he estado a punto de llamar a la policía.- Decía la madre con los ojos vidriosos.

No ha pasado nada, mama. Emma me ha salvado, ella es como un caballero, pero sin armadura.- Decía Henry mirando con orgullo a los ojos de la rubia que estaba nerviosa y que no podía dejar de mirar a la hermosa madre de Henry.

¿Quién es usted?, ¿Por qué esta con mi hijo? ¿De dónde has sacado esa chaqueta?- La morena no entendía nada y comenzaba a ponerse nerviosa, su hijo llegaba cuatro horas más tarde de lo esperado y acompañado de una mujer de la que no se fiaba.

Soy Emma, la chaqueta se la he comprado yo porque tenía frio... espero haber contestado a todas sus preguntas, señora... no me ha dicho su nombre.- Decía Emma teniendo una sensación de deja vú importante. Y sin poder dejar de observar a la hermosa mujer que se arreglaba el vestido delante de ella.

Soy Regina Mills, y este es mi hijo. Me gustaría saber porque estas con él-. Decía Regina con la mirada acusadora sobre la rubia, antes de girarse y con la mirada decirle al niño que entrase en casa. Este se despidió dando un fuerte abrazo a la rubia quien lo correspondió y alboroto su cabello.

Claro, pero es una historia algo larga. Le importa si la invito a tomar una copa y lo hablamos más tranquilamente.- Emma se sintió atraída por esa mujer desde el primer momento que la vio además su nombre le era terriblemente conocido y no sabía porque pero le gustaría averiguarlo.

No creo que sea algo apropiado, en cambio pase y me cuenta lo sucedido.- Regina quería saber que había pasado con su hijo y no se percató de los flirteos de la rubia, aunque no se pudo negar que la rubia le resultaba una mujer extremadamente guapa.

Está bien, me conformaré con eso por el momento.- Respondía la rubia con una sonrisa pícara en sus labios. Aunque la morena ya se había girado y no se había percatado de ella.

Ambas entraron en la gran casa, Regina le indico la puerta y entraron en un gran despacho. Emma tomo asiento a un lado de la mesa y la morena al otro quedando así frente a frente. Las miradas de ambas se cruzaron y Regina sintió una sensación demasiado extraña por lo que aparto rápidamente la mirada y les sirvió una copa.

Ya tiene su copa, me puede contar ahora lo sucedido con mi hijo.- Se encontraba nerviosa por la presencia de esa mujer y la perturbaba no poder controlar la situación, nunca se había sentido así.

Está bien. Me encontré a su hijo mientras paraba a echar gasolina, estaba en la tienda con cara de pánico y los ojos llorosos, le pregunte que le sucedía y no me dijo nada. Pero cuando salió vi como un hombre trajeado comenzaba a seguirlo y yo.....- En ese momento Regina casi escupe el licor de su boca. Su cara era de auténtico pánico y terror.

¿Qué está diciendo? ¿Mi hijo estaba en peligro? ¿Quién era ese hombre? ¿Por qué no me lo ha dicho antes? Tengo que llamar a la policía, esto tiene que solucionarse.- Emma se levantó rápidamente sujetando la mano de Regina que se encontraba sobre su teléfono.

Ese simple roce hizo que ambas sintieran algo que no podían explicar algo que se salía de sus patrones, y fue Regina la que soltó rápidamente ese agarre. Mientras sus miradas se cruzaban durante unos segundos.

¿Cómo se atreve?- Respondió la morena escupiendo sus palabras.

Lo siento, relájese. Ese hombre no pudo hacerle nada, pude llegar a tiempo y lo persuadí para que no le hiciera daño. Además tengo a gente detrás de él, ese imbécil cometió el error de llevarse a mi bebe y lo va a pagar muy caro.- Respondía Emma con cara de asco y maldiciendo por lo bajo.

¿Cómo que su bebe?- Miró Regina a los ojos de la rubia horrorizada por lo que le estaba diciendo y por la calma que desprendía la otra mujer.

Se ha llevado mi coche.- Respondió Emma con una ligera sonrisa al ver la cara de la morena.

Creo que es mejor que se marche, avíseme cuando lo tenga.- Hablo la morena levantándose y aproximándose a la puerta para despedir a Emma con cara de pocos amigos.

La morena le dio una tarjeta con su nombre que Emma ni siquiera miro y solo guardo en su bolsillo mientras salía por la puerta, pero antes se giró hacia la morena.

¿Solo puedo avisarla si lo pillamos?, pensaba que podríamos tomarnos algo cualquier día. - Dijo la rubia con cara pícara dejando ver sus intenciones, no sabía porque pero necesitaba quedar con esa mujer, necesitaba conocerla.

¿Está coqueteando conmigo?- Dijo con cara estupefacta. -Lo siento señorita, tiene más opción de salir con cualquier persona del mundo que conmigo.- Respondió girándose y dejando a Emma con una gran sonrisa.

Cruce de destinosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora