– Regina Mills, ¿Te gustaría ser mi novia?.
Esas palabras resonaban en la cabeza de la morena, el significado de esa frase era muy grande. Realmente ya consideraba tener algo con Emma pero ponerle un nombre, una etiqueta, calificar realmente su relación era algo complicado quería estar con Emma la quería en su vida y sabía que sus sentimientos no cambiarían por nada del mundo, tan sólo por Daniel había sentido cosas así y sentimientos tan fuertes que nubla su juicio.
El silencio estaba poniendo muy nerviosa a Emma que sentía que Regina iba a rechazarla a pesar del gran paso que habían dado hacía tan solo unos minutos.
– Regina, tranquila. No hay prisa, podemos ir a tu ritmo.
– No sé cuál es mi ritmo, Emma. Pero si se una cosa, sé que quiero estar contigo. En tan poco tiempo te has convertido en un pilar en mi vida, me has hecho recuperar la esperanza en poder tener una felicidad completa, una felicidad que creía perdida desde la muerte de Daniel. Tú eres una persona increíble y que me ha completado, me has hecho diferente. Eres una mujer impulsiva, impetuosa y valiente todo lo que yo había perdido desde su muerte, no quiero compararte con él porque no es comparable pero sé que me has hecho ser una mujer distinta y que a tu lado puedo ser la persona más dichosa de esta tierra. Realmente lo único que podría interponerse entre tú y yo era mi hijo y te adora, no hay nada, oye bien, nada que me haga dejarte escapar.- Dijo Regina sosteniendo más fuerza las manos de Emma y recitando todos sus pensamientos mirándose fijamente a los ojos.- Claro que quiero ser tu novia. Aunque suene algo infantil a nuestra edad.- Puntualizo Regina con una gran sonrisa en su rostro.
Emma no dijo nada más, sabía que las palabras estropearían todo el momento así que simplemente unió sus labios a los de la morena. Fue un beso intensó donde Regina tomo posesión de los labios de la rubia mordiendo su labio inferior provocando un pequeño gemido, sus lenguas no tardaron en entrar en el juego con ansiedad. Emma pasó sus manos por la espalda de Regina para pegarla aún más a ella.
– Perdón, no quería interrumpir.- Dijo Henry dándose la vuelta para no ver a su madre besando a Emma, ellas se separaron rápidamente y sus mejillas se enrojecieron.- Pero me toca un poco de tiempo con Emma.- La reflexión del niño hizo regir a ambas.
– Está bien chico, vamos a jugar un rato pero mama viene con nosotros así disfrutamos los tres.- Afirmó Emma mirando a Regina para que no estuviese nerviosa.
– Vale, pero a mama habrá que enseñarla a jugar.
Pasaron un par de horas jugando a todo lo que Henry proponía hasta que el niño demostró estar agotado y se fue a dormir dejando a las dos solas. Después de tomarse un par de copas de vino y charlar sobre la empresa y los negocios decidieron irse a la cama. Regina le dejó a Emma una camiseta y unos short de deporte para que pudiese quitarse el traje, Emma comenzó a besar a la morena tiernamente mientras que esta se quitaba el vestido para ponerse el pijama.
– Yo no puedo disfrutar de ti hoy pero tu sí.- Dijo Emma besando lentamente el cuello de la morena.
– ¿Por qué dices eso?- Preguntó Regina confusa.
– Regina pareces nueva...- Dijo sarcásticamente ante la situación.- Tengo la regla así que esta noche te tocará disfrutar de mis besos y mis caricias.- Afirmó Emma cogiendo a la morena de la cintura y atrayéndola hacía ella.
– Ahora que lo dices, yo también la tengo.- Dijo algo avergonzada por la situación.
– Con eso no contaba...- Dijo Emma dando un casto beso en sus labios y dejando que la abogada se pusiese el pijama.- Entonces tocará dormir abrazaditas.- Confirmó Emma sonriendo y metiéndose en la cama.
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Cruce de destinos
FanfictionRegina Mills y Emma Swan se encontraran para cambiarse la vida mutuamente. Regina Mills una prestigiosa abogada y Emma Swan una futura mujer de negocios.
