Capítulo 4

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El cambio de temporal hizo que el regreso de las naves fuera más lento pero finalmente llegaron a Desembarco, cientos de carretas llenas de vidriagon fueron directamente a la calle del Acero donde los herreros no tendrían más trabajo que forjar espadas, escudos con protección, puntas de lanza y de flechas. Sus fuegos no podrían apagarse hasta terminar la orden de la reina. Trabajarían día y noche de ser necesario. El enemigo había regresado y no sabían dónde estaba pero estaba cerca. Su número aumentaría día a día y debían encontrarlo y enfrentarse a él antes de que fuera demasiado tarde. Pero para ello primero necesitaban las armas.

Daenerys, Jon, Davos, Gusano Gris y Brienne estaban reunidos en el salón del trono discutiendo la estrategia a seguir cuando un guardia entró a la sala y se arrodilló frente a su reina.

- Majestad, el Gran Maestre Sam me manda a informar de que tiene noticias sobre el rey de la noche y su ejército.- dijo el guardia.

El guardia los guio hasta una de las habitaciones de la Fortaleza, al entrar vieron como estaba atendiendo a una joven. Sus ojos estaban rojos y cristalinos, estaba quieta como una piedra tumbada en la cama. Daenerys cuando se acercó vio como las ropas de la joven estaban destrozadas y una cesta sobre la mesa, al acercarse vio la cabeza. En ese momento se acercó a Sam.

- Quién es?- preguntó Daenerys.

- Lady Eleanor Mooton de Pozo de la Doncella- dijo Sam- Estaba prometida a mi hermano.

- Pozo de la Doncella ha caído- dijo Jon en voz baja pero haciendo que Eleanor empezase a llorar.

- Sé que es un momento muy doloroso, pero necesitamos que nos cuentes que sucedió- dijo Daenerys.

- Escalaron y cayeron sobre nosotros, no pudimos defendernos, mataron a todos y luego los convirtieron en seres como ellos. Vi a mis hermanos con los ojos azules, vi como Bran le arrancaba la cabeza a mi padre de un solo golpe- dijo Eleanor sin parar de llorar.

- Sam le entregó un pequeño frasco- bébete esto, es esencia de belladona, te ayudará a dormir- dijo Sam y Eleanor se lo bebió.

- Su ejército, como era de grande? Cientos? Miles?- preguntó Gusano Gris.

- Dejadla descansar, si sigue así entrara en shock- dijo Sam.

Tras tres días de duro trabajo se empezó a distribuir las armas de vidriagon a los inmaculados y resto de soldados. Los planes estaban listos y partirían al alba. Daenerys hizo llamar a Podrick y este acudió a su encuentro. Podrick la encontró en su habitación, con su hija en los brazos.

- Majestad- dijo Podrick de rodillas.

- Ser Podrick, os encomiendo la defensa de Desembarco del Rey, diez mil hombres se pondrán a vuestra ordenes.- dijo Daenerys.

- La ciudad estará segura, tenéis mi palabra- dijo Podrick.

- Pero hay algo más importante, la seguridad de mis hijos. Si perdemos, si veis que llegan a la ciudad, si veis que no hay posibilidad de victoria. Coged a mis hijos, un barco y salid de aquí. Navegad hasta Rocadragón y una vez allí, prepararos para marchar a Essos, poned toda la distancia posibles entre los muertos y mi familia.- dijo Daenerys.

- Os doy mi palabra- dijo Podrick.

- Bien, podéis retiraros- dijo Daenerys- Y gracias.

Podrick asintió antes de irse. Esa misma noche, Jon y Daenerys vieron en silencio durante horas como sus hijos dormían. Todos compartían una habitación. Cuando Jon y Daenerys regresaron a su estancia hicieron el amor como si fuera su última noche en este mundo. A la mañana siguiente, ambos se levantaron a la vez fueron para armarse para la guerra. Cuando Jon terminó de ponerse su armadura fue en busca de Daenerys. Al encontrarla se sorprendió.

- Daenerys- dijo Jon haciendo que Daenerys se girase.

-          Con esa armadura, y esa espada, es como ver a Visenya Targaryen- dijo Jon

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- Con esa armadura, y esa espada, es como ver a Visenya Targaryen- dijo Jon.

- Espero que esta sea la última vez. Solo quiero vivir en paz con nuestros hijos- dijo Daenerys mirándose en el espejo frente a ella.

- Jon se acercó a ella- La paz llegará tras la guerra. Venceremos y volveremos a casa con nuestros hijos y seremos felices. Lo prometo- dijo Jon antes de abrazarla.

Al salir fuera de la fortaleza se encontraron a los caballeros sobre sus monturas, a los inmaculados en marcha en perfecta formación, a Drogon esperando a su madre y a Aerys y Joramun junto a Podrick y Sam y una sirvienta sujetando a Lyanna. Jon se despidió de sus hijos y se subió a su caballo al frente del ejército. Daenerys se despidió de Lyanna con un beso en la frente y con un abrazo de Aerys y Joramun.

- No temáis pronto estaremos juntos- dijo Daenerys a Aerys y Joramun- en nuestra ausencia vosotros mandáis en Desembarco del Rey, haced caso al Gran Maestre Sam y proteged a vuestra hermana.

- Lo haremos, con nuestra vida de ser necesario- dijeron Aerys y Joramun y los tres se dieron un abrazo, cuando Daenerys se incorporó de nuevo vio a Podrick - Como hemos acordado- dijo Daenerys.

- Podrick asintió en silencio.

En ese momento Daenerys marchó y montó sobre Drogon, esta vez el dragón portaba una silla de montar. La había hecho el guarnicionero de la ciudad por orden de Sam al verla en unos libros. Drogon emprendió el vuelo e inicio el viaje, a sus pies los caballeros y los inmaculados liderados por su rey marchaban en formación a la guerra.


P.D: Y ahora empieza.

Cielo y Mar- Libro 2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora