Mikaela Ortega
—¡Mikaela despierta carajo!
Me sobresalto y me levanto de la cama con rapidez que mi cabeza se golpea con la de mi cuñada, mierda por poco rompe mi craneo.
—¡Eres una idiota no hagas eso!— me masajeo mi cabeza pero luego me diy cuenta de que estoy conectada a una máquina de hospital —¿Qué es esto?
—Mira a tu alrededor.
Ahora puedo darme cuenta de cada detalle que tengo a mi alrededor, un hospital y un día soleado donde puedo sentir paz a mi alrededor hace años que no sentía algo así, miro a mi cuñada que ella está al borde de las lágrimas la muy perra lo logro,
—Te dije que si se podía— orgullosa se cruza de brazos.
Yo me rio y me levanto de la cama quitándome los cables del cuerpo —Me has dejado sin habla Mérida, ¿dónde está mi hermano?
—Está dormido, el pobre sus heridas son graves.
Me quito la bata del hospital para ponerme mi ropa cuando de pronto abren la puerta y un hombre de al menos dos metros me descubre medio desnuda.
—¡Señorita por favor vístase!
—¿Quién eres? — pregunto mientras me visto.
—Te contestaré cuando hayas terminado de cambiarte.
—Perdone a mi cuñada, pero ella no tiene modales— me lanza una mirada molesta que trato de ignorar.
Me termino de poner el pantalón y le aviso al gigante rubio que ya puede entrar, él lo hace aun rojo de la vergüenza mientras que yo me dejo caer en una de las camas.
—¿Quiénes son? Aparecieron de la nada con esa ropa militar y al buscarlo en el sistema no hay registro de su existencia.
—Por qué no somos de este mundo genio— me levanto de la cama sin dejar de mirar al rubio.
—¿Cómo? ¿Qué estás diciendo?
Estoy a punto de hablar, pero Mérida me hace una seña con las manos para que me calle me conoce perfectamente y sabe que hare un mal comentario o utilizare el sarcasmo.
—Mire señor, nosotros no venimos de esta dimensión, somos de otro lugar completamente diferente al de usted caballero,
—Eso iba a decir yo— me acerco a ella — ¿Dónde está mi hermano?
—Él está en otra habitación, puedo llevarlas si quieren.
Asentimos con la cabeza y salimos acompañadas de este hombre de dos metros que nos muestra una enorme sonrisa en su rostro lo cual me causa escalofríos, pero mi cuñada se ruboriza un poco al verlo yo solo hago una mueca, este hombre no es para nada mi tipo. Al llegar a la habitación ojeo todo a mi alrededor hasta encontrarme con mi hermano.
—Sasha.
Me acerco lentamente hasta su cama donde él se encuentran y al mirarlo me ahogo de la impresión al verle de cuerpo completo, la mitad de su cuerpo quemado causado por la explosión de la base.
—¡Dios mío Sasha!
La pareja se abraza para luego besarse con pasión frente a milo cual me incomoda yo me levanto de la cama para dejarles espacio para que hablen y se mimen el uno a otro, me acerco al rubio gigante que se voltea para mirarme.
—¿Está bien señorita?
—Lo estoy, en mi mundo la paz así no existía— observo mi brazo biónico.
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𝐋𝐚𝐳𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐨𝐭𝐫𝐨 𝐌𝐮𝐧𝐝𝐨| 𝐀𝐢𝐳𝐚𝐰𝐚 𝐒𝐡𝐨𝐭𝐚
FanfictionUn mundo donde la paz dejó de existir hace mucho tiempo, un lugar lleno de caos, muerte y guerras... de pronto somos enviados a un lugar completamente diferente, donde las personas tienen habilidades impresionantes, son fuertes y son llamados ¿héroe...
