|M E R I D A|
—¡Mikaela!— me acerco corriendo a su celda— Ay no...— un nudo se forma en mi garganta.
La observo tirada en el suelo con muchos cristales ensangrentados esparcidos por todos lados, se ha tratado de suicidar. Ya pasó una semana de la muerte de mi marido y aun sigo sin creer que los héroes lo hayan matado, esto esta mal.
Me arrodillo con cuidado para no lastimar a mi bebé —Por favor Mike, levántate hazlo por tu sobrino que ya viene en camino.
No recibo respuesta de su parte, me da la espalda y ni si quiera se inmuta a moverse solo un poco.
—Lárgate de aquí Merida... todo estuvo es tu culpa...
—¿Qué dices?— me recargo en el vidrio.
Ella se levanta mirándome con odio, sus ojos ya no tienen ese mismo brillo y su alma está rota. Se acerca golpeando el vidrio que nos divide yo me alejo del susto.
—¡¡Todo esto es tu puta culpa, si no nos hubieras inyectado esa sangre nada de esta habría pasado!!
Mikaela me observa, esta cubierta de sangre y en su cuello se encuentran marcas de cortes provocados por los vidrios, me pongo de pie asustada pero me acerco hasta ella para hablarle.
—Estás en duelo y lo entiendo bien... pero no dejes que ese odio te ciegue, yo te amo porque eres mi cuñada y tía de mi bebé por favor piensa muy bien.
|M I K A E L A|
Veo a la pelirroja irse sin mirar atrás, no tengo fuerzas para seguir insultando a la gente, tengo mejores cosas que pensar como por ejemplo salir de aquí y buscar venganza. Escucho unos golpes y levanto la cabeza, Shota esta ahí de pie observándome.
—¿Qué quieres infeliz? Lárgate maldito— me pongo de pie sin dejar de mirarlo.
—¿Que te sucede Mikaela? Estás muy agresiva.
—Ustedes mataron a mi hermano... son unos monstruos no deberían llamarse héroes.
La mirada de aquel hombre refleja el terror y la sorpresa, no se esperaba para nada que dijera eso, les diría hasta de lo que se van a morir pero no estoy de humor para maldecir a las personas. Mis puños golpean la barrera que nos separa y escupo las siguientes palabras.
—Eres un puto mentiroso, dijiste que nos sacarías de aquí pero lo único que querían era matarnos.
—Mikaela te lo juro, nadie mando a matar a Sasha, no te lo voy a negar varios querían que eso ocurriera pero All Might no lo permitió.
Niego con la cabeza confundida —Entonces ¿por qué lo mataron? No entiendo.
En eso una alarma se escucha y la celda se abre, me sobresalto y doy un paso atrás confundida por la situación pero observo a Shota quien me sonríe con las manos en los bolsillos.
—Por fin podrás salir y así detener a los que mataron a tu hermano.
No se que hacer me siento mal por haber dicho todas estas cosas, mis manos tiemblan al igual que mi cuerpo tengo muchas ganas de llorar. Pero unos brazos me rodean y me abrazan con fuerza, mi hombre me da el calor que tanto necesitaba.
—Oh Shota... te quiero tanto— escondo mi rostro en su cuello.
—Y yo a ti corazón, vamos a casa.
|Z A I D A|
—¡¡NO PUEDE SEEER MALDICIÓN!!
Lanzo todas las cosas al suelo de la ira que siento al saber que mi hermana no se hizo enemiga de los héroes, maldición ¿qué haré ahora? Ni puedo volver a casa, el profesor no se puede enterar.
—Señora Zaida.
—¡¿Qué quieres?!— me volteo molesta hacia mi soldado.
—El jefe acaba de llegar.
Siento como me pongo pálida y mi sangre se congela, retomo la compostura aclarando mi garganta para que no me ves nerviosa. Lo veo llevar com su bata de científico sexy y esos ojos que me hipnotizan.
—¿Pudimos hacer que tu hermana esté de nuestro lado?
Me acerco a él poniendo los pechos en el suyo abrazándolo por fuerza, lo miro tiernamente.
—Aún no pero estoy trabajando en ello, dame tiempo cariño— me acerco para darle un beso pero el me retira empujándome.
—No sirves para nada— me da la espalda y se dirige a uno de los hombres —Una imagen satelital de ella por favor.
Me quedo de pie decepcionada de cómo me rechazó, miro la pantalla donde el está buscando a mi hermana hasta que aparece en vivo.
—¿Mikaela...?
Mi amorcito me voltea a ver pálido y aterrado, sus ojos están abiertos de par en par mientras que yo estoy tan confundida como los presentes.
—¿No sabes quien soy cierto? Mikaela nunca te hablo de mi.
—No se quien eres, solo se que tu eres el que quiere que tú y yo hagamos un mundo perfecto.
|M I K A E L A|
Me acuesto en la cama de el pelinegro con ropa más cómoda y bien abrigada ya que comienza a hacer frío, una niña con un pequeño cuerno se acerca a mi algo tímida.
—Tu debes ser Eri, mucho gusto nena soy Mikaela.
Le hago una seña para que se venga a mi lado, ella me sonríe y se acurruca en mis brazos con confianza, así que esto es lo que siente una madre cuando está al lado de sus hijos, una paz y una calidez en el corazón.
—Tu cabello es lindo...— me toca un mechón —Se parece al mío.
—Así es pequeña.
En eso entra Shota con una bandeja de comida, nos sonríe a las dos dejando lo que tiene en las manos, se sienta a nuestra lado.
—¿De qué hablan señoritas?
—Hablamos de cosas de mujeres profesor— sonrío levantando una ceja.
—¿Podrías traer unas galletas Eri? Están en la cocina.
La niña asiente y se va dejándonos solos, no se que decir solo observo las vendas que hay en mis manos y cuello, hace mucho que no sentía este dolor.
—¿Cómo te sientes?— sujeta mi mano.
—Estoy bien pero no se si podré regresar a la sociedad, me ven como un monstruo.
Shota me acerca a él dándome un beso tierno, sus labios siempre son cálidos y suaves que podría quedarme aquí para siempre. Nos separamos y nuestros ojos se encuentran.
—No lo eres, para mi tu eres una diosa que cayo en este mundo de mierda— me sonríe con amor.
—Y tu el tonto que daría la vida por la diosa.
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𝐋𝐚𝐳𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐨𝐭𝐫𝐨 𝐌𝐮𝐧𝐝𝐨| 𝐀𝐢𝐳𝐚𝐰𝐚 𝐒𝐡𝐨𝐭𝐚
FanfictionUn mundo donde la paz dejó de existir hace mucho tiempo, un lugar lleno de caos, muerte y guerras... de pronto somos enviados a un lugar completamente diferente, donde las personas tienen habilidades impresionantes, son fuertes y son llamados ¿héroe...
