🍂CAPÍTULO 22 "Aliados"🍂

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|M I K A E L A|

—Debo irme ya Sho... Aizawa— le doy un último beso en sus labios.

El se aferra a mi brazo pero sabe que no conseguirá que me quede así que lo suelta siento toda su tristeza yo también estoy triste, pero eso me detendrá necesito acabar con lo que empecé en cuanto puse un pie en este mundo. Una vez fuera de la vida del hombre que quiero no se que hacer me duele el corazón siento como se me rompe en cientos de pedazos.

—Debo hacer una visita antes de desaparecer por completo.

Salto de edificio en edificio hasta llegar a un puesta cerca de donde vive Merida, compro un ramo de flores con algo de vergüenza, llego a la ventana de ella y doy un par de golpes.

Midnight abre la ventana sorprendida porque mi visita.

—¿Qué haces aquí? Merida está dormida.

—Solo quiero dejarle esto Midnight, yo quiero disculparme y prometerle que voy a acabar con todo esto.

Me deja de pasar y al poner un pie dentro del departamento siento la energía de mi pequeño sobrino o sobrina. Entro en la habitación y la veo dormida boca arriba con su pequeño vientre abultado, me acerco a ella agachándome colocando mi mano en su estómago, cierro los ojos.

—Perdóname Merida... prometo que vengare a mi hermano y les daré un mejor futuro a ti y a mi bebé— le doy un beso cerca de sus labios y dejo el ramo en la mesa de noche.

Al pasar por la puerta Midnight me retiene sujetando mi blusa —¿Qué planeas hacer Mikaela?

—Eso ya es mi asunto, por favor cuida de Aizawa por mi, no se cuando pueda volver.

Le doy unas palmadas en el hombro y me voy de su casa para continuar con mi caminí lejos de todas las personas que quiero, una vez en el techo de una torre muy alta escribo el nombre de mi sobrino.  Levanto el papel para que la luna lo ilumine.

—Te llamaras Lezabel... tu serás la razón por la cual yo envié al infierno a los que asesinaron a tu padre.

Seis meses después...

|A I Z A W A|

—Más gente ha estado desapareciendo sobre todo mujeres y jóvenes— habla Mic mirando la televisión —Esto es una mierda, hay un caos.

—Y lo peor de todo, es que ya no existe un símbolo de la Paz. All Might se retiró sin dar alguna razón.

Escucho a mis amigos hablar detrás de mi mientras yo miro con detenimiento el atardecer que da fin a este día, es cierto que All Might renunció a ser el héroe número uno y ahora Endeavor es quien toma su lugar. Desde que Mikaela se fue todo ha cambiado, todo parece más triste sin vida, de la nada los colores desaparecieron y no hay días soleados.

—¿Aizawa? ¿Estás escuchando las noticias?

Observo a Midnight que me habla y me hace una seña para que mire la televisión. La gente habla sobre mi relación con Mikaela incluso muestran fotografías que seguro la prensa tomó.

—Que hijos de perra ¿no tienen otra cosa que hacer?— apago la tele y me dejo caer en una silla de la sala de maestros.

—Se que ha afectado la ausencia de ella al igual que a todos sobre todo a Merida— mi amiga me pone la mano en el hombro —Pero podrás salir adelante.

La noche cae y yo regreso a casa sin ninguna clase de ánimos solo quiero encerrarme en mi habitación, dormir y deprimirme por suerte Eri no está aquí así que no me verá en este estado tan lamentable, me dejo caer en la cama imaginando a mi mujer encima de mi dándome un beso, sus hermosos ojos verdes mirarme y su corta melena acariciar mis mejillas.


|M I K A E L A|

—¿Por qué estás ayudándome...? ¿Entiendes que podrían matarte por traición niña?— observo a la chica rubia que está en una esquina sentada mirándome fijamente.

—Me llamó Toga y si lo es para hacer venganza ya que ella y ese hombre mataron a mis amigos...— solloza limpiando sus lágrimas —Y ahora Shigaraki está convertido en ese horrible monstruo.

Me quedo en silencio mirando a la mocosa llorar por su amigo sin saber que el ya no volverá a ser el mismo de antes, miro a través de la ventana la noche, también observo mi reflejo en busca de una respuesta.

—Después de esto... no volverás a verme porque voy a suicidarme, sin mis amigos y las únicas personas que me apoyaban ya nada tiene sentido.

Me giro hacia ella observándola —Haz lo que quieras, solo quiero acabar con mi familia. Y si esperabas unas palabras reconfortantes como la típica heroina  que se toca el corazón estás equivocada.

Sin más que decir me voy del punto de reunión no sin antes mirarla una última vez, se despide de mi con la mano y yo le hago una seña con la cabeza. Ahora no se a donde ir, he dejado de dormir desde que me aleje de mi familia quiero ver a Merida y ver cómo estarán.

|Z A I D A|

—¡Cariño!— corro para abrazar al profesor con mi vientre que está comenzando a abultarse —Por fin estás en casa.

—No me molestes Zaida, no he podido encontrar a Mikaela— golpea la mesa que tiene frente a él —Esa perra se sabe esconder muy bien.

El corazón se me rompe al ver que solo piensa en la perra de mi hermana gemela, ¿por qué su obsesión hacia ella? Esa idea solo me da dolor de cabeza y ascos.

—¿Por qué la quieres tanto? Déjala que mientras más lejos la tengamos mejor.

El se gira y me mira con chispas salir de sus ojos —¡Tu no sabes nada niña estupida! Mikaela es perfecta y si logro implantarle un embrión en su organismo, ella podrá darme al hijo Perfecto.

—¿Pero y yo? ¿No soy suficiente?— las lágrimas se acumulan en mis ojos.

—Jamás serás suficiente...— me empuja casi tirándome al suelo.

Cuando se va me dejo caer en el suelo llorando y sosteniendo mi estómago, dios esto está mal pero no voy a dejar que mi hermana destruya mi mundo perfecto.

𝐋𝐚𝐳𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐨𝐭𝐫𝐨 𝐌𝐮𝐧𝐝𝐨| 𝐀𝐢𝐳𝐚𝐰𝐚 𝐒𝐡𝐨𝐭𝐚Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora