Mikaela ortega
—¿Tu eres? — observo al hombre fuego de arriba abajo.
—Responde mi pregunta niña.
Levanto la mirada ante su aspecto intimidante ni crea que agachare la mirada aquí yo soy el rey y los reyes no bajan la mirada.
—Ella es Mikaela señor, pero ya nos íbamos.
—Ahora recuerdo, ustedes dos y un hombre son los que llegaron de otro mundo.
Suspiro dándole un golpe en el brazo al hombre llamas —Mira gigantón, solo defendía a esos niños y no me importa tener que matar gente para conseguir la victoria.
Él nos da la espalda para hablar con la policía que recogen los restos del tipo que está en el suelo, me voy con Mérida y Midnight comienzan a regañarme todo el camino hasta llegar a la academia lo único que puedo hacer es quedarme callada e ignorarlas hasta que me detengo frente a la puerta de la residencia donde vivo.
—No vuelvas a hacer eso Mikaela, ya nada es como en nuestro mundo aquí ya no tenemos que matar.
Les cierro la puerta en la cara y me quedo ahí de pie con la mirada en mis pies, tal vez ella tenga razón debo cambiar mi forma de ser en este nuevo mundo.
—Mikaela— levanto la vista hacia Aizawa
—¿Qué quieres? — me incorporo metiendo las manos en mis bolsillos.
—Solo quería saber si estabas bien, tienes sangre en la ropa.
Estoy a punto de hablar cuando uno de los alumnos nos llama, Kaminari le grita a los que estamos presentes para que nos acerquemos a la sala, en ella está una televisión donde proyecta un video que alguna persona filmo con su teléfono.
—Profesora ¿No es usted?
Se capta el momento en el que la mano de aquel hombre me atraviesa y no muero en el acto, luego cuando yo lo mato provocando un grito de horror de una de las chicas que se cubre la boca con ambas manos.
—¿Cómo es que tú no moriste? — Aizawa me mira sorprendido, cielos no tuve tiempo de procesar todo.
—No lo sé, debí haber muerto, pero no paso— me sujeto la garganta con la mano —No tengo ninguna marca.
En eso se abre la puerta de la residencia y de pie está el tipo de las llamas de hace rato, aprieto los puños arrugando la nariz, no sé qué está haciendo aquí pero me da mala espina.
—¿Endeavor que haces aquí?
—¿Lo conoces? — le susurro al pelinegro.
—Es ahora el héroe número uno de la sociedad, te lo explico luego.
Asiento con un movimiento de cabeza, doy unos pasos atrás para irme, pero la voz del tal Endeavor me retiene tengo un mal presentimiento sobre esto.
—¡Habla ya! ¿Como es que tú ni moriste en esa pelea? — me apunta con su dedo índice.
—¡Ten cuidado cómo me hablas idiota!
Ambos nos miramos el uno al otro, mi mandíbula está crispada y la de él también tengo los puños apretados. La puerta de la residencia se abre y veo a mi hermano que me observa de arriba abajo.
—¿Tú también?
—¿Yo también que? — le digo en un tono molesto.
—Tu tampoco puedes morir, es por la sangre que nos inyectó Mérida.
Abro mis ojos casi hasta que me salgan de la cara, es cierto que desde que Mérida nos inyectó esa sangre hemos cambiado mi fuerza física aumento y ahora no puedo morir.
—Quiero que tu niña vengas conmigo.
—¿Para qué? — me cruzo de brazos sin dejar de verlo.
Por un segundo observo a Aizawa por el rabillo del ojo me mira muy confundido por lo que acaba de ocurrir. Endeavor me llama pero ahora estaba fuera de la residencia yo salí de la estructura para encontrarme con el que tenía la mirada fija en mi rostro.
Se me acerca hasta el punto en que tengo que levantar la cara para poder encontrarme con sus penetrantes ojos azules.
—Me preocupa tu caso, si descubren que no puedes morir causará un gran revuelo en el mundo.
—No poseo ningún poder flamitas, esto fue gracias a la sangre de un monstruo que me enfrentaba en mi mundo— lo observo soltar una pequeña risa.
—Haré como te que creo, pero tarde o temprano todo saldrá a la luz y para el mundo seras considerada un monstruo.
Y con esas palabras él se va dejándome con un mal sabor de boca, me llamo monstruo hace muchos años que no escuchaba esa palabra y menos si era dirigida a mí, entro en la casa donde veo a mi hermano y a Aizawa hablar yo me acerco a ellos escuchando su conversacion.
—Pobre de Todoroki tiene un papá de mierda— busco un vaso y lo lleno de agua.
—¿Qué te dijo? — me pregunta Aizawa.
—Oh nada solo se despidió de mí, por cierto ¿qué planes tienes para hoy en la noche hermano?
—Una cena romántica con final feliz para mi Mérida ¿por qué?
—Solo preguntaba— dejo el vaso vacío y subo para entrar en mi habitación.
Me encierro con seguir y me resbalo por la puerta hasta sentarme en el suelo, hace mucho tiempo que nadie me llama así, monstruo ese maldito apodo me ha perseguido casi toda mi vida.
—¡Eres un maldito monstruo, nunca debí haberte parido!
—No me casare contigo monstruo ¡solo mírate! Me da asco que hayas perdido tu brazo.
Me agarro la cabeza con las manos tratando de callar las voces que resuenan en mi cabeza pero no se callan me invade por completo así que decido gritar con fuerza, es muy fuerte que mi garganta se desgarra poco a poco hasta que empiezo a toser poniendo mi cara cerca del suelo, la saliva cae de mis labios tomando un color rojizo.
—¡Mikaela abre la puerta!
No hago caso y me hago bolita en el suelo ocultando mi cara con las piernas, los recuerdos me invaden y no quiero que esos malditos bastardos vuelvan a hacerme daño.
—¡Hermana!
No escucho cuando Sasha entra, solo siento sus brazos rodear mi cuerpo envolviéndome como si fuera un bebé.
—Tranquila Mikaela no estás sola, no dejes que esos recuerdos te invadan por favor.
Aizawa Shouta
Al ver a Mikaela en este estado me recuerda a cuando yo era joven, también sufría de ataques parecidos, pero eso fue por la pérdida de un gran amigo mío, mis alumnos se acercan para ver de qué se trata todo lo que está pasando.
—Profesor ¿se encuentra bien la profesora?
—Entró en crisis Uraraka, pero se pondrá bien tranquilos.
Les hago una seña para que se vayan y los dejen solos, yo me escondo para escuchar un poco de lo que hablan, la voz de Mikaela se volvió ronca por lo mucho que grito.
—Soy un monstruo Sasha jamás dejare de serlo.
—¡Escúchame no lo eres! Tú no eres un monstruo Mikaela.
Frunzo el entrecejo molesto seguro esto fue obra de Endeavor pero no crea que esto se va a quedar asi.
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𝐋𝐚𝐳𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐨𝐭𝐫𝐨 𝐌𝐮𝐧𝐝𝐨| 𝐀𝐢𝐳𝐚𝐰𝐚 𝐒𝐡𝐨𝐭𝐚
FanfictionUn mundo donde la paz dejó de existir hace mucho tiempo, un lugar lleno de caos, muerte y guerras... de pronto somos enviados a un lugar completamente diferente, donde las personas tienen habilidades impresionantes, son fuertes y son llamados ¿héroe...
