Canción del final: Tal vez mañana - RBD (¿A alguien más le gusta RBD? Tienen canciones preciosas, sfhjk)
La noche había llegado y el festival ya había comenzado. Todos estaban felices, iba a ser una gran jornada. La ciudad estaba completamente iluminada, con luces y fuegos artificiales por doquier. Gente en kimono, vestidos para la ocasión. Entre tantos que había ahí, Hinata esperaba sentada en una banca en el parque.
Llevaba su cabello recogido, cosa rara en ella. Tenía puesto un kimono de un color rosa muy oscuro, con flores de todos colores bordadas sobre la tela. En el cabello llevaba unos pequeños adornos como palillos chinos, entrecruzados en una coleta baja. Esperaba impaciente a la llegada del rubio, ya que él le había dicho que quedaran ahí a esa hora, pero se estaba tardando bastante.
—Naruto-kun, ¿dónde estarás?
Mientras tanto, un rubio corría muy de prisa por las calles, montado en una bicicleta y con un pequeño osito de peluche sentado en la canasta. Trataba de esquivar a la enorme cantidad de gente mientras se daba prisa por llegar a tiempo donde su Hinata.
—¡A un lado! ¡Me estorban el paso! —gritaba, haciendo maniobras evasivas a la gente que se le cruzaba por delante.
Hinata ya estaba por irse, pensó que Naruto la había dejado plantada y eso la puso muy triste. Se levantó y justo cuando estaba comenzando a caminar, oyó esa voz que la llamaba.
—¡Hinata-chan! —al darse la vuelta, vio la bicicleta frenar justo frente a ella—. Perdón por la demora —decía Naruto, jadeando.
—Naruto-kun —una sonrisa se dibujó en los labios de la ojiperla al verlo llegar por fin. Notó lo que él traía sobre la canasta de la bicicleta y su sonrisa se ensanchó.
—Siento llegar tarde, estaba buscando esto para ti —dijo Naruto, extendiendo el regalo hacia la chica, la cual lo recibió encantada y besó a su novio muy dulcemente en los labios.
—Gracias, Naruto-kun, está hermoso.
Pero Naruto se había quedado paralizado al notar lo hermosa que se veía Hinata. No había prestado atención antes debido a la llegada tan agitada, pero cuando al fin la observó, simplemente se quedó pasmado. Hinata era la chica más bella que él había visto en su vida, y no sólo eso, su forma de ser realmente le encantaba.
—¿Qué sucede, Naruto-kun? —preguntó la ojiperla, notando lo distraído que estaba el rubio. Él la miró aún un poco embobado.
—¿Eh? —al fin espabiló—. Ahhh —se comenzó a reír como un loco—. Nada, es sólo que me quedé perdido en tu belleza.
Hinata se sonrojó violentamente al oír estas palabras. Cada vez que Naruto la halagaba, le sucedía lo mismo.
—N-no me digas esas cosas, mejor vamos al festival antes de que se nos haga tarde —la chica bajó su mirada apenada y observó el osito que le acababa de regalar Naruto. Sonrió dulcemente con el gesto del rubio, siempre había sido tan tierno que sentía que nunca podría amar a otro hombre.
—Sí, vamos, que ya comenzó.
*·_·_·*·_·_·*·_·_·*·_·_·*·_·_·*
Kushina iba por la zona comercial. Regresaba a la casa de su trabajo el cual era de vendedora en una tienda de pasteles. Todos los fines de mes le dejaban llevar un delicioso pastel a casa debido a su gran esfuerzo. Hoy llevaba uno de chocolate y planeaba comerlo junto a Naruto y Hinata.
—Espero que a Hinata-chan le guste el de chocolate —hablaba consigo misma, mientras llevaba una mano a su barbilla a modo de pensamiento.
En eso, volteó hacia un lado y sus ojos se abrieron desmesuradamente al reconocer a una persona entre la multitud. Ese hombre que hace mucho tiempo había sido el mejor amigo de su esposo, aquel hombre que sin piedad ni remordimientos se atrevió a disparar su arma y a acabar con la vida de su amado. Ese hombre no podía ser otro que Hiashi Hyûga, pero era imposible que él estuviera en Okinawa. ¿Acaso estaba buscándola a ella y a su hijo para matarlos? ¿Quería deshacerse de los testigos de su crimen? Esa debía ser la única explicación.

ESTÁS LEYENDO
El Error de Amarte
FanfictionCuando Naruto era pequeño, el asesinato de su padre a manos de un Hyûga, marcó su vida para siempre. Años después, se enamoró perdidamente de una chica que le dio un vuelco a todos sus planes, pues ella era la hija del asesino de su padre. Cuando po...