Impacto 1/2

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Naruto trataba de razonar sobre lo que acababa de escuchar de los labios de Hinata; que ella aún lo amaba. No lo entendía, no podía comprenderlo. Había pasado tanto tiempo odiándola, planeando una venganza en contra de ella y de su padre, pero ella simplemente lo desarmaba como si nada, cada vez que lo miraba con esos ojos llenos de dolor, debía tragarse todo su resentimiento, puesto que lo único que provocaba en él eran infinitos deseos de abrazarla, de besarla, de volver a estar a su lado.

¿Por qué todo debía ser tan complicado? ¿Por qué de entre todas las mujeres del mundo, se había enamorado justamente de ella?

La debería odiar con todas sus fuerzas, pero ya no sabía qué pensar respecto de todo. A veces lo único que deseaba era desaparecer del mundo y perderse en el más oscuro y recóndito lugar, para así dejar de sentir, para no percibir nada de lo que sucedía a su alrededor, pero eso era un deseo imposible, porque por más que se refugien en mentiras, los seres humanos siempre sienten el dolor, la desdicha de vivir una vida que nunca quisieron para ellos. Porque la única verdad que aún prevalecía en su corazón era que, a pesar del tiempo y los errores, seguía amando a Hinata, tanto o más que el primer día que la conoció, cuando creyó ver al ser más dulce del mundo frente a sus ojos. Esa joven perdida en una ciudad desconocida, que le enseñó con sus sonrisas que podía confiar en ella, que le demostró con sus besos el sabor y el color que tenía el amor verdadero. La misma que una noche se entregó a sus brazos sin reserva alguna, y la misma que al día siguiente le abandonó sin decir una palabra.

—¿Por qué...? ¿Por qué no puedo odiarte como quiero? —se preguntaba frustrado, dolido. ¿Qué demonios podía hacer para arrancarse esos sentimientos tan contradictorios? ¿Acaso sería suficiente con quitarse el corazón del pecho, aunque eso lo matara?

No, creía que incluso así no dejaría de sentir todo aquello que lo sofocaba. Ni siquiera si moría y volvía a vivir, le alcanzaría para olvidar a Hinata.

¿Entonces por qué no luchaba por su amor? ¿Por qué era tan débil y no le decía que en verdad la amaba, cuando ella sí había sido capaz de hacerlo?

Sólo debe estar jugando conmigo.

Ella no me ama, sólo ha mentido, sólo quiere reírse de mí, quiere burlarse de mis sentimientos como antes.

¡Jamás podría creer en sus mentiras de nuevo!

Era justo eso, Naruto tenía miedo de creerle a Hinata, aunque muy en el fondo lo hacía, sentía pavor de volver a ser lastimado por ella, sin tomar en cuenta que él ya la había lastimado a ella mil veces más.

*·_·_·*·_·_·*·_·_·*·_·_·*·_·_·*

Gaara y Matsuri regresaban a la empresa después de ese peculiar almuerzo que habían tenido, en donde él fue capaz de contarle el dolor más fuere que había sufrido en su vida, aquel que le marcó y le convirtió en un mujeriego descorazonado. Ella podía entenderlo a la perfección, podía comprender lo que debió dolerle a él ese engaño, por eso mismo ahora ya no lo despreciaba tanto como antes, cuando pensaba que él sólo hacía las cosas porque sí.

—Gracias —susurró de pronto el pelirrojo, llamándole la atención y haciendo que se volteara a verlo—. Gracias por haber escuchado hace rato, lamento que te haya aburrido con esas cosas.

—No me aburriste —respondió Matsuri con una sonrisa. Ambos esperaban a que el ascensor bajara, el cual abrió sus puertas frente a ellos luego de unos segundos. Bajaron un par de personas y ambos entraron, quedándose solos en aquel reducido espacio—. Me pareció muy lindo que... confiaras en mí —terminó, bajando la mirada y con un leve sonrojo adornando sus mejillas.

El Error de AmarteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora