El título podría sugerirle que lo que leerán a continuación será una historia homoerótica, pero ni se acerca lo que de verdad se encontrarán.
Ocurrió en mi dormitorio, cuando dormía aún junto a mi hermano mayor, en mi adolescencia. Ambos, en sus respectivas camas. Cada uno en su mundo.
Lo que menos pensé es lo que vería al abrir los ojos. Despertarme de un sueño para vislumbrar una silueta demasiada nítida de un leñador (demasiado estereotipado) a punto de cortarme al medio. Sí, como leen, alcancé a ver su hacha.
MI cerebro actúo rápido, gracias a mi reflejo, y me di vuelta (suelo dormir de costado), tapándome hasta la cabeza mientras pensaba:
-¡No quiero morir! ¡Por favor! ¡Que sea solo un sueño!
Tenía la adrenalina por las nubes, mi cuerpo endurecido por el miedo. Mi cabeza jugando una mala pasada al sentir un leve cosquilleo cerca de mi estómago... sin embargo, seguía respirando. ¿Qué había pasado realmente?
¿Estaba entre sueños? ¿La silueta fue una alucinación, una manifestación del inconsciente, un espíritu? Debía de haber una explicación lógica.
Mi justificación radica en esa época de querer mirar pelis de suspenso por una cuestión de superación personal (plot twist: tuvieron que pasar como una década para cumplir mi objetivo). Además, viviendo en PH no había manera alguna que un extraño entrara en mi casa. Y si hubiera pasado ¿con qué pretexto me mataría? No tendría sentido.
Ahora que lo dejo escrito, y que han pasado varios años de ese incidente único, solo espero que pueda descansar en paz.
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PH: sigla de Propiedad Horizontal
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Tan Tauro Que Duele
No FicciónMi primera antología personal. Relatos creados para un fin que jamás pudieron ser destinados por ese propósito. Por eso las denomino MIS JOYAS EN BRUTO. A work in progress. Portada realizada en Canva.
