- Callie, escuchame. - Me ruega con su voz ronca y yo niego con la cabeza. Moría de miedo.
- No te acerques. - Le pido con la voz entrecortada.
- Por favor, no voy a hacerte daño. Lo sabes muy bien. - Me dice acercándose a mí y me siento desesperada por salir de la habitación.
Cierro mis ojos fuertemente mientras recuesto mi cabeza en la fría pared de mi habitación y suelto un sollozo.
Siento la mano de Tristan en mi brazo y de repente, sus brazos rodean mi cuerpo con todo el cuidado del mundo.
- Yo no soy ella, pequeña. - Me dice en mi oído y yo respiro profundamente. - Trata de mantener la calma, si? Concentrate en mí. - Acaricia mis brazos con cuidado.
- No...no quiero estar sola. - Le digo mirándolo a los ojos y él me sonríe de lado.
- No lo estarás. De aquí no me voy, Callie. - Sus ojos verdes me miraban de esa manera tan intensa que me hacía temblar de los nervios. - Estaré aquí cuidandote, se lo prometí a tu padre. - Me dice acariciando mis mejillas delicadamente.
- Tengo miedo. No quiero verla más nunca. - Lloro con fuerza y Tristan vuelve a abrazarme.
- Ella no volverá. No dejaré que nadie te haga daño, Callie. Lo prometo. - Sientos sus labios en mi mejilla mientras deja un pequeño beso en él y yo me sonrojo, pero no digo nada.
Paso mis brazos por su cintura para devolverle el abrazo y suelto un leve suspiro de alivio. Con Tristan me siento segura.
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El cielo en tu mirada
Teen FictionTras ser enviada por su padre a San Diego, Callie se enfrenta a un doble desafío: adaptarse a una nueva vida y sanar las heridas emocionales de su pasado para poder encontrar la felicidad.
