Vicktoria legend. Paso un pasado terrible, jamás pudo ser la misma. Lucho ella contra el mundo sin importarle lo más mínimo nadie, y aún así jamás pudo dejar de temer a todo el que se le acerque. ¿Será que una persona faltante en su vida es su salva...
Estoy estresado. Romina me a llamado insinuando qué hay varios negociantes, clientes, hoteles y variante de archivos para resolver e negociar. No quiero irme, pero deberé. El tema es que...no quiero irme solo.
Pensaré en una solución.
Sigo tecleando en mi MacBook esperando a la llegada de mi mujer junto a mi hija. Claro, si yo como idiota deje todo sin resolver pensando que iban a ser unos tres días. Si, claro, ni yo me lo creía.
Escucho un chillido y me pongo alerta. A nada grabe.
- ¿papi?-pregunta adentrándose en la casa.
- si hija, estoy aquí. Ven-la llamó y no duda en venir corriendo. Puf que olorienta.
En cierta manera de verlo tengo yo tengo la culpa, pero vamos. ¿Dejarían a sus hijas usar algo tan, pero tan corto? Bueno, yo no, jamás.
- hola julian..-me habla la rubia.
Se por el tono de su voz y por no a verme llamado cariñosamente que algo le pasa. No puede ser tan obvia.
- hija-la llamo. Me mira- corre a tu cuarto, sácate la ropa, tira la mochila por cualquier lado, cámbiate y lávate las manos-antes de que se vaya aclaro- si no vienes en 10 minutos, no comes.
Sonríe y se va corriendo
- ¿se puede saber que te pasa?
- ¿a mi?-se señala. Asiento- a mi nada, ¿a ti? ¿Que estamos todos locos? Si, ajá. No me pasa nada-revolea la cartera y se mete en la cocina.
Voy tras ella.
- algo te pasa y no soy idiota como para no darme cuenta-me cruzo de brazos.
- no si es que..-agarra algo del gabinete- me salió engreído el asunto-rie.
No me causa risa.
- podrías, por favor, decirme que te pasa
- No-pone de mala manera la olla en la hornalla.
- bien, pues deberas, por que me estoy empezando a preocupar. Ya veo que te me escapas-bromeó
No se ríe.
- ¿cuando ibas a contarme que todas esas viejas se babeaban por ti?-pone una mano en su cintura.
Joder con Nahir, habíamos llegado a un acuerdo. Lengua suelta. Me pone cuando se enoja o simplemente está celosa, es lo mejor.
- ¿por que tendría que haberlo echo?-pregunto sabiendo la respuesta, pero intentando que me lo diga de nuevo.
- bien, si a ti te parece correcto no contarme..-se agacha en busca de algo.
Trae un jean con un fuego en el culo. Eso no ayuda a que me calme, para nada. No quito mis ojos, el morbo aparece, mi deseo se identifica y el fuego en mi ser se prende.
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