CAPITULO 31. parte 1/2

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Julian:

Ya saben que mi mujer es la mas hermosa y perfecta que puede haber ¿cierto?. Bueno, también es algo enojona, mandona, es chusma, peliadora y torpe.

— ¡julian trae una crema! ¡Algo!—me grita sin poder ver mucho hacia atrás.

— jajaja—me le burlo y le pego una vez más haciendo que chille.

— sácame esto o te mato.

— no, y no vas a matarme.

— pruebame, vamos, sácame esto y te muestro.

— que no.

— ¿quieres un caramelo?

— no, gracias, ya te comí y por el momento quiero seguir comiendo.

— maldito imbecil. Ya verás.

— cállate.

Unas 10 horas antes:

Estoy un poco estresado y cansado. Muchas noches de sexo (por lo cual no me quejo), hablo con Nahir hasta tarde, me levanto muy temprano, vuelvo del trabajo y vuelvo a coger, yyy cuando tengo algo de tiempo estoy organizando esta fiesta sorpresa.

Si, fiesta sorpresa.

Se acercaba el cumpleaños de vicky, por lo tanto, quise, quiero y voy a hacerle una fiesta que jamás se olvidará, y con todas las personas que ama y son cercanas a la familia.

Por si no lo sabían... les doy un dato: Vicky es de virgo.

Con eso ya les digo todo.

Mentira, yo todavía no soy así. ya me parezco a las vecinas viejas que se la pasan diciendo: "de que signo sos" y si tú les respondes "Tauro" te dicen "ayyy es de taurooo, corraaaannnn!!

Y yo me quedo tipo: señora, cálmese.

Bueno, lo que les quería terminar de decir es que eso es lo que estoy planeando. Y me estoy esmerando muchísimo.

****

— ¿todo listo max?—pregunto a través de la línea.

todo listo cuñis, nos vemos en unas pocas horas.—se escucha gente de fondo.

— nos vemos.—cuelgo.

Vicky se fue a buscar unas cosas y a comprar algo que según ella "era sorpresa y no lo podía decir". Aprovechamos que Nahir se quedo y ahora me está ayudando.

— pa, ya estoy harta—pega la ultima decoración.

— bueno, te jodes. Eso te pasa por no terminar tus tareas.

— le dire a mam...—le tapó la boca con la mano.

— tu no le vas a decir nada a tu mami, eres mi aliada y no puedes irte con el otro equipo.

— pero yo jamás elegí con quien quería estar...

— shh—veo cómo las empleadas van y vienen llevando y trayendo un montón de cosas.

Mi hija parece recién sacada de la calle con una remera rota y con agujeros, pelo desordenado, barro en rodillas, codos y cara, y unas zapatillas viejas.

Se puso eso por que no quería manchal su opa.

Cuando termino subo corriendo las escaleras, me voy a la habitación de mis padres y hablo con Lau— lau, ¿ya se van?

— si, cariño, ya nos vamos. No me rompas la casa por que te echo.

— sisisis, no soy un niño, voy a cuidarte todo—(creo)

Deseos prohibidos (+18)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora