Kayla's POV
La casa era preciosa, a mano derecha había un gran sofá azul sobre una sedosa alfombra blanca, enfrente se encontraba la chimenea y encima de esta un televisor de plasma, la pared exterior estaba llena de ventanales a través de los cuales se podía observar el cielo azul y el hermoso jardín. A mano derecha se encontraba la cocina, en colores blancos y negros que resaltaban las decoraciones de colores vivos, todos los electrodomésticos eran de última generación y en el centro había una isleta. Justo después de la cocina se encontraba un comedor y en el centro unas enormes escaleras que conducían al segundo piso, todo esto conectado por un hermoso parquet roble oscuro. Toda la estancia estaba decorada con cuadros de colores vivos, relojes o espejos, pero sin perder nunca la elegancia. Estaba embelesada por la belleza del lugar hasta que escuche unos gemidos de la parte de arriba. Al principio me asusté al pensar que podrían ser ladrones, pero no creo que se parasen a hacerlo en mitad del robo corriendo el riesgo de ser atrapados.
Le resté importancia y metí mis maletas en el interior de la casa, cuando acabé cerré la puerta y los gemidos cesaron de golpe. Se escuchó un gruñido y los pasos de alguien corriendo hacia aquí.
-¿No decías que tus padres no volverían hasta la noche?-dijo una voz chillona
-Eso pensaba contestó una voz gruesa
Acto seguido una morena de ojos verdes se asomó por las escaleras.
-¿Y esta quién es?-preguntó mirándome con asco
-Ni idea-contestó el chico que recién acababa de aparecer en las escaleras y al que no presté atención- Pero vete de todas formas, mis padres seguro estarán al llegar.
La chica pasó por mi lado a toda prisa no sin antes mirarme con desprecio, abrió la puerta y antes de salir miró a las escaleras y sonrió.
-Llámame pronto-dijo con una mirada lujuriosa y cerró la puerta tras de sí.
En cuanto hizo eso volví a mirar hacia las escaleras y se me cortó la respiración cuando me encontré con alguien a quien por desgracia conocía muy bien, quizá demasiado bien. Brad era quizá uno de los chicos más populares de toda la escuela y por tanto uno de mis peores pesadillas. Me miraba furioso con su cabello negro despeinado y sus ojos grises lanzándome cuchillos invisibles. Llevaba unos vaqueros caídos y una camiseta de manga corta blanca que se le pegaba al cuerpo y le marcaba todos los abdominales. En menos de cinco segundos me había acorralado contra la pared y mis piernas ya comenzaban a flaquear.
-Quién coño eres tú y como has entrado aquí-exigió saber con rabia.
-S...soy...Ka....Kayla, y....y-tartamudeé con miedo
-¿Y? No tengo todo el día.
-Tus padres me han adoptado-al instante de decir eso cerré los ojos fuertemente esperando lo peor, pero lo único que sentí fue la risa de Brad
-¿Te crees que soy idiota? No me voy a tragar eso-dijo separándose de mí
-Es verdad-me defendí
-¿Por qué mis padres adoptarían a alguien como tú teniéndome a mí por hijo?-preguntó orgulloso
-Quizás porque no soportan tu arrogancia-me llevé las manos a la boca, las palabras salieron de mis labios sin que yo pudiera impedirlo y al instante me arrepentí
-¿Qué has dicho?-dijo volviéndome acorralar y mirándome como si en cualquier momento me fuese a matar.
-Na...nada
-Ahora te recuerdo, eres aquella nerd que siempre lo sabe todo. Eres la marginada-me miró con una sonrisa en su cara, riéndose de mí- ¿No te cansas de esa vida?
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Adoptada por el popular
RomanceTodos tenemos pesadillas, son nuestros peores temores hechos realidad, nuestra debilidad sacada a la luz, nuestra vida destruida en pocos segundos. Todos tenemos pesadillas que nos parecen aterradoras, pero al despertarnos desaparecen. Ojalá mi vida...
